La poesía de Luis García Montero en Fe de Vida: Imagen y palabras

La poesía de Luis García Montero en Fe de Vida: Imagen y palabras

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: Escritores, Centro Dulce María Loynaz
  • El Centro Cultural está ubicado en la calle 19 y esquina E del Vedado capitalino y es sede de este espacio. Foto: Aline Galindo
    El Centro Cultural está ubicado en la calle 19 y esquina E del Vedado capitalino y es sede de este espacio. Foto: Aline Galindo

Dedicado al más famoso poeta español contemporáneo Luis García Montero,    versó este noviembre el espacio Fe de Vida: Imagen y palabras de la escritora Aitana Alberti en su cita mensual en el habanero Centro Cultural Dulce María Loynaz.

A través del documental realizado en 2016, de setenta minutos de duración con el título Aunque tú no lo sepas. La poesía de Luis García Montero (Granada, 1958), Aitana satisfizo al concurrido auditorio reunido en la sala de proyecciones de dicho centro con un material de altos quilates por su valor literario, histórico y social, y donde se muestra la obra y figura de un poeta y escritor presente siempre “en todas las luchas reivindicativas del pueblo español”, y de un fiel simpatizante y continuador político de aquella pléyade de poetas de la Generación del Treinta que tanto enriquecieron la cultura de la nación hispana.

Así, en el documental se pueden apreciar a un sinnúmero de intelectuales de diversas partes del mundo quienes asistieron al Congreso de Intelectuales de Valencia en 1937, comprometidos con la justa causa del Gobierno popular y legítimo de la República Española, entre ellos cubanos, como Nicolás Guillén, Alejo Carpentier, Juan Marinello, Alejo Carpentier, Félix Pita Rodríguez, Salvador García Agüero y Leonardo Fernández Sánchez. En la línea del frente, caía el periodista Pablo de la Torriente Brau cuando  combatía con las armas y con la palabra, entre los más de mil voluntarios, trabajadores anónimos casi todos, procedentes de la Mayor de las Antillas.

Al igual que los cubanos, los intelectuales congresistas de Valencia llegaban desde lejos y respondían a variadas tendencias estéticas. Se situaban, con diferente grado de compromiso, en el espectro del pensamiento de izquierda. Se encontraban entre ellos figuras que habían alcanzado ya renombre internacional, como Rafael Alberti, María Teresa León, Pablo Neruda, Ernest Hemingway…Y es que, en España en aquel momento histórico, se estaba dilucidando el destino del hombre y, junto a él, la supervivencia de una cultura construida a lo largo de un empeño secular; se presagiaba una tragedia de dimensiones incalculables –como así ocurrió con la imposición del fascismo--. Por tanto, la neutralidad no tenía cabida, como tampoco el silencio de las voces y las plumas más autorizadas a nivel internacional.

No obstante ser un hombre de este tiempo y por ende, un artífice del verso contemporáneo —hoy, el más leído en España—, García Montero no deja de ser un transgresor de ese pensamiento humano-reivindicador  (y hasta romántico, ¿por qué no?), “un voraz lector desde muy joven y profesor de Literatura”, para quien “cuanto más se aprende de Literatura es con tus alumnos, pues ordenas tus conocimientos para ofrecérselos a los demás”.

Como bien expusiese uno de los entrevistados en Aunque tú no lo…”algunos de sus contemporáneos ostentan poses intelectuales de libristas; sin embargo, con él no ocurre. Él tiene que ver con esa figura de profesor (profesor de Literatura española en la Universidad de Granada), de maestro y poeta sencillo (…) Mi padre siempre le ha tenido una gran veneración pues, a pesar de ser un poeta joven aún, es sabio”. Otro entrevistado afirma: “Luis siempre está de viaje, no para en Madrid, mas tiene tiempo para todo y para todos, un tiempo que se resta a sí mismo: para los amigos, para la esposa madrileña Almodena-—poeta también, dos talentos realmente explosivos como pareja y quienes siempre viajan juntos—, para ayudar a una causa. Luis es una de esas personas que son insustituibles y necesarias”.

En una parte de su intervención Luis confiesa que: “No sé por qué la poesía que aprendes en la adolescencia te acompaña toda la vida (…) No me considero distinto a los demás, ni profeta de nada, ni que esté escribiendo por designio de los dioses. Soy un ciudadano que se dedica a la poesía, al igual que un carpintero se dedica a hacer muebles (…) Los poetas llevamos el verso en la cabeza; estás impartiendo clases, y lo tienes en la cabeza. Escribir no es sólo buscar palabras bonitas, hay que pensar en la música, en su estructura, cómo se ordena, son decisiones que se hacen poco a poco y que en nada tienen que ver con la improvisación (…) Escribo lentamente. Primero, tengo una idea; después, hago un borrador en un cuaderno que siempre llevo a mano (…) Un poeta no es tan sólo el que siente, sino el que crea también afectos. Para ello el oficio es muy importante. Muchas veces los poetas cuando escribimos nos borramos a nosotros mismos; escribir es esforzarse en descubrir las metáforas de la sociedad (…) Me he formado escuchando tangos, boleros, a los cantautores populares otorgándoles su posición y su conexión con la poesía —el caso de Joan Manuel Serrat con El señor de la noche, y con el libro Habitaciones separadas, de la autoría de Luis al cual le compuso canción—; Habitaciones separadas, fue un libro de poemas escrito durante una etapa de crisis política y personal (…) Con el escritor Enrique Morente aprendí que no se puede confundir la tradición con el tradicionalismo, ni la pureza con el puritanismo. Él fue un amigo y un artista puro”, afirma García Montero en dicho documental.

Para el reconocido cantautor catalán Joan Manuel Serrat: “En tanto García Montero sea una persona pública, que se defina políticamente, que plantee en voz alta su pensamiento, tendrá problemas. Mucha gente no le perdona a un artista su implicación con la calle, con la realidad. Admiro mucho su capacidad de no rendirse en la lucha por cambiar las cosas y de no haber caído nunca en la frustración. Él, sin embargo, es un tipo alegre, que disfruta de la vida, que representa la poesía de nuestro tiempo”.

Por su parte Aitana Alberti comentó que “García Montero y mi padre, Rafael Alberti fueron muy amigos. Incluso, él realizó una compilación de la poesía completa de Alberti, publicada por la Casa Editora Aguilar. Es uno de los poetas más importantes de la poesía española actual, además de ser ensayista y columnista de opiniones en periódicos prominentes de España. Su característica fundamental es el narrativismo histórico-biográfico de sus poemas, con una estructura casi teatral y novelística, a partir de un personaje protagonista que cuenta o rige su historia a través de la memoria, del recuerdo o del deseo. Tiene publicados entre 12 y 14 poemarios, además de haber sido distinguido con un gran número de premios, entre ellos, una nominación al Premio Cervantes en 1999. Ha visitado Cuba en varias ocasiones”.