Simplemente Cedeño

Simplemente Cedeño

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Plásticos, San Alejandro
  • Pintor, dibujante, ceramista y fotógrafo la obra de Alexander Cedeño destaca precisamente por una pluralidad temática, de soportes y medios. Fotos: Cortesía del artista
    Pintor, dibujante, ceramista y fotógrafo la obra de Alexander Cedeño destaca precisamente por una pluralidad temática, de soportes y medios. Fotos: Cortesía del artista
  • Pintor, dibujante, ceramista y fotógrafo la obra de Alexander Cedeño destaca precisamente por una pluralidad temática, de soportes y medios. Fotos: Cortesía del artista
    Pintor, dibujante, ceramista y fotógrafo la obra de Alexander Cedeño destaca precisamente por una pluralidad temática, de soportes y medios. Fotos: Cortesía del artista

Pintor, dibujante, ceramista y fotógrafo la obra de Alexander Cedeño destaca precisamente por una pluralidad temática, de soportes y medios. Yute, papel y acrílico son los materiales empleados en la pieza Torso tropical, que representa una figura femenina dibujada con una paleta muy cálida haciendo alusión al Caribe. Amarillos y ocres junto al azul añil dan forma a una figura enérgica, imponente que transmite su fuerza desde el lienzo. Y es que la figura femenina constituye el centro de su propuesta visual.

Alexander Cedeño de la Portilla (La Habana, 1973) se graduó de la Academia Nacional de Bellas Artes San Alejandro en 1992. En su producción lo femenino es una constante ya que el artista se identifica, ve en ello una deuda debido a la maternidad. Ese gusto poco a poco ha dado paso a un interés por la arquitectura expresada en la relación de sus personajes con el espacio, al ser también esta una forma de discursar sobre ellos. Son meditaciones que culminan en piezas no figurativas, trabajando ya no sólo desde la pintura expresionista sino desde el collage que permite representar estructuras, formas vegetales y potenciar las características de los habitantes a través de un paralelismo con los elementos que tipifican los espacios arquitectónicos.

Pista del conocimiento, una pieza del 2009 deja entrever su vis cómica ya que el humor aflora en varias partes de su trabajo. En algunas piezas del 2010 y 2011 el cuerpo de mujer ya se aborda más fragmentado, pero la síntesis es más notable en las obras de carboncillo. Todo su trabajo es expresionista, pero en la obra En la línea de tu espalda (2011) la fuerza de la línea, el nivel de concreción y la metáfora creada a partir del ascenso por la espalda y la sensualidad de la mujer merecen ser destacados.

La continuidad y el lazo filial

Del arte naif al moderno contemporáneo fue una muestra que realizara con su padre José Antonio Cedeño Labaut en marzo de 2010. Su padre cuenta con gran prestigio en el medio debido a su trabajo como artista naif desde la década del sesenta del siglo XIX. El profesor Rudi Fernández en las palabras al catálogo apuntaba: “Cedeño Labaut nos ha traído dos cuadros de flores que, si bien no muestran ahora la explosión colorística a las que el autor nos tiene acostumbrados, no dejan de tener en su armonía cromática su aspecto más notable.

Cedeño de la Portilla, tal y como ha venido haciendo de modo sistemático, centra la atención en el cuerpo femenino desnudo que trata en perfiles cortantes y audaces escorzos. A esto se suma la asimilación de recursos propios del informalismo, principalmente el empleo de vigorosas pinceladas gestuales que conforman áreas fragmentadas de poderoso impacto visual”[1].

Quedaba así anunciada la influencia directa de uno sobre el otro, del padre sobre el hijo y, al mismo tiempo, que para Cedeño de la Portilla no había otra elección que la libertad del trazo, la pintura gestual, la seducción de los gruesos empastes.

El Proyecto Grupo Espiral (PGE)

Rubén Fernández Leal, Abel Ramírez Massot, Iván Fernández Hidalgo, Luis Bruzón Fuentes, Yimer González y Alexander Cedeño de la Portilla integraron un grupo creativo que para el 2010 ya contaba con nueve exposiciones colectivas y seis acciones comunitarias que permitieron el reconocimiento del grupo a nivel social e institucional.

