Salvador Arias García: paradigma de intelectual cubano

Salvador Arias García: paradigma de intelectual cubano

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Asociación de Escritores, UNEAC
  • Salvador Arias García, hacedor de la letras y miembro de la UNEAC
    Salvador Arias García, hacedor de la letras y miembro de la UNEAC

El doctor Salvador Arias García (1935-2017), investigador titular del capitalino Centro de Estudios Martianos (CEM), ya duerme el sueño de los justos en los amantísimos brazos del Espíritu Universal; leitmotiv en la obra poético-literaria y periodística del Apóstol, referente ético ineludible en que estructurara su infatigable labor profesional, que solo Tanatos (la muerte) pudo interrumpir.

Conocí al doctor Arias García en la década de los años 60 de la pasada centuria, cuando fue a impartir una conferencia en la Facultad de Humanidades de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, donde estudié y ejercí la docencia superior.

De aquel encuentro, acaecido hace exactamente medio siglo, y que ahora acude a mi archivo mnémico, lo que evoco con mayor nitidez fue la sencillez, la humildad y la elocuencia, que caracterizaron la disertación del joven crítico y escritor villareño acerca de la vida y la obra del fundador del periódico Patria.

Todavía guardo con respeto y afecto ternísimos, al decir del poeta mayor de la patria grande latinoamericana, el mensaje que Salvador me envió por correo electrónico por la reseña que le hiciera a su libro José Martí y la música, publicada en el suplemento dominical El Tintero, que edita el diario Juventud Rebelde.

En dicha misiva, me decía —entre otras cosas— que “es una de las reseñas más completas que he leído acerca de ese volumen que trata sobre la sensibilidad y la capacidad crítica de Martí hacia el fascinante mundo de las corcheas y las semicorcheas […]”.

Esa fue, lamentablemente, la primera y la última vez que sostuve correspondencia electrónica con el ilustre investigador de herencia intelectual y espiritual legada a la humanidad por el más universal de los cubanos.

herencia intelectual y espiritual legada a la humanidad por el más universal de los cubanos

Por sus grandes aportes al desarrollo de los estudios literarios insulares obtuvo diversos reconocimientos, especialmente por las investigaciones desarrolladas sobre la revista La Edad de Oro y la obra martiana en su conjunto.

La prolífica labor profesional del doctor Arias García fue distinguida con la Orden Carlos J. Finlay, del Consejo de Estado de la República de Cuba; la Distinción por la Cultura Nacional, del Ministerio de Cultura; las Medallas Juan Tomás Roig, del Sindicato de la Ciencias y la Raúl Gómez García, del Sindicato de la Cultura; la Distinción Pensar es Servir, del CEM y la Réplica del machete de Máximo Gómez, otorgada por el Ministerio de las Fuerzas Armadas (FAR).

Fue Vanguardia Nacional del Sindicato de las Ciencias en los años 2002 y 2003. Recibió los premios anuales por la Tesis Doctoral más destacada, el Doctor en Ciencias con mayor desempeño profesional en 2004, y el de Investigación Cultural en 2000, conferido por el Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Juan Marinello.  

Entre las obras de su autoría se encuentran los siguientes títulos, que fueron dados a la estampa, tanto en la mayor Isla de las Antillas, como en el exterior: Tres poetas en la mirilla; La Exposición de París de José Martí (Edición Crítica); Un proyecto martiano esencial La Edad de Oro (Premio Anual de la Academia de Ciencias); Glosando la Edad de Oro. Aire y fuego en la raíz; El recurso del método (Edición crítica, publicada en Madrid); y José Martí y la música.

El también miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) incursionó —con éxito— en el ejercicio periodístico, dignificado en nuestra geografía insular y fuera de ella por personalidades de la talla excepcional del venerable padre Félix Varela (1788-1853), José Martí (1853-1895), don Enrique José Varona (1849-1933), los comandantes Ernesto Guevara de la Serna (1928-1967) y Fidel Castro Ruz (1926-2016), entre otras figuras emblemáticas de la prensa revolucionaria hispano-cubano-americana.

Doctor Salvador Arias García descanse en paz, porque su obra la puede mostrar al cielo con legítimo orgullo.