Los días en torno al 26. La Cuba de 1953

Los días en torno al 26. La Cuba de 1953

  • Se inaugura entonces la sede definitiva de Radio Progreso. Foto Internet
    Se inaugura entonces la sede definitiva de Radio Progreso. Foto Internet

Cuando transcurre aquel año, los cubanos llegamos hasta los 5 millones 800 mil almas, de manera que somos 51 por cada kilómetro cuadrado, a lo largo y ancho del archipiélago.

 El Benny está fundando su tribu, la Banda Gigante, que debutará en CMQ Radio. Andan atareadísimos, grabando “Qué pena me da”, de Arrondo.

 Tito Gómez, en la firma Puchito, nos deja el número que lo inmortalizará: “Vereda tropical”, del mexicano Gonzalo Curiel.

 Laíto Sureda comienza a cantar para la Sonora Matancera.

 Se funda la Orquesta Sensación, y Jorrín graba por vez primera “La engañadora”.

 Fernando Albuerne anda de gira por Europa.

 Lecuona, con Esther Borja, en el escenario matritense presenta “María la O” y “El cafetal”.

 Mientras, un muchachito de catorce años, Leo Brouwer, está recibiendo clases del guitarrista Isaac Nicola.

 MÁS HECHOS DE UN AÑO SINGULAR

 Radio Progreso se traslada a su actual inmueble y Cadena Azul transmite el programa de música campesina “Buscando al príncipe del punto cubano”.

 La televisión —casi nuevecita— lanza al éter la comedia “Gracias, doctor”, con guión de Enrique Núñez Rodríguez y protagonizada por la atractivísima Maritza Rosales, con José Antonio Rivero y Paco Alfonso.

 El Colegio de Arquitectos concede su medalla de oro al Salón Arcos de Cristal, de Tropicana, y el Salón Rosado está abriendo sus puertas, en los Jardines de la Tropical.

 Gabriela Mistral visita a Cuba, y Carpentier está publicando Los pasos perdidos.

 Mientras, desolado, Cintio Vitier se lamenta: “Publicar poemas en nuestro país se ha reducido a la categoría y majestad del acto puro”.

 Y… ¿QUÉ TAL LE VA  A LA GENTE?

 Hace poco se ha producido el nocturno cuartelazo batistiano, aprovechando la pudrición auténtica y que un hombre débil preside el país.

 En el transcurso de un año el precio de los alimentos ha disminuido en un 2%, pero los salarios se deprimen en un 10%. 

 Uno de cada cuatro trabajadores carece de empleo.

 El analfabetismo alcanza el 23%.

 Ya se ha visto –signo de los tiempos—  a un ministro (el de Gobernación, Ramón O. Hermida) que, para firmar decretos, se apoya en el guardafangos de una tanqueta.

 No van a tardar mucho en mostrar las zarpas. En una manifestación universitaria la policía balacea a Rubén Batista. El estudiante muere, tras larga agonía.

 Ahora están en marcha los preparativos para el carnaval santiaguero. Me contó Rafael Taquechel que en Maceo, entre Santo Tomás y San Pedro, un personaje que vende pájaros y alpiste se está comiendo el proverbial cable e intenta buscarse unos pesitos con una tonada que adula a los acaudalados Bacardí. Así —según Taquechelito— decían los versos: “Vienen días de gloria en Santiago / recordando el talento fecundo: / los hermanos Emilio y Facundo / que supieron la gloria alcanzar”.

 Lo dijo el trovador-pajarero: “Vienen días de gloria en Santiago…”. En efecto. Esos días comenzaron exactamente con la clarinada del 26 de julio, festividad de Santa Ana.