Tributo a Daniel Santos: reafirmación de su presencia

Tributo a Daniel Santos: reafirmación de su presencia

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Músicos, sala Villena, Festival Internacional Boleros de Oro
  • Una de las líneas esenciales de esta jornada se centraron en el bolero como expresión cultural e identitaria. Foto: Héctor Navarro
    Una de las líneas esenciales de esta jornada se centraron en el bolero como expresión cultural e identitaria. Foto: Héctor Navarro

Un merecido y necesario tributo musical a Daniel Santos en amplio recorrido por su discografía, destacó como acápites principal y llamativo de la segunda jornada del Coloquio Internacional de Boleros de Oro, celebrado en el Centro Hispanoamericano de Cultura el viernes 24 de junio.

Una gigantografía con la imagen del artista presidió el evento que, nuevamente, dirigió su índice sobre el Anacobero y la pasión multitudinaria que dejó su presencia y canto en nuestra América, pasión que embarga al colombiano Jaime Suárez, melómano y hombre común —es ingeniero sanitario— que no disimula su aprehensión sobre la figura de Santos; lo llevó a crear una web con información detallada y actual sobre la discografía del cantante e infinidad de anécdotas sobre su vida.

Jaime atesora 1288 temas interpretados por Daniel a lo largo de su carrera —66 grabados con la Sonora Matancera y 265 de su autoría—, algunos de única grabación, todas reliquias históricas. Cuando el disco de vinilo y la aguja que se desplaza sobre este, comienza a andar, se dejan escuchar bellas melodías y si estas corresponden al homenajeado, el placer es doble y eso nos lo hizo llegar Jaime en su exposición.

Entre las anécdotas, infinitas y vibrantes, aquellas referidas al desconocimiento sobre las orquestas que acompañaron al ídolo en diversas grabaciones, y que Jaime, luego de una profunda investigación, ha logrado revelar, entre ellas la estelar Orquesta Casino, “se siente la voz de Roberto Spit y Ribot en los coros”, dijo.

Un aspecto que volvió a certificar la sensibilidad e identificación del desaparecido artista con las nobles causas, es el abordaje en varias de sus composiciones bolerísticas del tema independentista y nacionalista —dirigidos, sobre todo, a la liberación de Puerto Rico— y que Suárez validó en su intervención, cuando se cree que el bolero solo asume lo amoroso.

De la prestigiosa Colección Gladys Palmera, conversó el curador francés Tommy Lee. Surgida de la pasión de su creadora por la música de antaño, ostenta más de 2000 registros musicales en formato de vinilo, una buena parte de ellos perteneciente a la música de Santos y al bolero, “los boleristas han sido la base de la colección, Santos tiene un sitio particular, es uno de los preferidos; existen también fotos inéditas de él”, afirmó. Prevé reeditar varios de estos fonogramas en formato de vinilo, “en Palmera defendemos este formato, nos gusta lo añejo, hay que conservar esa manera de interpretar la música, pensamos reeditar varios discos de Daniel”, concluyó.

El vínculo afectivo entre uno de los más inspirados compositores cubanos de boleros, Luis Marquetti, y Daniel Santos, fue abordado por el investigador Luis César Núñez, quien es además el biógrafo del extinto autor cubano. Amigos inseparables, varios números de Marquetti fueron hit parade en la voz de Santos, entre ellos, Amor que malo eres, Llevaras la marca y Un pedazo de tiempo. Compartieron también la causa independentista de sus patrias.

Otras de las líneas temáticas de esta jornada centraron la atención en el bolero como expresión cultural e identitaria de otros géneros musicales. Resaltó entre las ponencias presentadas la impartida por el colombiano Antonio José Manríquez. De profesión ginecólogo y amante excelso de la música, ofreció una visión sobre la influencia del bolero en el tango; ambos géneros surgen de la habanera o danza cubana, que había tenido su génesis en los ritmos africanos, según Antonio. Se expandiría por el Caribe y el Sur de las Américas, surgiendo en Cuba el bolero y en Argentina la milonga, que daría paso más tarde al tango.

Desde el acompañamiento, temas y la interpretación, la exhaustiva investigación de Manríquez hallaría puntos en comunes entre ambos géneros. La mayoría de los temas en las canciones del tango esbozan sentimientos, ilusiones, desamor, reconciliación, la lejanía de la patria, etc., al igual que en el bolero. En la instrumentación comparten la guitarra, el piano, el violín y ese instrumento que devino ícono del tango: el bandoneón, incorporado más tarde en los arreglos musicales del bolero, ejemplificado por el expositor con la canción Patricia, autoría e interpretación de Daniel Santos y donde el bandoneón es ejecutado de las manos del argentino Joaquín Mauricio Mora.

Otras de la influencias entre ambos estilos destaca sobre los compositores argentinos, quienes crearon varias obras con el formato bolero, entre ellos, Homero Expósito, creador del mundialmente famoso Vete de mí, popularizado por la cubana Olga Guillot y más tarde hecho suyo de una manera muy particular por esa leyenda de la interpretación cubana que fue Ignacio Villa, más conocido por Bola de Nieve. Otro tanto ocurrió con los intérpretes argentinos, la meca de los cantantes rioplatenses del momento interpretaron el bolero cubano, como son Hugo del Carril, Libertad Lamarque y Carlos Gardel, “todos hicieron del bolero un himno”, concluyó.