Presencia del Che en el oriente cubano

Presencia del Che en el oriente cubano

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Che, : Plásticos, Holguín
  • Querida presencia: huellas del Che en el oriente cubano se expone en la UNEAC holguinera en saludo al 90 aniversario del Guerrillero Heroico. Fotos: Elder Leyva
    Querida presencia: huellas del Che en el oriente cubano se expone en la UNEAC holguinera en saludo al 90 aniversario del Guerrillero Heroico. Fotos: Elder Leyva
  • Querida presencia: huellas del Che en el oriente cubano se expone en la UNEAC holguinera en saludo al 90 aniversario del Guerrillero Heroico. Fotos: Elder Leyva
    Querida presencia: huellas del Che en el oriente cubano se expone en la UNEAC holguinera en saludo al 90 aniversario del Guerrillero Heroico. Fotos: Elder Leyva

Disímiles fotografías que atestiguan momentos del paso de Ernesto Che Guevara por la parte oriental del país integran la exposición Querida presencia: huellas del Che en el oriente cubano, expuesta en saludo al 90 aniversario del Guerrillero Heroico en la galería Fausto de la UNEAC holguinera.

Inaugurada con la presencia de la doctora Aleida Quevara March, la muestra fotográfica, auspiciada por la Organización Nacional de Bufetes Colectivos con la colaboración del Centro de Estudio Ernesto Che Guevara, recuerda el tránsito del Che por buena parte del oriente cubano: la Sierra Maestra, escenario de múltiples batallas; el Caney de las Mercedes, en el actual municipio granmense Bartolomé Masó, donde radicó la Comandancia de la columna número 4 en octubre de 1959, y donde, además, se inauguró en 1962 la Ciudad Escolar Camilo Cienfuegos; Moa y el desarrollo de la industria minera; Santiago de Cuba y la Universidad de Oriente; la inauguración del Instituto Tecnológico de Holguín (ITH) en 1960, con la presencia de los escritores y filósofos franceses Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir… son algunos de los momentos que recoge la muestra Querida presencia: huellas del Che en el oriente cubano.

Con una adecuada curaduría y la correcta información museográfica al pie de cada pieza —muchas de ellas apenas conocidas por la mayoría del público o que, al menos, no se encuentran entre las imágenes más difundidas de Ernesto Che Guevara—, la exposición incluye piezas tomadas por el propio líder argentino-cubano en su paso por estos lugares en los convulsos y radicalizados primeros años del proceso revolucionario cubano.

En una de las imágenes de la muestra un niño mira fijamente a la cámara, parece absorto en sus pensamientos o temeroso por el encuentro, y esta —al decir de la propia Aleida Guevara— es una de las obras más conmovedoras y enigmáticas del conjunto, pues nos muestra la sensibilidad de un hombre que tanto en los días de la Sierra Maestra, el Congo o las selvas bolivianas, como en la construcción de un país y la puesta en marcha de un sistema social primerizo en América Latina, era capaz de mantener, como pocos lo han hecho a través de los tiempos, la esencial espiritualidad de un artista.

Lector empedernido y amante de otras manifestaciones artísticas como la fotografía, cuya afición nos llega también en las fotos tomadas en sus viajes por el continente americano, Ernesto Che Guevara supo conjugar en una sola persona el espíritu revolucionario de toda una época y el ideario latinoamericanista. Querida presencia: huellas del Che en el oriente cubano es una muestra de la permanencia del líder pero también del hombre en buena parte del contexto geográfico por donde ocurrió, precisamente, su llegada a la isla de Cuba.