Otra razón para ser Millonarios

Otra razón para ser Millonarios

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Enrique de la Uz, Millonarios, Galería Villa Manuela, azúcar, zafra del 70, fotografía, Plásticos
  • Millonarios recrea en instantáneas la zafra de los 10 millones. Foto Carlos Becerra.
    Millonarios recrea en instantáneas la zafra de los 10 millones. Foto Carlos Becerra.

La más reciente exposición del fotógrafo Enrique de la Uz Millonarios se encuentra en la Galería Villa Manuela perteneciente a la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), ubicada en la calle H e/ 17 y 19 del Vedado capitalino y estará en exhibición hasta el dos de octubre del presente año.

Millonarios recrea en instantáneas la cosecha del año 70, la denominada zafra de los 10 millones. Aquí se haya su nexo y alegoría, pues resulta conmovedor como todo un país se consagró a tal tarea. Jóvenes, ancianos, mujeres y profesionales se volcaron hacia el monte con tal de lograr la meta, no por casualidad poco tiempo después surgiera el tren de Cuba, Los Van Van de la frase que por aquellos años resultaba una consigna: de que van, van y aunque no se logró cumplir la superproducción a nuestro favor perdura la ventaja de ser la vez que más se fabricó azúcar en el país. Queda la experiencia, las vivencias, las amistades, el sudor de la zafra guardado en el tiempo y en la memoria de sus participantes.

Enrique de la Uz para compilar esta pieza se acercó a la vida de los centrales azucareros y registró las actitudes de los macheteros, estibadores y obreros. Singularizó personajes de la totalidad y encuadró de forma subjetiva las proporciones entre la maquinaria y los trabajadores para contrastar y reflejar la inmensa faena llevada a cabo por todos los partícipes.

La exposición explica a través de la fotografía aquel escenario, detalla al observador la secuencia de los hechos. Captan tal verdad, el dinamismo, la laboriosidad y el empeño que hacen de la muestra una vivencia. No se observan cuadros estáticos, más bien figuran el ardor de aquellos años.

El espectador puede trastocarse con la obra, viajar en el tiempo y ser un millonario más, o bien pensar en algún familiar o conocido suyo que ofrezca certeza del hecho. Surgen en la mente interrogantes que permiten enredarse con los claros oscuros de las imágenes, con la inmovilidad de las tomas, lo cual hace más gustosa la sensación de actividad que percibe el ojo y queda así grabado en su retina. No en vano están en blanco y negro. Si inicialmente fueron grabadas así, con la tecnología actual, los colores pueden aparecer en la escena, pero la sobriedad impera allí para que se distinga la impresión de los rostros, las maquinarias inmensas y la suciedad del momento.

Engloba la persistencia de la historia construida al filo de machetes, tabacos, azúcar y sol que siempre cederá ante una buena causa, esta vez, responden a ilustrar el testimonio de una ocasión única.