Un Premio Caracol a la pasión por la historia

Un Premio Caracol a la pasión por la historia

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Caracol 2015, Audiovisuales, televisión nacional, Santiago de Cuba
  • La serie Santiago 500 creada por Roberto Rivero Ramos contempla datos históricos, experiencias y curiosidades de esta legendaria ciudad.
    La serie Santiago 500 creada por Roberto Rivero Ramos contempla datos históricos, experiencias y curiosidades de esta legendaria ciudad.

Recientemente, como parte de las actividades por la celebración del medio siglo de la ciudad de Santiago de Cuba, la televisión nacional trasmitió la serie “Santiago 500”. En cada entrega de solo 3 minutos se resumía con maestría y acompañados por prestigiosos especialistas, datos históricos, experiencias y curiosidades, que ayudaban a tener una información más completa de la ciudad del siglo pasado.

Esta serie, creada por el realizador Roberto Rivero Ramos, obtuvo en la más reciente edición del Concurso Caracol el premio de televisión en la especialidad de Programa Histórico Educacional. Rivero Ramos, quien se define como un apasionado de la historia, dirige programas en la TV desde hace años, entre ellos, “La Historia y sus Protagonistas” producido en el Telecentro santiaguero.

“Tengo una serie también de 250 episodios que ya hice sobre Santiago de Cuba, con temas que de alguna manera abordé en algún momento. Pero ahora lo hago desde otra arista, con nuevas investigaciones y elementos desconocidos en la población”, apunta el realizador refiriéndose a la serie premiada.

A raíz de esta importante fecha varios realizadores presentaron proyectos relacionados con la celebración, el de Roberto Rivero Ramos fue “Santiago 500” en un intento por hacer algo diferente.

“Siempre me interesó el tema de la historia. Por tanto preferí hacer algo de temática histórica, de temática cultural, que pudiera mostrar estos valores patrimoniales, culturales e históricos que tiene Santiago de Cuba, en su mayoría son desconocidos, no solamente por personas de otras partes de Cuba, si no también por el propio santiaguero”, explica Rivero, quien se desempeña también como profesor de la Universidad de Oriente.

La selección de los temas a tratar en cada capítulo y de los especialistas invitados estuvo a cargo del propio creador y de su padre, quien trabajó como productor y en ocasiones camarógrafo de la serie. “Buscamos precisamente a los historiadores que han investigado cada una de estas temáticas. Trabajos con toda la rigurosidad científica que han sido temas de tesis doctorales, o de otras publicaciones que han terminado en libros, como la doctora Olga Portuondo Zúñiga, como Reynaldo Suárez, o el profesor Ever Pérez Concepción, Rafael Duarte. En fin, se me quedan muchos, pues fueron más de 35 especialistas quienes trabajaron en esta serie”, aclara Ramos, quien agradeció la experiencia de estos investigadores, lo que sin dudas prestigia a “Santiago 500”.

Uno de los retos de esta serie fue abordar los diferentes temas en solo 3 minutos. El creador de la serie se declara un defensor de las obras de poca duración. “A mí me encanta trabajar audiovisuales de poco tiempo en pantalla. Soy de los que pienso que el mundo moderno se mueve de manera muy dinámica y muchas veces las personas no tienen tiempo de ver un largometraje o un mediometraje o sentarse 27 minutos a ver un programa. Entonces me gusta hacer los trabajos de manera dinámica. Los programas que hago por lo general tienen 12 minutos, este lo llevé a 3”, explica.

Rivero Ramos reconoce que es difícil, pero asegura que lo fundamental es cómo se cuenta la historia. Además que la televisión tiene muchos recursos expresivos, mucha tecnología, pero lo más importante es saber contar la historia.

“(…) Saber desmembrar cuál es el objetivo de lo que vas a contar, cómo lo vas a contar y qué vas a contar de eso. Entonces cuando tú te concentras en ese objetivo, cuando haces un análisis dramatúrgico profundo de este trabajo puedes logar precisamente todos los elementos que necesitas para contar tu historia. De hecho, como te decía soy un apasionado de esto, me gusta trabajar las cosas dinámicas y sobre todo porque por lo general la temática histórica suele ser un poco, quizás, para las nuevas generaciones, o a algunas personas un poco complejo asimilarlas. Entonces lo que trato es de una manera distinta, de una manera más jovial, pero sin que pierda la intención y el objetivo del conocimiento de la historia se pierda a la hora de la comunicación”, explica Ramos.

Para este realizador santiaguero el Premio Caracol significa mucho. En su opinión, este premio es el evento más importante de televisión que se realiza en el país, y la UNEAC es la organización de vanguardia de los intelectuales cubanos.

“Es un evento muy riguroso, se presentan muchas obras  de todas las parte del país y entonces la competitividad es muy fuerte. En realidad, me sorprendió haber ganado este premio, que como dije, lo dedico a mis compañeros de trabajo, los que hicieron esta serie conmigo. Y sobre todo al pueblo de Santiago de Cuba y de Cuba en general, que es para quienes trabajamos. O sea, mi mayor objetivo es que el pueblo pueda disfrutar de esto, que pueda conocer de todas estas temáticas históricas, que de verdad como apasionado de la historia las disfruto mucho, pero me interesa que ellos también puedan conocer todo esto, que es parte de nuestro  país, de nuestra cultura, de nuestra patria”, aseveró Roberto.