Queda mucho por decir: los servicios en Cuba

Queda mucho por decir: los servicios en Cuba

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Medios audiovisuales y radio, documental cubano
  • El tema de los servicios en el país cuenta con un buen material audiovisual. Fotos: Luis Bruzón
    El tema de los servicios en el país cuenta con un buen material audiovisual. Fotos: Luis Bruzón
  • El tema de los servicios en el país cuenta con un buen material audiovisual. Fotos: Luis Bruzón
    El tema de los servicios en el país cuenta con un buen material audiovisual. Fotos: Luis Bruzón
  • El tema de los servicios en el país cuenta con un buen material audiovisual. Fotos: Luis Bruzón
    El tema de los servicios en el país cuenta con un buen material audiovisual. Fotos: Luis Bruzón

Con el paso del tiempo hay cosas que parecen ser olvidadas como cuando uno borra de su memoria momentos pretéritos. Pero si algo merece ser rescatado del pasado e instaurarlo en el presente y el futuro, es el arte de brindar un buen servicio. Refiero un arte porque en realidad lo es: tratar con público constituye una faena difícil que lleva en sí mucho de compromiso y alegría por el bien común. Dando respuesta a la interrogante se exhibió en la sala Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) el documental Detrás del mostrador, a cargo del realizador Eric Manuel Corvalán Pellé, el cual profundiza en la decadencia de los servicios en nuestro país.

“Las dos terceras partes del ingreso por exportaciones de Cuba es de los servicios”, aseguró el doctor en ciencias económicas Juan Triana Cordoví, quien también expresó la decadencia de valores del empleado público: “hemos perdido la cultura de servir”.

Existen tres cosas necesarias: la vocación, la dedicación y el sentido de pertenencia. Actualmente hay varias escuelas formadoras de profesionales en este ámbito, pero la realidad que contemplamos es otra, muchas veces ni los buenos días recibimos cuando llegamos a algún lugar.

No es secreto tampoco para nadie que el dependiente esté comiendo, conversando en pleno horario laboral, o haciendo inventario en momentos inoportunos, fenómenos que refleja de manera certera Corvalán Pellé al mostrar imágenes incuestionables.

Otra de las problemáticas radia en la estabilidad de lo que se vende, asegura Minurga Ramírez Santana, directora general de servicios del Mincin: “si los productos que yo necesito no llegan en la fecha establecida, ¿qué hice el resto del mes?”. Lo que garantiza buena calidad de las ventas es la logística, el tiempo y la permanencia.

La población es también entrevistada y demuestra un descontento total por las prestaciones estales, pero lo verdaderamente impresionante es cómo suceden los hechos, sin saber cuándo será el punto final y decisivo a tales cuestionamientos.

A manera de trabajo detectivesco, el documental nos traslada a la barbería La Copa en 1ra A entre 42 y 44, establecimiento que pasó a cooperativa. Las condiciones aquí son pésimas, solo existe un lavamanos para “dar el mínimo servicio (…) ahora que somos particulares seguimos igual”, manifestó Manuel Pino Izaguirre, uno de los trabajadores. 

Sigue la investigación, esta vez en la Terminal de Ómnibus para dar respuesta a un clásico evento: los pasajes vendidos—al buen cubano— en bolsa negra. Una imagen borrosa, técnica para no delatar al empleado, muestra el gran lucro existente en el centro.

Otro lugar de suma polémica: los agros y los diferentes precios de un producto en distintas tarimas, así como la ausencia de las jabas, “ya el cubano lo incorporó como algo natural”, declaró Triana Cordoví.

¿Qué es lo que necesario para eliminar estos hábitos? ¿Una red mayoritaria? ¿Mayor competencia? Cierto es que lo anterior no es la solución a los problemas, pero la competitividad impulsa la innovación y el desarrollo, no solo del comercio, sino también de la sociedad.

No podían faltar los negocios particulares. Son entrevistados los dueños de La Gasa Gelato, el Restaurant San Cristóbal, los bares-restaurant Tales from Britain y el Sangri La. Sergio Luis Gallardo Fernández, propietario de este último centro, resumió la máxima de estos lugares: “De aquí para adentro, tus problemas son míos y yo me encargo de ellos”.

“El problema no es quejarte, el problema es la respuesta”, puntualizó Triana Cordoví.

No se trata de rescatar la cultura de esta esfera, más bien es crear nuevos hábitos y métodos hacia a un arte imprescindible. Eso dice mucho de la Cuba de hoy.

Con respecto a la realización del audiovisual merece la pena destacar la labor de rastreo y cotejo de su autor y el equipo de trabajo, pues dan infalibles motivos para no dudar de los disímiles factores sobre la problemática que enfrentamos actualmente. Algo debe predominar en el rescatede un auténtico servicio: la elegancia, la dedicación y el sentido de pertenencia.