“El grupo Espiral como proyecto de artes plásticas fue creado en enero de 2009. Con el afán de encaminar la obra de cada uno de sus miembros, no solo al marco institucional de las galerías con un público de intereses marcados, sino a través del trabajo interactivo con la comunidad, transformándose en un proceso de retroalimentación con personas o sectores de la sociedad menos familiarizados con el mundo del arte.

Más que un código unitario curatorial, nos unen entrañables relaciones interpersonales, el amor al buen arte y un interés común, el desarrollo de lo humanista del hombre, su actitud hacia los otros y hacia la realidad en que vive”[2].

De este modo quedaban sentadas las bases del trabajo en conjunto. La exposición colectiva Identidades vendría posteriormente y expondría otros preceptos conceptuales muy atendibles sobre el proyecto.

“Por su movimiento dinámico, progresivo, abarcador, expansivo y didáctico; por su hacer y retomar siempre en función de un constante desarrollo se asume este nombre.

Parte de la premisa del desarrollo y afirmación de lo humanista del hombre y su actitud hacia los otros y hacia la realidad. De esta manera, asume el trabajo individualizado de cada miembro del grupo, sus experiencias personales y profesionales, su relación e interpretación del medio, para encaminarlo hacia una colectividad enriquecedora en argumentos, puntos de vista, diversidad conceptual y formal”.

El grupo se separaría un tiempo después de esta muestra, pero marcó un precedente importante en la carrera de los artistas al conducir su poética por los legados del expresionismo. En el caso de Cedeño las piezas de esta etapa ya anuncian su interés por la representación femenina a base de manchas o líneas, pero siempre con una paleta de tonalidades cálidas. 

La línea actual

El crítico Elio Orovio refiriendo la producción de Cedeño en una muestra del 2007 hacía los planteamientos siguientes:

“La muestra incluye una amplia colección de retratos, cuadros de diversas temáticas, enfocados hacia aspectos de la vida del hombre y la mujer, la pareja humana, la naturaleza y el ámbito circundante, utilizando regularmente técnicas mixtas, manejando los volúmenes en una onda muy contemporánea, pero al mismo tiempo con una paleta personal, que sin embargo no rechaza las buenas influencias.

(…) Se  podrán percatar del mundo plástico de Cedeño, de cómo conjuga lo vegetal con lo material siempre dejando espacio a la imaginación, y dejando un poco en el fondo cierto erotismo, realzado por lo fuerte y agresivo de sus colores y formas”.[3]

Orovio con agudeza va señalando cada una de las singularidades de la producción de Cedeño, recoge en esas palabras las experiencias acumuladas hasta entonces como resultado de un arduo camino de experimentación. Esa puerta nos permite entender su producción actual, cuando realiza pintura abstracta y se apropia del collage para potenciar las texturas al interior de las obras.

El tránsito se hace latente en los primeros atisbos de la ciudad, en el uso de una paleta más sobria que se centra en las posibilidades expresivas de los grises. Los edificios, árboles y plantas se enriquecen del color y el volumen que permite crear la arpillera. De este modo, el paisaje urbano poco a poco entra a su obra y toma como referencia las estructuras arquitectónicas y sus plurales soluciones visuales.

"En el arte expresionista cada momento es único", me plantea. Y es cierto que cada pieza demanda un tratamiento diferente y la expresión fluye por caminos diversos. En Cedeño, marcado incluso por incursiones en la escultura con piezas realizadas de papier maché y otras de menor formato hechas en papel manufacturado. Estas constituyen motivos o reducciones de escala de obras mayores, exploraciones que el artista se permite para con su trabajo.

Entre el erotismo de sus figuraciones de mujer y la seducción de las superficies pregnantes se mueve el artista, a veces desde la libertad de una mancha o el dibujo a carboncillo; incluyendo un poco de humor o los colores del Caribe, pero siempre desde la vivencia. Puede ser que el receptor prefiera el desenfado de su Chica azul o las provocaciones de la ciudad, pero ya sea en un tema u otro la autenticidad de la expresión se constata en ese artista que todos llaman simplemente Cedeño.

 

Notas:

[1] Fernandez, Rudi en: Del arte naif al moderno contemporáneo (Catálogo). La Habana, marzo de 2010.

[2] La mujer en el habano (Catálogo). Hotel Panorama. La Habana, 2010.

[3] Orovio, Elio, en: Alexander Cedeño, un mundo plástico (Catálogo). Galería Amelia Peláez. Parque Lenin. La Habana, 2007.