La herencia cultural de todo un continente

La herencia cultural de todo un continente

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X Coloquio Internacional de Música y Poesía Nicolás Guillén, Fundación Nicolás Guillén, Escritores
  • La religión africana deja un vestigio poderoso en todo el imaginario de nuestra cultura.
    La religión africana deja un vestigio poderoso en todo el imaginario de nuestra cultura.
  • La especialista Silvia Alderete en su ponencia “El aporte de África a la identidad cultural cardenense”. Foto: Cortesía de la Fundación Nicolás Guillén.
    La especialista Silvia Alderete en su ponencia “El aporte de África a la identidad cultural cardenense”. Foto: Cortesía de la Fundación Nicolás Guillén.

El sabio Don Fernando Ortiz nos definió como un gran ajiaco. Por tal razón poseemos una cultura que nos diferencia de cualquier región y donde se destaca, como elemento esencial, el legado africano. Y es lo que precisamente abordó el X Coloquio Internacional de Música y Poesía Nicolás Guillén, en la Casa de África durante su sección vespertina, con ponencias que versaron sobre la trascendencia que ha tenido la cultura africana no solo para Cuba, sino para Latinoamérica.

Dentro de las exposiciones más relevantes se encuentra “El aporte de África a la identidad cultural cardenense”, a cargo de la especialista Silvia Alderete, presidenta de la Fundación Nicolás Guillén en la filial de la Atenas de Cuba, donde hubo gran cantidad de esclavos, utilizados principalmente para la zafra, la construcción de terraplenes, vías férreas, elaboración de piezas artesanales, entre otras tareas. Esto posibilitó la consolidación de la cultura africana en la región, que tuvo influencias de varios acontecimientos internacionales como la revolución francesa y las ideas de José Antonio Aponte. Silvia manifestó: “sin azúcar no hay país y sin esclavos no hay azúcar”. De esta manera resaltó la importancia del negro africano para el desarrollo de aquella época, y así nunca olvidar esta lógica ni menospreciar a quienes sostuvieron, con su sangre y su vida, considerados una mercancía más, la economía de un país entero y también hizo un llamado a todas aquellas personas que se avergüenzan de tener raíces africanas. En esta Isla no hay quien se escape de ese “abuelo”.

En la ponencia se ofrecieron interesantes datos históricos como el hecho que Cárdenas se convirtió en ciudad el 8 de diciembre de 1866, todo un tiempo récord, pues nunca se había otorgado esta condición en tan corto período.  Otro hecho impactante fue la primera ejecución de esclavos en octubre de 1844, así como el predominio de varias religiones hasta la actualidad en la que se destacan la yoruba, la Regla de Ocha y de Palo Monte y la abakuá. Dentro de sus tradiciones se hallan el culto a Yemayá, donde se destacada la procesión de la virgen y la utilización de patos, velas y otros elementos; además del culto a Changó, el 4 de diciembre, con manzanas y vino tinto, y a San Lázaro, el 17 de este mismo mes. Si hay un santo que se venera en todo el país es Lázaro.

Otros elementosde religiosidad son expresados a través de la Regla de Palo Monte, donde se adoran espíritus y los truenos son considerados como “la furia de Changó”, además de la importancia de la ceiba. “No hay quien corte una ceiba ni en Cárdenas ni en Cuba”, expresó Silvia Alderete.

La religión abakuá —sociedad altamente organizada—es una de las más predominantes en esta urbe reuniendo acerca de 1600 ecobios en cinco casas. Uno de los elementos típicos de esta religión  es que no puede faltar un chivo en ninguna de sus ceremonias. Esta sociedad mantiene la fe, el respeto y apoyo entre sus miembros. Durante las entrevistas que la ponente realizó, para esta investigación, representantes de los abakuás manifiestan que no son una sociedad secreta, pero si tienen sus secretos como cualquier doctrina.

La religión africana, sin dudas, deja un vestigio poderoso en todo el imaginario de nuestra cultura y se muestra en las diferentes costumbres del cubano común. Por ejemplo en las artes culinarias, el trato alegre y bullanguero que nos distingue, la inmensa riqueza de la oralidad expresado en cuentos y fábulas que se relatan en los parques y bodegas, el gusto por los colores vivos y la medicina popular, pues ¿Quién no he ha curado de un empacho sobándose los pies? Todos estos elementos son una prueba contundente de nuestra cubanía.

Para finalizar se presentó el libro de Margarita Mateu Palmer Del barro que te canta por Denia García Ronda y su editor Radamés Giró. La obra reúne investigaciones sobre la tradicional y la nueva trova, donde convergen la poesía, la política, la historia y evidencia, en sus páginas, la discriminación que sufrían los trovadores negros. El capítulo Pensé que eran blancos constituye una prueba de lo anterior. Respecto a la publicación su editor comentó: “si quieren conocer sobre la tradición trovadoresca este es un libro insigne”.