Premios Rafael Alberti y Dulce María Loynaz para grandes escritores de las lenguas rumanas

Premios Rafael Alberti y Dulce María Loynaz para grandes escritores de las lenguas rumanas

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Escritores, UNEAC, premiaciones
  • El acto fue presidido por Miguel Barnet, Pedro de la Hoz y Aitana Aberti. Fotos: Roberto Bello
    El acto fue presidido por Miguel Barnet, Pedro de la Hoz y Aitana Aberti. Fotos: Roberto Bello
  • El acto fue presidido por Miguel Barnet, Pedro de la Hoz y Aitana Aberti. Fotos: Roberto Bello
    El acto fue presidido por Miguel Barnet, Pedro de la Hoz y Aitana Aberti. Fotos: Roberto Bello
  • El acto fue presidido por Miguel Barnet, Pedro de la Hoz y Aitana Aberti. Fotos: Roberto Bello
    El acto fue presidido por Miguel Barnet, Pedro de la Hoz y Aitana Aberti. Fotos: Roberto Bello

El Premio Internacional Dulce María Loynaz y el Premio Rafael Alberti fueron conferidos respectivamente a los escritores Nicolae Dabija de Moldavia y al rumano Ion Deaconescu, por su excelencia literaria y su prestigio dentro movimiento poético mundial en la Sala Villena de la UNEAC.

En acto presidido por Alex Pausides, Presidente de la Asociación de Escritores y con la presencia de Miguel Barnet, Pedro de la Hoz y Aitana Aberti, se resaltó cuanto tiempo ha pasado desde que no asistían a Cuba poetas de tanta calidad de estos países.

“Durante muchos años hemos asistido aquí en La Habana a rendir homenaje al poeta rumano Mihai Eminescu, y hoy tenemos dos importantes escritores de esta lengua”, refirió Alex Pausides.

Explicó además que durante muchos años el Premio Rafael Alberti ha entregado a destacados poetas cubanos y extranjeros una distinción. Hoy por muchas razones que unen a Rafael Alberti con Deaconescu, el Premio de este año por unanimidad le ha sido conferido.

Esta distinción que se otorga a relevantes poetas cubanos y universales, y que entrega el Festival Internacional de Poesía de La Habana y la Sociedad de Beneficencia Naturales de Andalucía y sus descendientes desde 1999, le es merecido por la relevancia de su obra y su trabajo de excelencia como presidente de la Fundación Mihai Eminescu en aras de la promoción de la poesía rumana y universal.

Aitana Alberti fue quien entregó la obra plástica a Deaconescu, y expresó que “Tiene mucho sentido entregarle este premio a este poeta, de quien dijera mi padre «en sus poemas se dibuja la transparencia del agua limpia, en esa hora misteriosa cuando desde el fondo emerge el rostro innombrable de lo profundo y lo enigmático»”.

En otro momento, Miguel Barnet hizo entrega a Nicolae Dabija el Premio Internacional Dulce María Loynaz. “Me honra mucho entregar este premio. Un reconocimiento que hemos creado por la UNEAC de una de las más prominentes, escritoras cubanas y por segunda ocasión lo vamos a entregar a un poeta extraordinario como Nicolae Dabija, el poeta nacional de Moldavia”.

Por su parte, Dabija, dijo que “en este viaje descubrí uno de los países más lindos de América. Los poetas Deaconescu, Gaetano Longo, el embajador de Montenegro y yo queremos escribir un libro sobre Cuba, la primera frase será mía, algo así como: “Dios, cuando quiso hacer el paraíso, hizo una repetición y salió Cuba”.

Antes de finalizar la ceremonia, ambos poetas reconocieron que La Habana tiene uno de los festivales de poesía más importantes del mundo y que Cuba es un gran imperio cultural. “La descubrí a través de su literatura y es precisamente la poesía lo que nos acerca a ella”, concluyó Dabija.