La reina de las charangas cubanas festeja su aniversario 76

La reina de las charangas cubanas festeja su aniversario 76

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Orestes Aragón, Orquesta Aragón, Músicos, chachachá, Con tremenda sabrosura, La charanga eterna
  • La Aragón, estilistas del chachachá, los distingue el timbre que de su colectivo musical, la definición de los planos rítmicos y melódicos. Foto: Abel Rojas
    La Aragón, estilistas del chachachá, los distingue el timbre que de su colectivo musical, la definición de los planos rítmicos y melódicos. Foto: Abel Rojas

La Orquesta Aragón, nave insignia de la música popular cubana, fue fundada en la ciudad de Cienfuegos, el 30 de septiembre de 1939, por el maestro Orestes Aragón Cantero, con el nombre de Rítmica 39. Con posterioridad, se denominaría Rítmica Aragón, y finalmente, Orquesta Aragón.

Los primeros integrantes fueron Orestes Aragón Cantero (director y bajista), Efraín Loyola (flauta), Rufino Roque (piano), Orestes Varona (pailas), Noelio Morejón (güiro), Filiberto Depestre (primer violín), Hilario Candelario y René González (segundo violín), y Pablo Romay (cantante).

La charanga eterna actuó en la radioemisora sureña CMHD y amenizaron el primer baile el 9 de octubre de 1939. En 1940, entró a la agrupación el joven violinista Rafael Lay Apesteguía (1927-1982), en sustitución de Hilario Candelario y René González. En 1941, Francisco Arboláez (Panchito) sustituyó en el güiro a Noelio Morejón; mientras que, en 1945, se incorporó al colectivo Guido Sarría (tumbadora).

En mayo de 1953, Loyola formó su propia orquesta y lo sustituyó en la flauta el instrumentista Rolando Lozano, y algún tiempo después, el maestro Richard Egües (1923-2006). En ese lapso, ingresó el vocalista José Antonio Olmo (Pepe), quien ocupó la plaza vacante dejada por el cantante Pablo Romay.

En 1955, la Aragón se radicó —con carácter definitivo— en La Habana, contratada por la cerveza Cristal, con el objetivo de grabar un programa diario en Radio Progreso, la Onda de la Alegría.

Si en un principio su repertorio estaba compuesto por danzones, boleros, guarachas u otros géneros de la música cubana, con el triunfo del chachachá, creado por el maestro Enrique Jorrín (1926-1987), se convirtió en la principal intérprete de ese género musical, que exaltó a sus más elevados niveles desde los puntos de vista creativo e instrumental.

Tanto fue así que, a partir de la incorporación al pentagrama musical cubano de ese contagioso ritmo, los integrantes de esa orquesta típica se convirtieron —por derecho propio— en los estilistas del chachachá.

En 1956, realizó el primer periplo por el exterior, y por ende, viajó a Panamá. En 1957, amenizaron los carnavales de Venezuela, mientras que, en 1958, emprendieron una gira por Guatemala y Estados Unidos. A principios de 1959, integró la plantilla de la Orquesta Aragón el carismático cantante y bailarín Rafael Bacallao (Felo).

En ese período, la Aragón no solo participaba en programas radiales, sobre todo en la Emisora de la Familia Cubana, sino también en la pequeña pantalla. En el estelar espacio vespertino El Show del Mediodía, así como con populares agrupaciones de jazz band y conjuntos soneros del país, hoy casi completamente invisibilizados en la radio y la pantalla chica insulares.  

A partir de 1959, los miembros de la agrupación eran: Rafael Lay Apesteguía (director, violín y cantante), Pedrito Depestre y Celso Valdés (violín), José Palma Perelló (piano), José Beltrán (bajo), Richard Egües (flauta), Francisco Arboláez (güiro), Guido Sarría (tumbadora), Orestes Varona (paila), Pepe Olmos y Rafael Bacallao (cantantes).

En el Liceo Martí de San Fernando de Camarones (antigua provincia de Las Villas, hoy provincia de Cienfuegos), tuve el inmenso privilegio de conocerlos personalmente y cultivar una sincera amistad con todos ellos, que solo la muerte de la mayoría ha podido interrumpir, pero no destruir.

