Nuestra cultura en los medios de comunicación: el arte de la reflexión

Nuestra cultura en los medios de comunicación: el arte de la reflexión

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Concurso Caracol 2018, ASOCIACIÓN DE MEDIOS AUDIOVISUALES Y RADIO
  • Avelino Víctor Couceiro Rodríguez. Foto: Rubén Ricardo Infante
    Avelino Víctor Couceiro Rodríguez. Foto: Rubén Ricardo Infante

El Premio Caracol 2018 de la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) cerró sus puertas con nuevos bríos y con el propósito de continuar haciendo de nuestros medios de comunicación referente y reflejo de diferentes proyectos analizados en cada uno de sus talleres —algunos, ya en ejecución y otros, con amplias e inmediatas perspectivas—, en su programación, partiendo siempre de las aspiraciones y exigencias de los tiempos actuales, de los reclamos de la población y, en especial, de los sugeridos por la joven generación.

En esta oportunidad, el número de obras participantes en el certamen duplicó la de años anteriores. Los máximos galardones les fueron otorgados a: Francisco Armas y Maribel Rodríguez Valdés, Gran Premio de la Radio; Ángel Alderete, Jorge Campanería y Mirta González, Gran Premio de Cine, mientras que Francisco Leyva, fue el merecedor del Gran Premio de la Televisión. El locutor, Lázaro Luis Lorenzo, fue otro de los galardonados.

Entre las personalidades de la Cultura cubana asistentes al Certamen Caracol estuvo el doctor Avelino Couceiro, al frente de la Sección de Crítica de la Asociación de Cine, Radio y Televisión, y consagrado analista desde hace décadas en el estudio de los medios de comunicación de Cuba y de otros países. Con él conversó este Sitio Web:

¿Qué impresión le otorga a este tipo de evento? ¿Cómo se ajusta a los cambios actuales que ocurren en todas las esferas del país, en especial, la cultural?

Estimo que en este evento teórico hemos podido observar la gran revolución de ideas que está ocurriendo a partir de los reclamos y exigencias de nuestra población. Estamos ante nuevos retos y nuevas actitudes a tomar en cuenta por nuestros medios de comunicación no sólo ante la problemática de los jóvenes, sino también del adulto mayor y de aquellos de la mediana edad, quienes exigen ser visibilizados.

Esta reunión ha logrado además algo fundamental y es el despojarnos de la llamada “farandulería”, que aplasta a la genuina voz popular. Esto se logró con la presencia activa y participativa de niños de centros de la enseñanza primaria, y de jóvenes procedentes de escuelas secundarias y de institutos pre-universitarios. Todo ello imprimió una gran autenticidad a este evento por las críticas, sugerencias y exigencias planteadas al trabajo de los medios —cine, radio y televisión— realizadas por muchos de esos asistentes. Igualmente, se abordaron situaciones como fueron, entre otras, la presencia de los paquetes y de la Antena, las que aunque no están incluidas dentro de la política oficial del país, sí están incidiendo en la población cubana, y son una realidad que no puede ni debe invisibilizarse”.

En este evento también nos congratulamos con la exposición de una ponencia relacionada la presencia en los medios de nuestro Héroe Nacional José Martí, y de qué forma continuar enriqueciéndola…

Al respecto en oportunidades hemos encartonado en algunos programas televisivos a nuestros héroes y próceres. Esto es algo que viene del Medioevo practicado por la iglesia católica, en lo fundamental, con vistas a endiosar a determinados personajes históricos y literarios. Esta situación, a la vez, la hemos trasladado al contexto político e ideológico, olvidando que fueron  personas cuya grandeza radica en su humanidad, en sus valores con virtudes y hasta defectos. Todo ello hay que saberlo contextualizar epocalmente. A muchísimas de esas personas las podríamos hallar dentro del contexto social de este país actuando como héroes anónimos en algún momento de sus vidas, lo mismo en calles, plazas, escuelas, en centros de diversos tipos, en organizaciones de la sociedad civil…

No olvidar que Martí nació en un hogar muy humilde, que fue hijo de padres muy humildes, y que tuvo la suerte de llegar a tener un profesor como Rafael María de Mendive quien lo encausó en los primeros años de su vida como niño, adolescente y hasta joven…No olvidar tampoco que Martí fue un hombre que creció, padeció, se enamoró de bellas mujeres, que vivió en varios países de este continente, que conoció a grandes figuras de su época y a otras que no lo fueron, pues formaban parte de los contextos y comunidades de cada uno de los países y pueblos en los que residió o viajó. Todo ello enriqueció su cultura.Te cito un ejemplo: la forma en que el Apóstol defendió los valores humanos de una figura literaria como la del escritor Oscar Wilde, y la tristeza tan grande que le provocóque una sociedad como la londinense, repleta de prejuicios, arremetiese contra él con tanto odio y perfidia, pero a su vez contaminada por mentes incapaces de aquilatar la grandeza de Wilde. Lo destruyeron en vida. Y, sin embargo, vemos la dignidad y valentía de nuestro José Martí, quien en su obra defendió la inteligencia y grandeza de un hombre que mereció vivir mucho más”

¿Qué criterios tiene sobre la Televisión cubana actual? ¿Cómo superar sus deficiencias?

