NOCHE DOMINICAL DE CINE EN TELEVISIÓN

Cine en TV

NOCHE DOMINICAL DE CINE EN TELEVISIÓN

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programación, noche dominical y sabatina, cine en televisión.
  • Portada de "La gran enfermedad del amor"
    Portada de "La gran enfermedad del amor"
  • Fotograma de "El hombre de Uncle"
    Fotograma de "El hombre de Uncle"

He planteado varias veces, y ya oigo otros críticos coincidir (se explicitó en el debate “Moviendo los Caracoles” del miércoles 11 de septiembre en la UNEAC), que entre los principales problemas en nuestra televisión destaca el infeliz aprovechamiento de las opciones de que disponemos. Lo volví a sentir poco antes, la noche del domingo 8, cuando por fortuna me la salvó “Cine+” del Canal Habana con sus dos películas dominicales (se habla de otros espacios de cine en televisión, pero nunca de este), mientras el sábado antes (y otros) hasta me dormí con sus otras películas, inusual en mí a esa hora y más los sábados.

Sin embargo, interesaron más los filmes del domingo, cuando son mucho menos quienes logran verlos (sobre todo el segundo) por razones lógicas de tener que levantarse más temprano al día siguiente. Hubieran cambiado las películas de canal y día para un mejor sábado, y ojalá otros telecentros salven de forma semejante a sus respectivos públicos.

Se trataba de dos cintas clasificadas como comedias, aunque ambas trascendían notablemente a la comedia promedio, sin ningún desdoro de esta última que también tiene su valor: “La gran enfermedad del amor” se presentó como “drama comedia”: el amor y la felicidad están amenazados por la rara enfermedad de ella y la intolerancia del tradicionalista fanatismo de la familia de él, a quienes llega a preguntarle para qué migraron a Estados Unidos, si pretenden imponerle inalterable su vida en Pakistán, con novia pakistaní entre otras exigencias que él logra vencer y salvar su afición a hacer chistes “en vivo” al público en vez de hacerse abogado, ni dejarse barba ni rezar a Alá; en cambio Emily no solo es “blanca”, sino rubia; no “la rubia bella”, pero sí muy agradable y de encantadora nobleza, como sus padres, que al principio vacilan por el anti-islamismo del medio, pero al conocerlo se arriesgan defendiéndolo de los anti-islamistas. Se trata así (entre otros problemas sociales) la complejidad y riqueza de la migración no solo de Pakistán: la familia de ella estadounidense proviene de otro estado, y al final la pareja migra a New York; importantes mensajes para el mundo actual.

Más que la lógica transculturación y la convivencia, es la aceptación desde todas las partes y en todos los aspectos de la vida, con la virtud de entretener con tan buen y fino sentido del humor y tensión a la vez por la trama, y nos hizo pensar y crecer humanamente con su mensaje de amor y comprensión. 

Luego, “El hombre de Uncle” (estas últimas son las siglas de su organización) dirigida por Guy Ritchie, que nos condujo al espionaje en la Europa de los años 60 desde Berlín en la confrontación socialismo-capitalismo herencia de la “Guerra Fría”, con muy buen ritmo mediante el montaje (incluido el paralelo) y la edición, la fotografía y la muy pertinente banda sonora de David Pemberton, que ayudan a seguir la complicada trama con puntos de giro impredecibles que mantienen en jaque la capacidad de entender sus sucesos al ganar la atención y poder creativo y recreativo del espectador. En su caso, la originalidad evita lugares comunes, escenas que se saben sin ser vistas ni recreadas, y el más que abusado beso y sexo heterosexual que no falta en ningún audiovisual actual ya como cliché venga o no venga al caso, aquí se insinúa sin regodeo y cuando se van a besar, se escatima a tiempo; no era necesario ni restó al film y ya hoy, deviene original.

Conocida también como “El agente de Cipol” en Hispanoamérica, es un film británico del año 2015 basado en la serie homónima estadounidense de televisión, emitida entre 1964 y 1968 y a cuyo guion había contribuido sir Ian Fleming, creador del célebre James Bond, al que no por azar refiere ahora Napoleón Solo, el agente de la CIA; también se logra distanciar de otras cintas de espionaje del mismo año 2015 casi repitiéndose, al respetar los años que recrea la serie original. Filmada en Londres y en Italia, aporta sobre la serie los orígenes de Uncle (Cipol), sabe aprovechar muy bien la singular pareja del agente de la CIA y el de la KGB, cuyo intérprete Armie Hammer logra disipar dudas de su supuesto origen ruso; ambos luchan contra científicos huidos del partido nazi y su amenaza nuclear.

Gran espectáculo visual con tan acertada recreación de época y ambiente, idealizando modas que hoy se retoman y sabe aprovechar Ritchie, la película no descuida detalles ni en los créditos finales… como hasta pasada la medianoche del domingo supo mantenernos entonces, “Cine+”.