Mirta Yáñez, la voz de la trascendencia

Mirta Yáñez, la voz de la trascendencia

  • Mirta Yáñez ha experimentado diversas metamorfosis a lo largo de su travesía literaria a través de géneros como el cuento, la novela, el ensayo y la poesía.
    Mirta Yáñez ha experimentado diversas metamorfosis a lo largo de su travesía literaria a través de géneros como el cuento, la novela, el ensayo y la poesía.

«Ten siempre presente que la posteridad se ha hecho para que los futuros estudiantes— husmeadores frívolos y pasajeros— se aprovechen de la carne viva que han dejado los pobres poetas en sus cartas, en sus sábanas, en sus miradas suspendidas de un árbol. Pero ten presente también que los poetas sueñan con la larga permanencia y para eso construyen las catedrales y los poemas».

De esta manera Mirta Yáñez, Premio Nacional de Literatura 2018, abría con su poema Recordatorio el encuentro Todas las voces todas del 13 de marzo, auspiciado por la Asociación de Escritores de la UNEAC para promover a las figuras más destacadas en el arte de convertir la realidad en verso.

Acompañada de David López Ximeno, la también miembro de la Academia Cubana de la Lengua compartió con los asistentes no solo parte de su producción poética, sino también sus vivencias como escritora, ensayista y profesora de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana.

«Siempre quise ser caricaturista como mi papá, que además fue periodista deportivo en el Instituto Cubano de Radio y Televisión, pero terminé inclinándome más a la literatura cuando me gané la beca Raúl Cepero Bonilla. Ahí conocí a excelentes maestros de la talla de César López y en ese preuniversitario, rodeada de todos aquellos escritores, me decidí a estudiar en la escuela de Letras».

Durante ese periodo conoció a Fidel Castro quien le encargó la tarea de recopilar los testimonios de las personas presas en la Isla de Pino, un manuscrito inédito que conserva todavía en su hogar y confiesa la escritora nunca haberlo publicado.

Mirta ha experimentado diversas metamorfosis durante su travesía literaria a través de géneros como el cuento, la novela, el ensayo y la poesía. Incluso ha incursionado en el universo cinematográfico y televisivo como guionista. Su prolífica obra ha sido traducida a diferentes idiomas.

Dentro de sus próximos planes están la publicación de su recién terminada novela Demonio suelto y la participación en la Feria de Libro de República Dominicana.

Todas las voces todas constituye un itinerario por la abarcadora producción literaria de creadores nacionales e internacionales, un espacio para la difusión de la poesía. Pues este género es imprescindible tal y como lo expresa Mirta Yáñez en su poema Quehacer Generacional, perteneciente al volumen Apuntes de clase:

Aquellos, los nostálgicos poetas del pasado

nunca vieron la nieve

pero el pálpito silencioso de los copos

cayó escrupulosamente sobre sus versos;

siempre desconfiaron

 de los océanos,

de las atroces distancias sin más grito que el viento,

aunque a menudo olfatearon el sándalo

y jugaron, como los niños,

con las chinerías;

es más,

supieron del estrago en los estómagos bohemios,

de la soledad

que se asemejaba a una helada mancha en el horizonte

y a la libertad sólo la conocieron

para romper la métrica de sus estrofas,

auténticas y desatinadas como los tiempos que corrieron.

Ah, mi joven poeta del mañana,

recibe sobre el poema el sol del trópico

como una andanada de salvajes cerbatanas;

emplea palabras feroces

para denunciar tu época;

dispón de lo necesario para registrar en la secreta costura

de la letra

el cambiante dolor del universo

y las leyes de la ternura que siempre fluye,

siempre fluye.