La participación ciudadana mueve los caracoles

La participación ciudadana mueve los caracoles

Articular a las audiencias dentro de los procesos de gestión de la agenda mediática, en función de una mayor gobernabilidad, donde la ciudadanía participe dentro de los mecanismos de control popular y político de la sociedad cubana, es uno de los principales retos que tiene por delante el sistema de medios públicos de la Isla.

Esta sinergia con los llamados prosumidores o prudusuarios, cuando del ciberespacio se trata, protagonizó el encuentro Moviendo los caracoles este miércoles 12 de febrero, en la sala Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

El encuentro moderado por la periodista y crítica cubana Soledad Cruz contó con un panel de lujo conformado por Arleen Rodríguez Derivet, coordinadora general del programa de la televisión cubana Mesa Redonda, Dianet Doimeadios Guerrero subdirectora de Cubadebate y Ricardo Ronquillo Bello, presidente de Unión de Periodistas de Cuba (UPEC).

«Lo que antes era una opción, que participaran los oyentes, lectores o televidentes en la construcción de la agenda editorial de los medios, hoy es un imperativo. Nosotros hemos dado un salto, que algunos teóricos llaman antropológico, desde Guttember con su imprenta de carácter unidireccional a la era de los llamados prosumidores, donde las personas no reciben el contenido miméticamente, sino que ahora recepcionan y producen. El medio de prensa del mundo de hoy que no se adapte a ese contexto está destinado a ser consumido por las circunstancias» afirmó Ronquillo Bello.

En Cuba, sin embargo, se ha ido abriendo el espectro de espacios de extensión nacional, provincial y municipal que insertan la participación ciudadana como parte de su reinvención constante. La Mesa Redonda, desde su fundación el 16 de diciembre de 1999, a raíz de la campaña por el regreso de Elian González, ha sido un espacio de debate e intercambio entre periodistas y personalidades del universo político, cultural, deportivo y otras esferas de la realidad nacional e internacional. Ahora, busca insertar nuevas maneras de sumar a la ciudadanía en sus espacios.

«Este es un país que cuando le dan conversación inteligente y análisis, la gente los sigue. Fidel castro siempre defendió mucho el hecho de que la Mesa Redonda se convirtiera en un espacio de debate y no solamente un programa de información pública y de orientación como se había concebido en un inicio», explicó la coordinadora general del programa.

Arleen Rodríguez también comentó sobre cómo este se ha convertido en el lugar en el que comparecen, ante la población, ministros, viceministros y funcionarios de diversos niveles, que, a su vez, escuchan a las audiencias a través de foro debates, interacción en las redes sociales y otros mecanismos de retroalimentación que se han ido insertando.

Por su parte, Dianet Doimeadios Guerrero aterrizó el diálogo en la experiencia de Cubadebate como el medio más visible y con mayor participación de los usuarios en el entorno nacional.

«En Cubadebate, el diálogo que se establece en los comentarios supera al artículo periodístico. Cada día el usuario es más inteligente y más irónico. Ellos mismos dan pistas de hacia dónde quieren dirigir la agenda pública. Si bien empezaron siendo 200 opiniones en un inicio, hoy nosotros tenemos más de mil comentarios diarios y en algunos temas superamos los 2 mil. Estas opiniones para nosotros como medio son cada día más importantes. Lo mismo sucede con las instituciones y la gobernabilidad, pues se puede tener un termómetro de cómo están funcionando a nivel de país», apuntó la subdirectora de Cubadebate.

Combinar la gestión de gobierno y la ciudadanía a través de los medios es uno de los retos fundamentales del entorno comunicacional de la Isla. Ronquillo Bello deja una pequeña reflexión en torno a este tema. «Hemos construido un modelo de prensa demasiado verticalizado y con una profunda dependencia institucional. Cambiarlo es una necesidad imperiosa para que nuestro modelo de país encuentre en el mundo de hoy los consentimientos necesarios para triunfar en el siglo XXI. Debemos construir un nuevo modelo de prensa pública para el socialismo en Cuba, que es la tarea principal que tenemos después del 10mo Congreso de la UPEC. El reto, no solo de los periodistas sino de la sociedad y el sistema político cubano es buscar cómo se construyen los consensos y las hegemonías en la era de la Tecnologías de la Información y la Comunicación».