Trascendencia musical del VII Encuentro de Voces en Guantánamo

Trascendencia musical del VII Encuentro de Voces en Guantánamo

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Músicos, UNEAC, Guantánamo
  • El encuentro contó con un elenco de lujo de artistas de Guantánamo, Santiago de Cuba y Granma.
    El encuentro contó con un elenco de lujo de artistas de Guantánamo, Santiago de Cuba y Granma.

Como cada enero, la filial de música de la UNEAC inició sus propuestas de actividades con el Encuentro de Voces, realizado durante los días 18 al 20, y que en este año llegó a la séptima edición, para homenajear de manera especial los 30 años de la UNEAC en la provincia, las tres décadas de vida artística de la pianista Teresa Manzanares y los 15 del Dúo Fratelli, representantes de la cultura musical de concierto en el territorio y que defienden el arte vocal lírico con un formato único de su tipo en nuestro territorio. Tres noches de complacencia resumieron el quehacer artístico y musical más allá de las fronteras guantanameras, pues el evento contó con invitados de Santiago de Cuba y Granma que llegaron hasta nuestros escenarios para brindar al público lo mejor de su quehacer musical.

La apertura estuvo dedicada a homenajear a uno de los compositores más significativos del panorama mundial de la primera mitad del siglo XIX, el alemán Franz Schubert, (1797-1828), por los 220 años de su natalicio. Sus magníficas canciones con acompañamiento de piano recorren momentos de la vida cotidiana del autor y sorprenden por sus excelentes melodías, en las que el piano es tan protagonista como la voz. En este sentido, Fratelli —integrado por Ángel Herrera y Teresa Manzanares— recorrió algunas canciones del ciclo La bella Molinera, en las que denotan ese diálogo, otros autores como Jules Massenet, (1842-1912), compositor francés, Ottorino Respighi, (1879-1936), Giuseppe Verdi, (1813-1901) y Umberto Giordano, (1867-1948), italianos reconocidos por sus abundantes óperas de finales del siglo XIX y principios del XX, quienes fueron incluidos en el repertorio del dúo.

En una segunda parte de la noche, la soprano Cristina Delisle, deleitó al público con la excelente selección de las piezas, que además de incluir al compositor Schubert, también escogió de otros como el francés Erik Satie, (1866-1925), y el italiano Giacomo Pucccini, (1858-1924), con fragmentos de la ópera Turandot, que requiere de dominio de la técnica vocal para la realización de agudos combinados con la proyección escénica de la intérprete, quien logró conmover al público. El concierto concluyó con la canción Ave María de Schubert, bajo la unión de las voces de Cristina y Ángel, acompañados por el público. La sala de conciertos Antonia Luisa Cabal fue sede una vez más del arte vocal y de las notas del piano interpretado por Teresa, que estremecieron el espacio sonoro.

La segunda jornada fue para el lucimiento del Conjunto Lírico Alberto Dávalos, dirigido por el joven barítono Pablo Díaz Manzanares. En esta ocasión, con una proyección y representación de partes de óperas del escenario universal como El Barbero de Sevilla, del compositor Gioachino Rossini, (1792-1868), La hija del Regimiento, de Gaetano Donizzetti, (1797-1848), y Cielo, de Giacomo Puccini, (1858-1924), importantes maestros italianos de la técnica del bel canto, y que la compañía se sometió a interpretar, en la voz del barítono Pablo Díaz, el tenor Armando Hernández y la soprano Ivenys Mon, quienes recrearon sus cualidades vocales en obras de tan alta magnitud interpretativa y que fueron acompañadas al piano por la Manzanares.

De la misma manera, sonaron otras canciones del panorama musical latinoamericano como Granada, Despierta negro, Canto Carabalí, A mi manera, así como incluir zarzuelas de compositores españoles representativos en el género como Federico Moreno Torroba, (1891-1982), Jacinto Guerrero, (1895-1951), Reveriano Soutullo, (1880-1932), y Juan Vert, (1890-1931), de estos últimos la representación de la zarzuela La leyenda del Beso, interpretada por la soprano Ailec Caramazana de conjunto con el coro, que en este encuentro superó las ediciones anteriores, al proponer mucho más la esencia del trabajo del arte lírico, en cuanto a la utilización de un escenario, de una proyección actoral, de una exigencia vocal más rigurosa, y que es el camino por el cual transitan los que preservan este arte en nuestra provincia convirtiéndose en pauta para próximas presentaciones.

La noche de clausura de estas tres jornadas, fue dedicada al conjunto de música antigua Exsulten, -término que proviene del latín y que en español significa Alégrense- pues este conjunto que llego a Guantánamo por segunda vez, propuso un programa variado que acogió obras de tipo vocal-instrumental e instrumentales, en las que demostraron los deseos de cultivar y preservar el arte de la música antigua, que en nuestro país tiene poca representación en cuanto a agrupaciones que se dediquen a interpretar este tipo de música, resulta que Exsulten es el segundo conjunto de su tipo en el país, luego de Ars Longa, referencia para estos jóvenes bayameses. En su repertorio incluyeron obras del período barroco italiano, lugar por excelencia donde se renuevan las sonoridades y prácticas musicales adaptadas a las inflexiones del lenguaje, precisamente destacan los compositores Antonio Vivaldi, (1678-1741), Gionanni Pergolesi, (1710-1736), Tomasso Albinoni, (1671-1751), que incorporaron las sonoridades de la época en cuanto a los melismas y complejidades armónicas de géneros como arias, recitativos y oratorios, que cristalizaron en la ópera, como máxima expresión del texto y que la agrupación resignifica con sus interpretaciones, en esta ocasión sobresale la soprano Tatiana González cuya voz fue una reminiscencia de las complejas técnicas vocales de la época. Otros autores integraron el repertorio, entre ellos, el alemán Juan Sebastián Bach, (1685-1750) con la Suite No. 2, que abrió el concierto y que demuestra la renovación de las sonoridades y técnicas polifónicas respecto a la música instrumental, de notoria importancia para el siglo XVII. El arte antiguo junto a sonoridades contemporáneas fue lo que ofrecieron las presentaciones artísticas de este encuentro.

Diversas fueron las propuestas estéticas, diversos fueron los repertorios escogidos tanto del ámbito nacional como internacional, que mostró la asimilación de una gama de obras que se reconocen por sus complejidades técnicas y alto valor interpretativo.

El encuentro propició también el intercambio con los estudiantes de la escuela de arte, trascendió los marcos del escenario para llegar a la academia y cultivar el arte de escuchar y contemplar la música. Sea este el comienzo de una estrecha relación entre la academia y las instituciones pertinentes que legitiman y validan las propuestas musicales en la provincia.

Sea este espacio también un modo de reconocer los valores palpables que posee nuestra cultura guantanamera y de inmiscuirnos más en el quehacer de los artistas que nos representan y contribuyen a enaltecer el legado que hoy preservamos.

Sea igualmente un estímulo para que los artistas continúen desarrollando sus habilidades técnicas, pues mucho queda por hacer y lograr todavía.

Mantengamos esta posibilidad y trabajemos porque la cultura y expresión del arte en sus múltiples manifestaciones, sea el motor generador de estos momentos que con seguridad disfrutan todos los que sabemos valorar el buen arte y el gusto por lo saludable y de alto valor.

Por: Rosario Pupo Garcia, musicóloga