Existen muchas cuestiones dentro de la televisión cubana que se mueven a espaldas a las investigaciones que se realizan. El hecho no sólo radica en aprender a observar, sino también en aprender a escuchar. El propio Martí posee escritos referidos al medio ambiente maravilloso —además de otros muchísimos análisis realizados por él en cada uno de sus escritos—, los que podrían ser trasladados a la pequeña pantalla al igual que a otros medios de comunicación. Es hora de que se profundice más en la vida y la obra del Apóstol, sin llegar a encartonarlo. Asimismo, trasladar todo esto a internet…Investigar es lo fundamental, saber llevar dicha investigación a los medios de forma realista; ser creativo, pero sin dejar nunca de soñar. Tanto la televisión como la radio nunca estarán carentes de retos para cada uno de sus creativos; son medios competitivos para aprender a crecer y a ser mejores ante las dificultades y las críticas que se realicen.

Un juego deportivo transmitido por cualquiera de ambos medios es un arte, pues en su labor creativa participan no sólo locutores a quienes considero además artistas —con envidiables voces—, sino también creadores como diseñadores, luminotécnicos, editores… Hay que echar abajo los tabúes que tenemos con todo desgraciadamente”.

Si fuese director de televisión o de radio, ¿qué programas  propondría realizar?

Ante todo es importante la diversidad de programas en ambos medios. Por ejemplo: tú te sientes feliz cuando eres capaz de disfrutar de un programa deportivo, de humor, de un musical, de una telenovela, una serie…Y es que cada uno tiene sus valores y sus problemas, existen algunos mejores que otros. Incluso, se podrían realizar programas históricos partiendo de los conflictos y contenidos actuales existentes. Asimismo, en los medios hay que ser valiente, asumir la autocrítica, escuchar, interactuar, debatir, no discutir, ni agredir de forma constante, ser más inclusivos, polemizar a partir de cada una de las propuestas —aquí radica el desarrollo del talento—, y dejar a un lado la censura. Esta debiera ser nuestra cultura en los medios de comunicación: el arte de la reflexión y la propuesta de solución a los problemas del mundo contemporáneo.

¿Cree que exista una exacerbación de la banalidad y la vulgaridad en los medios de comunicación en la actualidad? Igualmente, ¿qué comentario realizar acerca de los prejuicios raciales y sexuales en nuestros medios?

Este es un país y un pueblo con una historia y literatura riquísimas, con una cultura de verdadero orgullo nacional. Por tanto, no debemos ni podemos dar paso a tener una sociedad en que imperen la banalidad y la vulgaridad; una sociedad conformada por el odio, la envidia, los prejuicios raciales y sexuales, algo que implicaría o traería consigo luego la desunión o la división social.

La diversidad del mundo está presente en las distintas artes que han existido secularmente y continuarán existiendo; en cada una de ellas el hombreha llegado a ser consumidor o creador. Al respecto, hay que mencionar que en nuestro actual Proyecto de Constitución queda reflejado —a la vez que denuncia—, la intolerancia hacia la forma de ser o de actuar de determinados hombres y mujeres de nuestra sociedad, y la necesidad de que ésa sea eliminada. Y es que en todo esto existe una relación sistémica entre las Artes y la cultura en general. Son realmente tristes los planteamientos homofóbicos (insultantes y agresivos), de nuestras autoridades eclesiásticas (de ambas iglesias); planteamientos propios del Medioevo, de la época de Galileo Galilei, quien fue repudiado por la iglesia y por otras instituciones oscurantistas, porque afirmaba que la Tierra era redonda y no plana como exponía la Biblia. Hay que asumir al mundo a partir desu diversidad y realidad actuales tal como son, no como se plantea que sea apócrifamente. Diría que para ser más cultos debemos y tenemos que ser más inclusivos, más respetuosos entre nosotros, normalizar esa pirámide invertida que existe en nuestra sociedad y, en especial, aprender a escucharnos, para saber reflexionar y dar soluciones después certeras que contribuyan a seguir desarrollando y perfeccionando los niveles de conocimientos que exigen las nuevas tecnologías. Con vista a todo ello Cuba cuenta con una gran hornada de prestigiosos profesionales, especialistas y de académicos. Inteligencias surgidas todas a partir del trabajo y del estudio, y siempre latentes dentro de un proceso revolucionario preocupado por la educación y la cultura del pueblo durante más de sesenta años.