Títulos de Ediciones Icaic en la Feria del libro

Feria Internacional del Libro, La Habana, 2016

Títulos de Ediciones Icaic en la Feria del libro

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Escritores, Feria Internacional del Libro 2016, animado
  • Ediciones Icaic se posiciona en esta Feria con interesantes propuestas.
    Ediciones Icaic se posiciona en esta Feria con interesantes propuestas.

Seis títulos propone Ediciones Icaic este año para la XXV Feria Internacional del Libro de La Habana. Una selección que incluye ensayos, críticas, investigaciones y literatura infantil.

Hentai. Introducción al anime erótico japonés, de la historiadora del arte Yudith Vargas, como reza el título, se acerca a un fenómeno interesante, pero poco estudiado en Cuba. Sin embargo, las elevadas tasas de consumo en nuestro país de este subgénero, sobre todo en adolescentes, despeja toda probabilidad de exotismo a la publicación y se convierte en una apoyatura para entender las inquietudes estéticas de las nuevas generaciones. Como bien ha reconocido la autora, la manera en que se representa la cultura tradicional japonesa en el anime erótico japonés deviene eje medular del libro, que además fue el resultado de una armónica co-edición entre Ediciones Icaic y Editorial UH. El texto toma cuerpo a partir de un recorrido que incluye pasajes de la cultura japonesa, al anime como expresión cultural japonesa en el siglo XX y al caso particular del anime hentai, suerte de animado erótico nipón. Resultado de la tesis de graduación de Vargas, el libro satisface con creces a curiosos y especialistas, pues como complemento incluye gruesos anexos con glosarios de términos, picantes imágenes que ponen en situación a los que solo conocen de nombre a esta peculiar forma discursiva del sexo, y amplia bibliografía.

Con Para verte mejor 2. Pasajes del cine cubano en La Gaceta de Cuba, Norberto Codina reúne nuevamente un conjunto de textos de diferentes autores que dialogan desde diferentes puntos de vista con el séptimo arte. “Los textos aquí antologados —comenta el antologador en el prólogo del libro, repasan figuras, películas, modos y antimodas de la filmografía criolla y, sobre todo, se detienen en el trabajo del Instituto de Arte e Industria Cinematográficos, institución emblemática del cine cubano, más allá de polémicas, continuidades y sucesivas rupturas”. Con nombres habituales en la crítica y la investigación sobre el audiovisual, como Justo Planas, Dean Luis Reyes, Luciano Castillo, Julio Ramos, Arturo Arango, Víctor Fowler, Desireé Díaz, Hamlet Fernández, Juan Ramón Ferrera, entre otros, se mezclan realizadores como Manuel Pérez, Arturo Sotto, Enrique Álvarez o el desaparecido Octavio Cortázar, para construir una sólida red de discursos en torno al apasionante mundo del cine. Fernando Pérez, la Televisión Serrana, Nicolás Guillén Landrián, el cine pornográfico de la república, Wilfredo Piñera o Elpidio Valdés, se analizan con agudeza por parte de investigaciones o entrevistas. Dividido en diferentes secciones, la compilación abre con “El reverso mítico”, espacio que reúne textos de dos naturalezas, ya sea en pos de analizar un fenómeno de naturaleza mítica, como lo es el personaje de Elpidio Valdés, o desmitificando fenómenos, como el cine pornográfico, que desde perspectivas más conservadoras jamás hubieran salidos a la luz.

En la sección “Pantalla documentada” aparece un grupo de textos que solo tienen en común una arista del objeto de estudio: el cine documental en Cuba. Si bien unos manejan novedosas estructuras de análisis, ya sea desde un carácter monográfico, como lo es el caso de Ramos sobre Guillén Landrián; o panorámico, como procede Dean Luis sobre la década de los 2000, otros se apoyan en la entrevista para sondear figuras, como el crítico Wilfredo Piñera, el realizador Rogelio París, el músico Bola de Nieve o el también realizador Rigoberto López, quien por varios años comandara el proyecto de la Televisión Serrana.

