Nace la UNEAC y con ella, nosotros (Parte I)

Nace la UNEAC y con ella, nosotros (Parte I)

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Escritores, UNEAC, Nicolás Guillén, cultura cubana
  • La UNEAC el próximo 22 de agosto arriba a su aniversario 55.
    La UNEAC el próximo 22 de agosto arriba a su aniversario 55.

Mi relación con la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) comienza desde el mismo nacimiento de esta institución cultural. Yo cantaba en el coro de la Escuela de Instructores de Arte, en el Hotel Comodoro, dirigido por Cuca Rivero y, una mañana temprano nos dan uniformes y zapatos nuevos y, sin preámbulo alguno, nos dijeron: “prepárense, pónganse bonitos, esta noche, (22 de agosto) cantan en la clausura del Congreso… ¿Congreso?… ¿Cuál congreso?”… Preguntó alguien y nos explicaron: “Muchachos, el primer Congreso de los artistas y escritores cubanos”.

Poco antes había llegado de Pinar del Río y vivía en el asombro perenne de recorrer La Habana y sus rincones y cuando entro al Charles Chaplin, (hoy Karl Marx) ese día 22 de agosto, el impacto fue tremendo.

Acabó el Congreso y La Habana quedó inundada de figuras extranjeras, importantes —por así decirlo— que se quedaron unos días más. A cualquier hora del día las coincidencias resultaban una bendición. Caminando se encontraban figuras como el gran poeta turco Nazim Hikmet, el pintor brasileño Emiliano Cavalcanti, el poeta y ensayista guatemalteco Luis Cardoza y Aragón y el bardo haitiano René Depestre, entre otros.    

¿Qué se cantó por aquellos momentos? La respuesta es fácil: lo que la nación toda  entonaba desde Maisí a Guanahacabibes: “Cuba, qué linda es Cuba”, canción que lleva la firma de Eduardo Saborit.

Y La internacional…

Arriba los pobres del mundo,
de pie los esclavos sin pan…

Qué orgullo esa invitación al plenario que recogió lo más brillante de la cultura artística y literaria, donde se encontraban, incluso, profesores nuestros como el poeta Félix Pita Rodríguez y ¿quién más capacitado que Nicolás Guillén para dirigir la entonces novel UNEAC?, organización que representa la cultura cubana en toda su esplendor y lleva como un símbolo de buena suerte todas las figuras ilustres que forman parte de su patrimonio.