La cultura constituye un baluarte para transformar la comunidad

La cultura constituye un baluarte para transformar la comunidad

  • Primer taller territorial de cultura comunitaria. Foto: Ramón Barreras
    Primer taller territorial de cultura comunitaria. Foto: Ramón Barreras

No existe otro instrumento más eficaz que la cultura para integrar a todos los actores capaces de transformar la comunidad, expresó Abel Prieto Jiménez, asesor del Presidente de los Con­sejos de Estado y de Ministros, quien encabezó aquí junto a Miguel Bar­net, presidente de la Unión de Es­critores y Artistas de Cuba (Uneac), el primer taller territorial de cultura comunitaria, previo a la celebración del Consejo Nacional de la organización, que tendrá lugar el próximo 12 de mayo.

En la cita, donde estuvieron presente directivos y reconocidos artistas de las provincias de Villa Clara, Cienfuegos, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Camagüey, fueron debatidos temas vitales para el desarrollo cultural comunitario, entre ellos sus principales fortalezas, desafíos y oportunidades en el contexto actual en que se expresan las distintas ma­nifestaciones del arte.

Al respecto, Prieto Jiménez, en una medular intervención se refirió a la necesidad de lograr mayor coherencia en el trabajo, allí en el barrio, donde se forman o se deterioran las conductas y los modos de actuación de las personas, a lo cual pueden contribuir muchísimo más las casas de cultura, los instructores de arte, la Asociación Hermanos Saíz y todo aquel que tenga un poco de sensibilidad hacia la cultura.

“Debemos sacar fuerzas para integrarnos, de modo que podamos prevenir y evitar la proliferación de las indisciplinas sociales y otros fenómenos que le hacen mucho daño a la Revolución”, dijo Abel Prieto, quien puso varios ejemplos de cuanto pue­de lograrse en este terreno cuando se labora con inteligencia como es el caso del Centro Cultural El Me­junje, que dirige Ramón Silverio, en Santa Clara, entre otras buenas propuestas existentes en el país.

Sobre el tema, Miguel Barnet señaló la urgencia de trabajar con la familia desde la comunidad, porque en ella comienzan a formarse los valores y principios que sustentan la conducta ciudadana, a lo cual pueden contribuir más los artistas y escritores, quienes le harían un gran servicio al bien común que es la so­ciedad cubana.

Durante los debates, Kelmena Car­vajal, viceministra de Cultura; Ra­fael González, director del Grupo Teatro Escambray; Ramón Silverio, al frente del Mejunje; Orlando Gar­cía, de la Uneac en Cienfuegos y Lo­renzo Lunar, escritor villaclareño, en­tre otros, se pronunciaron por la defensa de la historia, las tradiciones, costumbres y valores.

Se refirieron, asimismo, al imperativo de convertir la escuela en el verdadero centro de la cultura en la comunidad, algo que en la mayoría de los lugares hoy no es más que un eslogan, y a cuyo propósito deben contribuir los artistas e intelectuales, en el sano propósito de hacer de esa institución el núcleo integrador de todo cuanto acontece en el barrio.

Tomado de Granma