Sí, soy una guajira del Escambray

Sí, soy una guajira del Escambray

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Villa Clara
  • Maritza Llerena García: la Guajira del Escambray. Foto del autor
    Maritza Llerena García: la Guajira del Escambray. Foto del autor

“Casi todo el mundo me dice la Guajira del Escambray, y a los que me lo dicen con cariño y a los que no me perdonan que no haya optado por una vida más citadina, les digo que asumo el epíteto con mucho orgullo y hasta como un espuelazo para seguir montada en el lomo de estas montañas y de fusta solo llevo un micrófono”

Mientras le corren las gotas de sudor por el rostro y los brazos y con la sencillez y consecuencia que implica la frase, se define a sí misma la cantante y compositora manicaragüense Abundia Maritza Llerena García.

“He cantado y hasta puedo decir que he triunfado en muchos escenarios de Santa Clara y de un poquito más allá, como dice un refrán radial de por acá, pero siempre he tirado para el monte y en mi caso eso quiere decir este lomerío donde reina mi natal Manicaragua  pero donde vive mucha gente pegada a su caserío o pueblito en lo más intrincado y a ese gente le canto con la misma afinación, sentimiento, rigor y disposición que cuando lo hice tras recibir los premios de nueve Festivales Gustavo Rodríguez in memoriam o envuelta en las más sofisticadas lentejuelas y tecnologías de un famoso cabaret”.

Maritza es la primera artista de la música que, residiendo fuera de la capital villaclareña, recibe en su propio hogar y delante de sus vecinos reyoyos, al proyecto cultural El músico de mi barrio que luego de once años de existencia comienza una segunda etapa de trabajo, liderado por su creadora y conductora la musicóloga Isabel Díaz de la Torre.

“Sabía que un día este proyecto tan interesante y justo se iría a caminar por los vericuetos de toda Villa Clara donde hay tanta gente que hace buena música y no me extraña  porque los conocimientos de Isabel son de altura pero llegan hasta el más sencillo rinconcito donde habita un talento”.

Ella se hizo maestra pero la vocación por el arte la llevó, desde aficionadahasta reconocidísima cantante profesional y hoy se puede hojear 25 años de trabajo artístico.

“El primer síntoma de profesionalidad de un cantante es el respeto al público, lo mismo al que calza mocasines y viste Versase que al que usa un pantalón de Kaki sobre una botas, porque se le canta al alma no a la envoltura social”

“Para mí la música es el lenguaje y más fenomenal que pueda emitir y recibir un ser humano porque sale y entra desde el alma, por eso y porque como dice Pablito, el tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos, es que quisiera ver mi trabajo plasmado en un disco compacto a pesar de tener poco dinero y vivir entre lomas, lo que no me parece un pecado, ¿verdad?”.