La programación televisual mueve los caracoles

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La programación televisual mueve los caracoles

  • La séptima puerta, que tiene como guionista y conductor al periodista Rolando Pérez Betancourt, es un magnífico programa televisivo en el que siempre se exhiben películas de calidad. Foto: Portal de la Televisión Cubana
    La séptima puerta, que tiene como guionista y conductor al periodista Rolando Pérez Betancourt, es un magnífico programa televisivo en el que siempre se exhiben películas de calidad. Foto: Portal de la Televisión Cubana

La programación audiovisual en el centro del debate fue la controversial línea temática objeto de análisis y discusión en el seno del espacio mensual Moviendo los Caracoles que, auspiciado por la sección de Crítica e Investigación de la Asociación de Cine, Radio y Televisión (ACRTV), tiene su sede habitual en la sala Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

Las palabras de presentación del encuentro estuvieron a cargo de la cineasta Lourdes de los Santos, presidenta de la asociación anfitriona, quien dio a conocer la composición del panel, moderado por el realizador Juan Carlos Travieso, vicepresidente de la ACRTV, e integrado por el M.Sc. Pedro Emilio Moras, investigador del Instituto Juan Marinello; la Dra. Sc. Keyla Estévez, directora del Centro de Estudios de la Juventud; la Lic. Dely Fernández Cuello, asesora de programas juveniles de la televisión cubana; la Lic. Mónica Guillén, especialista de Centro de Investigaciones Sociales del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT); el Lic. Kike Quiñones, director del Centro Promotor del Humor.

Travieso hizo una breve exposición, en la que explicó la línea temática que se desarrollaría en ese espacio. Por otra parte, precisó que como resultado de este fraternal encuentro entre los disertantes y el público presente se contribuirá al desarrollo de la futura programación televisual.

Algunas cuestiones relativas a dichos objetivos estuvieron en el tintero; interrogantes en torno a temas como: el diseño de programación televisiva, realizar análisis de sondeos de opinión al respecto, la diferencia entre cada canal y sus líneas argumentales, cuáles resultan las jerarquías de la pequeña pantalla, cómo acercarse al público joven televisual, y ver la creación televisiva como arte fueron puntos de inflexión y análisis durante el encuentro.

Entre otros temas de palpitante actualidad, Juan C. Travieso evocó la función decisiva que desempeña la crítica constructiva, la cual se debe percibir como algo absolutamente necesario y no como un ataque personal dirigido a directores, realizadores y artistas que laboran en la pequeña pantalla.

El Lic. Fabio Fernández, director de programas televisivos, tuvo una intervención especial, en la que expresó que, hoy por hoy, la programación audiovisual deviene un reto que debemos enfrentar con razón y emoción, ya que ese medio masivo de comunicación es arte, ciencia y técnica, fusionadas en cálido abrazo. Por lo tanto, hay que formar y crear públicos psicológicamente preparados para lograr esos objetivos.

 Como parte de ese proceso, se deben conocer los hábitos de vida de los televidentes, y si escuchan radio que algunos ven como la pobre cenicienta, pero llega a todos los rincones del territorio nacional y fuera de nuestras fronteras geográficas, si leen, etc.

Si los decisores desconocen esos hábitos que caracterizan a la familia cubana contemporánea no se pueden concebir espacios que satisfagan las necesidades cognoscitivas y espirituales de los telespectadores. No se trata de complacer, sino de satisfacer los gustos de la población en la medida en que ello sea posible, y con apoyo en realidades objetivo-subjetivas.

Entre otras cosas, señaló que la televisión nacional tiene varios canales y cada uno de ellos debe tener sus características específicas, sobre todo en este momento en que se está transitando de la televisión analógica a la televisión digital, y ese cambio exige la utilización de nuevas y complicadas técnicas y el empleo racional de métodos científicos.

Fabio Fernández concluyó su instructiva explicación con un principio básico indispensable de la televisión cubana: “entretener educando y educar entreteniendo”.

De acuerdo con el investigador Juan Emilio Moras, hay que indagar en las prácticas culturales de la nación. Según los hallazgos de las pesquisas llevadas a cabo por el Instituto de Investigación Cultural Juan Marinello, la función jerárquica desempeñada por la televisión ha sufrido una merma que, aunque no es significativa desde el punto de vista estadístico, sí debe alertarnos al respecto y desempeñar la función de aldabonazo, porque se ha notado un desnivel en el consumo de la programación televisiva.

Una posible explicación a esa situación podría ser el desarrollo tecnológico (Internet, celulares) que ha tenido el país en los últimos años. Por lo tanto, se requiere pesquisar las causas de esa realidad y tratar de buscarle una solución racional (no de combatirla, porque sería negar la evolución social y científico-tecnológica de la nación cubana).

La Dra. Keyla Estévez manifestó que no hay diferencias fundamentales entre los resultados de las investigaciones efectuadas en el Instituto de Investigación Cultural Juan Marinello y las conclusiones correspondientes a las que llegaron los especialistas del Centro de Estudios de la Juventud, que ella preside.

En otra parte de su disertación comentó que, en líneas generales, la juventud cubana está bastante alejada de la televisión, ya que, según los resultados de encuestas llevadas a cabo con el propósito de precisar las principales causas del alejamiento juvenil de un medio de comunicación tan popular en nuestro medio, se percibió que los jóvenes —por lo general— prefieren mantenerse al margen de la realidad socioeconómica que atravesamos y consumir programas que exhiben las redes sociales, aunque sean de menor calidad estético-artística y con enfoques filosófico-ideológicos que no guardan relación alguna con los principios que defendemos.

Urge buscar en nuestra parrilla de programación espacios que atraigan la atención y el interés, no solo de la juventud, sino también de los demás grupos etarios. Sin embargo, acotó, las teleseries que proyecta el Canal Multivisión lograron atraer a un porcentaje considerable de jóvenes a la pantalla del televisor hogareño.

El resto de los ponentes contestó las interrogantes formuladas de acuerdo con el perfil ocupacional y la especialidad que los caracteriza en el contexto televisivo.

Una vez finalizadas las intervenciones, se estableció el debate entre los panelistas y los asistentes a la actividad: intercambio de puntos de vista  que contribuyeron a cumplir el objetivo fundamental del espacio Moviendo los caracoles.     

En ese contexto se proyectó un audiovisual que recoge las opiniones de televidentes de algunas provincias del país acerca de la recién finalizada programación estival. La mayoría de los entrevistados estuvieron de acuerdo con las ofertas audiovisuales de los diversos canales de la televisión cubana, en tanto otros señalaron elementos susceptibles de modificar para el próximo verano.