XVIII Concurso Nacional de Poesía Regino Pedroso

XVIII Concurso Nacional de Poesía Regino Pedroso

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  • Los premiados. Fotos: Cortesía del autor
    Los premiados. Fotos: Cortesía del autor

Aldrin Manuel Hidalgo Hernández, de Báguano, Holguín, obtuvo el Premio de la Oficina de Trabajo Cultural Comunitario de la UNEAC, con su poema Detente un segundo, en el recién concluido  XVIII Concurso Nacional de Poesía Regino Pedroso.

El prestigioso jurado, presidido por la poetisa Nancy Morejón, Premio Nacional de Literatura, e integrado además por Edel Morales y el crítico Fernando Rodríguez Sosa, efectuó la reunión de discusión de las más de 400 obras presentadas al certamen, justo el día en que los cubanos celebraron el aniversario 150 del levantamiento armado del 10 de octubre de 1868 —fecha fundacional de la independencia de Cuba—.

El lauro principal, el Premio Extraordinario de la CTC Aniversario 85 del poemario Nosotros —del gran bardo reconocido por su lírica inspirada en el movimiento obrero e iniciador de la poesía social en nuestro país—, fue adjudicado al poema titulado Filo Cubense, del dramaturgo, periodista, ensayista y poeta y Alberto Curbelo Mezquida.

La obra de Curbelo, fue escogida por el acreditado tribunal  por “por su inteligente y logrado manejo de las formas poéticas para trasladar un mensaje de raigal y resistente cubanía”, según consta en el acta de premiación.

Se trata de una oda a Guillermón Moncada  (el Gigante de Ébano), quien marchó al monte con un grupo de compatriotas cuando Carlos Manuel de Céspedes lanzó el grito de independencia en el ingenio azucarero La Demajagua, aquel memorable 10 de octubre cuando además decidió liberar a sus esclavos y los exhortó a unirse a la contienda por la libertad de Cuba.

El jurado, reunido en el Centro Cultural Museo Palacio de los Torcedores —lugar emblemático en la historia del movimiento sindical y en particular de los tabaqueros— otorgó además el primer Premio Regino Pedroso a Amílcar Rodríguez Cal, de Santa Clara, con su obra Lámina, “por su honda percepción de la naturaleza insular como reafirmación de la identidad nacional, a la par de una transparente conciencia de clase”, de acuerdo con la valoración hecha por los jurados.

El segundo premio recayó en Gustavo Ramírez Vargas, de Pilón, Granma, con Ráfagas invisibles, el cual se “destaca por su equilibrado discurso lírico y su musicalidad al exaltar valores patrios”; mientras que el tercero fue conferido a Freddy Casanova Ortiz, de Los Arabos, Matanzas, con Luego existo, “cuya limpieza formal caracteriza la relación entre libertad, patria y poesía”.

Las decisiones del tribunal, todas asumidas por unanimidad, incluyen también a los ganadores de otros premios colaterales, los cuales fueron los siguientes: el Premio Especial Jorge Luis Canela In Memorian, del periódico Trabajadores, lo obtuvo Luis Cabrera Delgado, de Santa Clara, con su trabajo titulado Las manos de mi padre; y el del Grupo Ala Décima, fue para Nuris Quintero, de Mayabeque, por su poema Glosa que espera.

Las Menciones recayeron, por este orden, en: Raudel Sosa Pérez, de La Habana, con Héroe; Natacha Santiago, La Habana (La Habana cualquier día); Giselle Lucía Navarro Delgado, La Habana  (Lluvia de abrojos); Elizabeth Reinoso Aliaga, La Habana  (Fiesta); y Alejandro Fernando Baracaldo Alba, de Sancti Spíritus (Apuntes para un retrato de Regino Pedroso).

Esta edición del Regino Pedroso, convocado por el periódico Trabajadores, la Central de Trabajadores de Cuba, el Instituto Cubano del Libro y la Oficina de Trabajo Comunitario de la UNEAC, corroboró que se mantiene como el concurso de poesía de mayor participación en el país. Se recibieron obras de 130 autores de todo el archipiélago: trabajadores de todos los sectores de la economía y los servicios, cuentapropistas, escritores, estudiantes, jubilados, combatientes de las FAR y del MININT, campesinos y amas de casa. Los sindicatos con mayor número de concursantes fueron Cultura, Educación, Salud y Administración Pública.

A la ceremonia de premiación efectuada en la sede de la Central de Trabajadores de Cuba, asistieron Gisela Duarte y Consuelo Baeza, miembros del secretariado de esa organización; Nereyda López Labrada, secretaria general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Cultura; Alberto Núñez Betancourt, director del periódico Trabajadores; Nancy Hernández Contreras, vice presidenta de Creación y Comunicación del Instituto Cubano del Libro; Juan Rogelio Rivero Ash, director de la Oficina de Trabajo Comunitario de la UNEAC; Juanita, hija de Regino Pedroso; y Nuris Piña y Deborah Canela, viuda e hija de Jorge Luis Canela, respectivamente; así como directivos y funcionarios de la CTC, el ICL, la UNEAC y el periódico Trabajadores.