Presentan libro El Boticario de San Lorenzo, en la Casa del Alba Cultural

Presentan libro El Boticario de San Lorenzo, en la Casa del Alba Cultural

  • Presentan libro El Boticario de San Lorenzo, en la Casa del Alba Cultural. Foto tomada de Internet
    Presentan libro El Boticario de San Lorenzo, en la Casa del Alba Cultural. Foto tomada de Internet

El libro El Boticario de San Lorenzo, del Teniente coronel (r) Wilberto A. Estrada Cañabate, fue presentado en la habanera Casa del Alba Cultural ante un numeroso público asistente, el que disfrutó de la intervención de su autor quien hizo referencia no sólo a la impronta que, desde niño, supo cultivar y desarrollar partiendo de las enseñanzas del Padre de la Patria, sino también a lo que ellas constituyeron para los pobladores de la zona en que nació y se desarrolló cuando muchas décadas más tarde decidieron brindar apoyo absoluto a las tropas rebeldes desplazadas en ese histórico entorno serrano.
“Carlos Manuel de Céspedes del Castillo había sido destituido el 27 de octubre de 1873, en Bijagual –pequeño poblado también situado en la zona que ocupó el Tercer Frente Mario Muñoz Monroy, al frente del inolvidable comandante Juan Almeida Bosque—, en presencia de un gran contingente de tropas mambisas, por la acción legal de la Cámara de Representantes de la República de Cuba en Armas (…) Hoy, el sitio donde se hallaba ese poblado está cubierto por la presa Carlos Manuel de Céspedes, construida por decisión del Comandante en Jefe Fidel Castro, quizás llevada a cabo para limpiar la afrenta al Padre de la Patria. Allí las tropas mambisas se encontraban divididas ante la aceptación o no de su destitución, y para evitar una tragedia entre cubanos, él aceptó y pronunció estas históricas palabras: “(…) porque yo, obediente a la Constitución y a las Leyes, no sería causa de que se derramara sangre cubana”.
Tras la toma de Palma Soriano por las tropas rebeldes (…) “en el central Palma, Almeida invitó a papá a pasar a un salón donde se encontraba el Comandante en Jefe Fidel Castro, para presentárselo. Yo me fui para un local menos aglomerado de personas y donde había una gran mesa de billar. Algunos rebeldes descansaban acostados en el piso y sólo uno de ellos, un adolescente quizás dos años mayor que yo, armado con una carabina M-1, jugaba con las bolas de billar utilizando únicamente sus manos. Tras explicarle que no se jugaba de esa manera, tomé un par de tacos y empecé a enseñarle. Aquel muchacho perteneciente a la tropa del Comandante Universo Sánchez, había participado en varios combates; conversamos acerca de sus experiencias de lucha y mis incipientes conocimientos del juego de billar (…) No volví a verlo hasta pasados más de quince años, en agosto de 1974, en Santa Clara (…) Resultó ser el mayor Orozco, piloto de la Fuerza Aérea Revolucionaria”.
Así, entre el flujo anecdotario de los recuerdos del autor cuando niño, nacido en un medio pequeño burgués –hijo del boticario de la zona—, de las enseñanzas de sus padres, maestros, campesinos y amigos quienes llegaron a nutrir muchas décadas después, las filas del Ejército Rebelde, se ha conformado el corazón y forja de este libro; una obra que, por su Cubanidad, exhorta a una lectura amena e indispensable sobre la hechos y personajes trascendentales de la Historia de Revolución cubana, una tan sola, con sus más de Cien Años de surgida y revitalizada.
En la presentación de El Boticario de San Lorenzo se encontraban presentes el coronel Rigoberto Santiesteban, director de la Casa Editorial Verde Olivo y la teniente coronel Ana Dayamin Montero Díaz, entre otros directivos de dicha institución y de la Casa del Alba Cultural.