Omara Portuondo es inagotable

Omara Portuondo es inagotable

Está de cumpleaños «La novia del feeling», cumple noventa años. Resulta muy difícil resumir en breve espacio el recorrido de su vida novelesca, que está acompañada, además, por una obra fértil y reconocida no solo en Cuba, sino en gran parte del mundo por su estilo excepcional, e innovador, por su aporte a nuestra cultura musical.

Su encuentro con las artes sucedió desde muy temprano, cuenta que el ambiente de su casa era muy armonioso, a pesar de no contar con solvencia económica para tener equipos de radio y reproducción: cantaban y tarareaban.

Casi al azar, de la mano de su hermana Haydee, incursionó en el baile y esto le ayudó un poco a superar la timidez, pues desempeñarse en un escenario ante muchas personas implicó soltura, soltar las amarras personales, o al menos, sobreponerse a ellas y enmascararlas; herramientas que necesitaría durante toda su vida posterior, hasta hoy. La experiencia también le sirvió para, en la década de los 60, impartir clases de bailes populares en la Escuela de Instructores de Arte.

El imponente cabaret Tropicana fue donde se inició como bailarina, era muy jovencita, y, sin embargo, durante muchos años volvió allí una y otra vez, pero ya en calidad de cantante.

Con poco más de 20 años, y durante tres lustros, Omara integró el famoso cuarteto Las d'Aida, junto a potentes voces como Elena Burke, Moraima Secada, y su propia hermana Haydee; todas dirigidas por la pianista Aida Diestro. Su paso por ese grupo le marcó para siempre. Fue exitoso, novedoso y reconocido para públicos tanto en Cuba como el extranjero.

Un capítulo trascendental en su vida llegó con el Buena Vista Social Club, un proyecto de veteranos que protagonizó junto a Compay Segundo, Ibrahim Ferrer, Rubén González, entre otros, y que conmovió públicos por todo el mundo, al tiempo que le otorgó de una vez, su estrellato profesional como La diva del Buena Vista Social Club.

En su haber musical cuenta con importantes momentos que compartió de la mano de la Orquesta Aragón, Chucho Valdés, Adalberto Álvarez, Nat King Cole, César Portillo de la Luz, José Antonio Méndez, y muchísimos más.

Mucho ha cantado durante su trayectoria musical. Y es muy complejo decidirse por un tema nada más, cuando cada interpretación suya denota maestría y total dominio de su voz; sin embargo, su «Killing me softly», «Veinte años», y  «Bésame mucho» impusieron un sello único.

La carrera de Omara es inmensa. Ha alcanzado y mantenido el éxito, y se ha ganado el respeto y la admiración de sus colegas y de un público exigente que solo ha devuelto grandes elogios. A sus noventa años demuestra que es una mujer inagotable, con una vitalidad asombrosa que evidencia, sin proponérselo, en cada escenario, entrevista, canción.