La poesía puede salvar: dos amigos y dos poetas

La poesía puede salvar: dos amigos y dos poetas

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: Escritores, Centro Cultural Dulce María Loynaz
  • El espacio del Café Literario Aire de Luz, recibió a dos poetas y amigos, que compartieron sus creaciones. Foto del autor
    El espacio del Café Literario Aire de Luz, recibió a dos poetas y amigos, que compartieron sus creaciones. Foto del autor

Este jueves, 3 de mayo de 2018, la sala Federico García Lorca de Centro Cultural Dulce María Loynaz, se engalanó de buena poesía; pues en el espacio Café Literario Aire de Luz, que dirige la reconocida escritora Basilia Papastamatíu, se juntaron dos voces de alto valor poético: David López Ximeno y Sinecio Verdecia Díaz.

Este café literario, invita siempre a dos poetas de diferentes generaciones. Constituye un espacio selectivo, pues solo participan autores que ya tienen un reconocimiento, tanto por la crítica como por el valor de sus obras, tal es el caso de los dos poetas invitados, al decir de Basilia: “…entre la juventud y la mediana edad”. En el público, estaban presentes las personalidades Edel Morales, presidente del Centro Cultural Dulce María Loynaz, el poeta y ensayista Roberto Manzano, Ángel Vázquez Miyares, Premio Nacional de Radio, y Daniel Taboada, amigo de Ximeno. También en el público presente estudiantes y profesores del Departamento de Español-Literatura de la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona.

El encuentro se desarrolló en cuatro momentos: Basilia, luego de saludar a los presentes, presentó a sus invitados con unas palabras emotivas, para cada uno, y les cedió la palabra para que leyeran sus creaciones en dos rondas de lecturas.

David, de su libro Newyorker's Jazz, compartió los poemas “Amstrong”, “Poema color Brooklyn”, “Jazz-poema navideño” y “Dril cien para Chano”; de Música Sacra, deleitó con “Príncipe”, “Invocación” y “Escribir la soledad”.

Por su parte, Sinecio mostró su libro La disyuntiva y juntó sus poemas con su estilo musical, en el que no faltaron la calimba, las claves y el tres cubanos; “El colchonero”, “Abrazo”, “Tú estás como Chacumbele”, fueron temas del agrado del público atento a la letra y la nota musical, combinadas en un todo armónico.

Fuera del espacio, ya en el jardín del Centro Loynaz se propició un intercambio más íntimo, que permitió un acercamiento a los dos invitados, los cuales entre palabras y fotos, agradecieron al público su presencia. Toda una tarde mágica, en la que la poesía fue protagonista.