Alejandro Jurado: “Mi pintura es la historia de la pintura"

Alejandro Jurado: “Mi pintura es la historia de la pintura"

  • “Empiezo a ver las cosas desde otro punto de vista y entonces los títulos comienzan a ser más directos.” Foto de la autora
    “Empiezo a ver las cosas desde otro punto de vista y entonces los títulos comienzan a ser más directos.” Foto de la autora

Hoy, por un lapso corto de tiempo Alejandro deja sus pinceles. No se adapta aún a que use su nombre de pila porque sus amigos le llaman Chiky y así también firma sus obras. Sin embargo, logro tener su atención para saber un poco más sobre su producción que desde hace años transita por los caminos de la abstracción.

En el caso de la pintura de Alejandro Jurado los referentes van desde la música a lo Pink Floyd o The Strokes hasta el impresionismo y el post en las maneras de resolver las pinceladas y pasa por influencias de la pintura gestual. Un tipo de abstracción alusiva a la naturaleza donde, a ratos, asoma una influencia de los pintores de la abstracción lírica francesa y estadounidense. Otra realidad, es una serie en la que nos centramos ya que en el próximo mes de agosto será mostrada como parte de su muestra personal en el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales (CDAV).

 Una de las primeras series fue Tierra que expusiste también en el ISA, ¿en qué año fue esa serie?

Fue en 2014, yo la hago después de un viaje a Topes de Collantes, me inspiro en la naturaleza de Topes de Collantes, en el Salto del courni, los senderos, el camino de las batatas, los colores de las piedras. Cuando regreso a la Habana me doy cuenta que quiero hacer una serie que se llamara Plantas por las flores que había ahí. Fue lo que el cuerpo me pidió, yo trabajo con el impulso. De ahí salió Tierra, después se expone en Infinito Contemporary que es un estudio del Vedado en la Bienal y la otra mitad se expone en el ISA en una sala completa, lo que se conoce como las ruinas de música. Hice una curaduría e invité a varios artistas para que hicieran como sus muestras personales en cada espacios, lo que les expliqué que sólo podía durar un día por cuestiones de seguridad.

- ¿Hay tanto paisaje hecho desde lo figurativo, por qué te interesa hacerlo desde la abstracción?

- Eso viene de series anteriores a Tierra, estuvo Días y Flores que lo expuse en Luz y Oficios y Bukowski que era por Charles Bukowski. Desde que salgo de la escuela estoy experimentando con la abstracción. Al principio era más figurativa y después se fue descomponiendo la figura y empecé a estudiar los abstractos, la pureza de la pintura, la pintura en sí misma. Todo esto se resume en Tierra. Por ejemplo, Nocturnos era más dripping y después es que empiezo a visualizarlo como naturaleza, en tiempo, espacio, momentos del día y no pocas veces momentos personales.

-En la serie que vendría después harías alusión a temas muy personales como la muerte de tu amigo Juan Carlos Flores

- En esta serie vuelvo a representar la naturaleza, pero es más objetiva en ese sentido. Le hice un cuadro a un amigo poeta Juan Carlos Flores, el único cubano que llegó a leer en el Rockefeller Center que era muy indi, muy underground y se dio viaje como él decía. Yo hice un cuadro sobre eso. Era una persona enferma, con problemas mentales, pero era mi amigo. Hay otro cuadro que se llama Sé feliz, y es a otra persona que se me fue y es un paisaje. Otro es Al final del día, pero no tiene ese título porque sea ya cuando cae el sol, sino porque es el final de mi día.

- Hay otros que tienen por título números como XVI…

- Esos son como estudios, porque los títulos pueden cambiar. Por ejemplo El proceso a la belleza tiene ese y atrás está puesto Renacimiento y es como las flores que van saliendo de Topes de Collantes. Ahí mezclo Tierra con las flores. Entonces era también el momento en que estaba yo, por eso Otra realidad y lo de los títulos en números romanos son apuntes de cuadros que terminan siéndolo.

- En Otra realidad veo que confluye todo: los títulos que parecen no decir mucho, pero que contienen valiosa información y la vivencia.

- Cuando empecé a hacer Otra realidad yo estaba atravesando problemas personales y en poco tiempo eso cambió hacia felicidad. Al menos desde mi punto de vista de lo que es ser feliz. Se llama así porque es otra realidad mía, otra etapa. Empiezo a ver las cosas desde otro punto de vista y entonces los títulos comienzan a ser más directos. Yo nunca he revelado lo que puede significar un cuadro mío, pero sí tienen muchas cosas ocultas, son muy ambiguos y el título es lo que acerca al tema. Por ejemplo, el cuadro que se llama Otra realidad, lo saqué del jardín seco en matanzas en casa de la que fue mi novia. Cuando empiezo a pintar las flores lo que me sale es eso, ese jardín seco. Eso son procesos del subconsciente. Está dividida en Volumen I y II porque en la segunda parte ya retoma elementos de otras series y los incorporo.

- La música es parte de los títulos, ¿qué relación tiene tu trabajo con la música?

- Hay un 60% que es lo que yo vivo y un 40% que proviene de la música. La música también me lleva a lugares. Puede que en ese momento esté oyendo un tema que me recuerde algo que me pasó hace años, me sienta nostálgico y de ahí salga una mancha gris. A veces está en los títulos como Las piedras que es Like a stones, de Audioslave.

- Se hacen presente en esta serie la importancia de la música, la vivencia y también el espacio y el tiempo. En el caso de estas dos últimas variables, ¿cómo te ha interesado trabajarlas en esta serie?

- Siempre he tratado de hacerlo, lo que creo es que aquí llega a su máxima concreción. Por ejemplo, yo fui a Topes, bajé el sendero del Salto del courni, me subí en la cascada. No sé si vuelva a estar, pero sentí muchas cosas ahí. Yo me llevo eso y lo pinto. La pintura es como tomar un pedazo de eso y detenerlo. El tiempo ayuda porque aporta la vivencia.

- Es bien sabido que el proceso pictórico es muy complejo. En este momento de tu carrera, ¿cuáles distingues como tus principales referentes?

- Cuando empiezo Tierra ya no estaba viendo tanto a los abstractos, dígase a los líricos franceses: Hans Hartung, Mathieu, Riopelle o estadounidenses, que es una abstracción más poética, menos agresiva. Antes mi pintura era más agresiva. Sin embargo, en esta etapa no estaba estudiando eso ya sino Anselm Kiefer y William Turner que son más figurativos, pero tienen un punto donde el límite entre figuración y abstracción es una línea delgada. Entonces,  cuando hago Otra realidad vuelvo a revisar a Riopelle y Joan Hernández Pijuan, pero para ver tonos, composición de una pintura plana. Yo puedo decir que mi pintura es la historia de la pintura, por todas las horas de estudio que le he dedicado.