Santa Clara vibra, ocho años después

Santa Clara vibra, ocho años después

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Escénicos, Ballet Lizt Alfonso, Villa Clara
  • “Yo conozco a este público porque durante muchos años vinimos aquí, son gente linda porque saben reciprocar a los artistas pero a la vez conoce de danza y de arte y sabe identificar lo bueno de lo que no lo es y ese desafío nos  gusta” dice Lizt Alfonso. Foto del autor
    “Yo conozco a este público porque durante muchos años vinimos aquí, son gente linda porque saben reciprocar a los artistas pero a la vez conoce de danza y de arte y sabe identificar lo bueno de lo que no lo es y ese desafío nos gusta” dice Lizt Alfonso. Foto del autor

Tras un silencio de ocho años, los santaclareños tuvieron tres noches para volver apreciar y disfrutar el arte de excelencia que siempre ha caracterizado a la Compañía de Lizt Alfonso, la que ha vuelto con el nombre de LiztAlfonso Dance Cuba.

Sucede que la agrupación, que nos visitó en el 2010, se transformó en una compañía danzaria que suma la música en vivo sobre el escenario y ha incorporado bailarines con lo que ha enriquecido la integralidad y espectacularidad de sus presentaciones que por cierto han llegado a los más diversos confines del mundo, desde China, Europa, América y otras regiones más.

Ahora realizaron tres funciones seguidas en el bello coliseo cultural que es el Teatro La Caridad que estuvo abarrotado de público cada noche para disfrutar  el espectáculo titulado Cuba Vibra que solo habían presentado en el extranjero por lo que bien puede decirse que es un estreno en Cuba.

“Villa Clara es la tierra de parte de mis ancestros y después de una ausencia tan larga yo quería que los villaclareños sintieran toda esa energía que hace que Cuba vibre en cualquier escenario por el alma tan potente que tiene y aquí en Santa Clara no ha sido la excepción pues el Teatro vibró en el escenario y en el lunetario” dice Lizt Alfonso.

Fue una amalgama de ritmos de la tradición músico danzaria cubana de muchos años que es rica, sabrosa y variada y todo a partir de coreografías bien pensadas e interpretadas desde el rigor y pasión de los bailarines y músicos, un vestuario colorido y ajustado a la pieza y una entrega general que arrancó aplausos y satisfacciones prolongadas en el público.

La ausencia de tantos años se transformó en un doble propósito porque todo fuera bello y trepidante, los artistas sobre el escenario con una entrega desbordada en técnica y emotividad y el público correspondiendo sin demora y con espontaneidad a cada suceso artístico que le agradara.

Fueron tres noches de muchas satisfacciones  donde la inconformidad fue que eran pocas presentaciones para tanto deseo acumulado y la no seguridad que no vuelva a ocurrir un silencio tan prolongado el que, según las palabras de la propia Lizt, depende en grado sumo de las autoridades de Villa Clara pues hay disposición en la compañía para volver cada año a la provincia.

“Yo conozco a este público porque durante muchos años vinimos aquí, son gente linda porque saben reciprocar a los artistas pero a la vez conoce de danza y de arte y sabe identificar lo bueno de lo que no lo es y ese desafío nos  gusta. Aquí no se puede venir a engañar con obras ligeritas porque esas reciben pocos aplausos porque aquí se ovaciona lo que tiene calidad y por eso queremos volver a Santa Clara.

“Hemos actuado en grandes escenarios de muchas partes del mundo, ellos están ahí y los respetamos pero los de nosotros son los de la Casa y a ella hay que respetarla, quererla y cuidarla por encima de todas las cosas y la mejor manera que nosotros hacemos eso es dando lo mejor de nosotros con nuestro arte”.