El arte de actuar pasa revista a cuatro imprescindibles rostros del cine nacional: Eslinda Núñez, Laura de la Uz, Vladimir Cruz y la recientemente desaparecida Alina Rodríguez. Se trata de un grupo de entrevistas que ponen en primer plano la pasión, junto al sacrificio, de estos importantes actores que han participado en emblemáticas películas cubanas, como Lucía (Humberto Solás), Madagascar (Fernando Pérez), Fresa y Chocolate (Tomás Gutiérrez Alea) o Maria Antonia (Sergio Giral), por solo mencionar cuatro de ellas. Por su parte, la sección “La construcción de una imagen”, reúne de igual manera ensayos y entrevistas sobre y a importantes figuras del cine nacional, que de alguna manera dibujan un contorno de una isla demasiado inapresable. En la sección “Espacios y crítica”, aparecen los textos más polémicos del libro, donde se discuten las cuestiones referentes a independencia estética e independencia productiva en el cine cubano, cine de la diáspora, filmes polémicos y coyunturas álgidas en el espacio público nacional y los fundamentos de la propia crítica. Por último, “Cerca de Alfredo” tiende a ser un homenaje a una de las figuras centrales en la concreción del cine que nació en la Revolución. Es una especie de valoración múltiple donde importantes figuran le rinden un merecido homenaje.

Una vuelta de tuerca. Cine de autor y películas de culto, es el título escogido por el narrador y ensayista Alberto Garrandés para nombrar su tercer libro dedicado al cine. Antecedido por Sexo de cine. Visitaciones y goces de un peregrino (Premio de la Crítica en 2012) y El ojo absorto. Notas sobre el cuerpo en el cine (2014), volúmenes que indagan en los límites del sexo y el cuerpo en el séptimo arte, temas ya explorados por el autor en sus textos narrativos y buena parte de sus ensayos literarios, este libro que hoy presentamos parte de tesis más centradas en la propia ontología del cine. La primera parte del libro de Garrandés de ocupe de una serie de directores emblemáticos del cine moderno y contemporáneo, como son Alain Resnais, Peter Greenaway, Wong Kar-wai, David Lynch, Werner Herzog, Darío Argento y Andrei Tarkovski. Cada uno de los siete es analizado, en concordancia con la teoría de autor, prestando atención tanto a la caligrafía cinematográfica como a la recurrencia temática.

El otro término que completa el subtítulo del libro, “películas de culto”, ocupa la segunda parte del corpus del texto. En ese sentido, es lógico que aparezcan películas norteamericanas que conformaron el corpus de uno de los géneros más expresivos del cine: el negro. El halcón maltés (Huston), La dama de Shanghái (Welles) se aparejan a otras indispensables, aunque más escurridizas a clasificaciones como Peeping Tom (60, Michael Powell) o Sunset Boulevard (Billy Wilder). En la tercera sección del libro es donde Garrandés compromete su oficio, pues se trata de filmes que proceden de obras literarias. Un cierre a modo de anexo reúne algunas reflexiones sobre el audiovisual cubano más actual, espacio que ha caracterizado los libros de cine anteriores de Garrandés. Esta vez se adentra en la disposición del relato y la artisticidad en algunos cortos recientes, haciendo especial énfasis en Un hombre nuevo, último trabajo del dramaturgo y realizador Alejandro Arango.

Completan el grueso de títulos, que tendrán sus presentaciones los días 16 y 18 de febrero, a las 10:00 p.m. en el Centro Dulce María Loynaz, Rodar en Cuba. Una nueva generación de realizadores, de Ann Marie Stock, Contar y cantar 4, otra de las entregas de Jorge Oliver para el público infantil y Teoría de la cultura y arte popular, del argentino Adolfo Colombres.

Con un espectro que incluye cine nacional, estética del cine, teoría de la cultura, cine de animación y literatura para niños, Ediciones Icaic llega a la 25 Feria Internacional del libro a la disposición de los espectadores que, como complemento de su fascinación por el séptimo arte, también leen el cine.