Luis Morlote: Queremos mantener activa y vital a la Asociación de Escritores

Luis Morlote: Queremos mantener activa y vital a la Asociación de Escritores

Escritores residentes en La Habana se dieron cita este jueves en la sala Rubén Martínez Villena de su casa, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, para discutir y analizar asuntos propios de la asociación, derivados del IX Congreso de la UNEAC.

La revisión del estado de los acuerdos adoptados entonces, más otras inquietudes del gremio, fueron los principales objetivos de la reunión que estuvo presidida por parte del ejecutivo de la Asociación de Escritores y contó con la presencia de Luis Morlote, presidente de la UNEAC; Abel Prieto, presidente de la Casa de las Américas; Miguel Barnet, Presidente de Honor y fundador de la UNEAC; y Omar Valiño, director de la Biblioteca Nacional José Martí; entre otros intelectuales de prestigio.

Un momento importante de la cita tuvo que ver con la evaluación del trabajo de los escritores durante el periodo de confinamiento provocado por la pandemia de la Covid-19. Fueron evaluadas como positivas las iniciativas tomadas en esta etapa con auspicio del Ministerio de Cultura y el Instituto Cubano del Libro, y que involucran a las plataformas digitales como principal entorno de exposición e intercambio con los públicos. Ejemplo de ello es el Evento Teórico Virtual de Literatura Infantil y Juvenil, La Habana 2020, que recién concluyó. En su intervención, el poeta Alex Pausides sugirió asumir el ámbito digital con más protagonismo, no solo como alternativa.

Sobre el informe de la asociación fueron resaltados aspectos que tienen que ver con el empleo de las redes sociales para apoyar el quehacer literario; al tiempo que se expusieron cuáles son las carencias de materia prima y tecnología para concretar publicaciones desde editoriales e imprentas, resultado de nuestra deprimida situación económica financiera.

También su presidente Alberto Marrero se refirió al trabajo de la Asociación de Escritores para el 2021, enfatizó en la probable realización de la próxima Feria Internacional del Libro de La Habana en condiciones especiales; y abordó temas indispensables como el aporte de la literatura a la cultura nacional y al crecimiento colectivo e individual.

Un momento significativo de la discusión versó sobre la imprescindible labor de divulgación de obras y eventos literarios; y la necesidad de contar con más espacios de crítica especializada, un capítulo pendiente y casi invisible en el escenario cubano, por demás muy complejo de sustentar por el rechazo que a veces genera.

La crítica artística y literaria carece de respaldo tanto en publicaciones impresas o digitales como en la televisión y otros medios, sin embargo, ese ejercicio es lo que asienta la vida cultural de una nación, funciona como termómetro de calidad. Barnet también coincidió en que la crítica siempre ha sido una práctica afectada por las consecuencias que supone, y por eso se impone «establecer esa relación armónica entre instituciones como el ICL, el ICRT, y el ICAIC, porque en realidad existen críticos excelentes y necesitamos que critiquen nuestra obra. Por eso hay que estimularla, no frenarla».

Sobre los 60 años que cumplirá la UNEAC en 2021 se refirió el periodista y crítico, Pedro de la Hoz. Habló de la etapa fundacional de la organización, y de la vida muy activa de los escritores entonces, «muy vinculados a la historia de Cuba, a los acontecimientos del momento». Los intelectuales estaban muy presentes en lo cotidiano, y puso como ejemplo nuestras luchas sociales como la alfabetización y otros acápites más populares como el béisbol. Exigió, igualmente, que «de alguna manera la asociación tiene que reflejar lo que sucede, ahora con nuevos modos».

De acuerdo con Barnet, «no podemos edulcorar el pasado» porque todas las épocas tienen sus peculiaridades, y esta que vivimos tiene otras contradicciones, muy abocada a los medios digitales. En ese sentido afirmó que «la mejor respuesta a los conflictos que allí se generan es con la obra intelectual de cada quien».

La poeta Nancy Morejón también trató estos temas y abundó en «la ausencia de publicaciones periódicas como La Gaceta de Cuba y Revista Unión, tan fundamentales para la promoción literaria y para mantener viva la creatividad». «Como los libros, las revistas son espejo de sociedades, salvaguardas de la memoria histórica y literaria, por eso se siente mucho la falta de ellas, y preocupa que ni siquiera estén presentes en la web».

Mientras tanto, Morlote exhortó a identificar las dificultades y a trabajar sobre las diferencias. Indicó que «es muy importante evaluar lo proyectado y recorrido, prestarles especial interés a los planteamientos y darles seguimiento para poder ofrecer respuestas, y sobre todo para fortalecer la labor de la organización, que es, además, plural, abierta y democrática, con suficiente capacidad de expresión. Queremos mantener activa y vital a la asociación», sentenció.

El encuentro también sirvió para recordar a intelectuales desaparecidos físicamente durante este año, como el poeta y narrador cubano César López; el historiador Eusebio Leal; y el también poeta Roberto Fernández Retamar.