En 1963, ingresó Dagoberto González (violín), y en 1965, Alejandro Tomás Valdés (Cello). Ulteriormente, Guillermo García sustituyó a Guido Sarría en la tumbadora, mientras que, en 1980, entró Rafael Lay Bravo como violinista.

Como consecuencia de la irreparable pérdida, en 1982, del maestro Rafael Lay Apesteguía, Richard Egües se desempeñó como director de la Orquesta Aragón hasta 1984; fecha en que Lay Bravo tomó las riendas de la popular agrupación.

En cuanto a las virtudes que la identifican en el orbe sonoro planetario, es característica fundamental de la sonoridad de la Orquesta Aragón la definición de los planos rítmicos y melódicos. Todos y cada uno de los instrumentos que la configuran tienen muy bien delimitada la función que desempeñan en el mundo de las corcheas y las semicorcheas. Se complementan unos a otros, lo cual se refleja en los arreglos musicales, que constituyen la base de la sincronización y el timbre que distinguen a dicho colectivo musical.

En el primer quinquenio de la década de los sesenta del pasado siglo, formó parte del Music Hall, que realizó una gira por varias naciones europeas: Unión Soviética (fue la primera agrupación de música popular que se presentó en el prestigioso Conservatorio Chaikovoski, de Moscú), Polonia, República Democrática Alemana (RDA) y Francia. Participó en los festivales de jazz Colombes, Calais, Chalon-sur-Saone y Royal Festival Hall (Inglaterra). Actuó, además, en Canadá y Estados Unidos, así como en varios países caribeños, latinoamericanos, europeos y africanos.

Fue nominada, en 2002, al Grammy Latino por La charanga eterna, mejor álbum tropical tradicional, y en 2009, compitió con el CD Con tremenda sabrosura, junto a los eminentes músicos Chucho Valdés y X Alfonso.

La Orquesta Aragón representa y les da nombre a las formaciones charangueras que surgieron en el Caribe cuando despuntaba el siglo XX. El sonido que la destaca es el son tradicional con su sección rítmica africana y las melodías españolas, sobre las cuales agregan —en la actualidad— cinco violines.

En tiempos del Chachachá, la Reina de las Charangas se adueñó de ese ritmo e hizo famoso al virtuoso flautista Richard Egües, quien, a escala internacional, logró éxitos de la talla de El Bodeguero, Nosotros, Sabrosona y Pare Cochero.

La septuagenaria orquesta, no solo fue popular por interpretar el son, sino también por ser inspiradora del mambo, ritmo creado por Dámaso Pérez Prado (1916-1989), radicado en México hasta su lamentable deceso.

En 76 años, ha interpretado varios éxitos: El Bodeguero, El cerquillo, Cachita, Pare Cochero, Guajira con tumbao, Tres lindas cubanas, Gladys, Unión Cienfueguera, entre otros números musicales en que se sustenta su vastísimo repertorio clásico.

Entre flautas y violines, ha registrado voces como las de Benny Moré (1919-1963), el Bárbaro del Ritmo, quien desempeñara una función clave en el establecimiento y consolidación de la Orquesta Aragón en la capital de la mayor isla de las Antillas, Pérez Prado, Félix Chapottín (1909-1983), Fernando Álvarez (1927-2002), Orlando Vallejo (1920-1981) y muchos más.

La legendaria agrupación continúa presentándose los lunes en el estelar espacio Alegrías de Sobremesa, y en la misma medida en que su música crece, crece su popularidad, y cuando interpreta los números que la inmortalizaron en el orbe sonoro universal es la misma Orquesta Aragón de ayer, de hoy y de siempre.

Desde el Sitio Web de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), les deseamos a los actuales «aragones» —como los calificara el versátil locutor Jesús López Gómez— muchas felicidades por su onomástico 76 y que cumplan muchos más para que continúen difundiendo lo mejor de la música cubana, la auténtica, la original, por nuestro archipiélago y por todo el mundo.