Evitemos las tendencias

Entrevista

Evitemos las tendencias

  • Durante la filmación de "Por qué lloran mis amigas". Foto cortesía de la entrevistada
    Durante la filmación de "Por qué lloran mis amigas". Foto cortesía de la entrevistada

A Magda, la he visto en múltiples ocasiones en actividades de la UNEAC, en presentaciones de libro, reuniones donde hemos conversado, sobre nuestras obras, y cuestiones cotidianas. También nos hemos encontrado en la Parada del Rutero que va para Playa, muy temprano en la mañana en la que va contenta a impartir clases a sus alumnos. Sin embargo, con ella tengo un vínculo muy especial, una amiga en común que lamentablemente falleció a temprana edad, Bárbara López Casanova, que como directora del Ministerio de Trabajo, tuvo a su cargo la preparación previa para el proyecto de la legislación de los escritores y artistas. La relación de trabajo entre ellas estuvo sustentada por el conocimiento, responsabilidad y la ambición de cada una por contribuir al progreso  de la sociedad. Con estos intercambios laborales quedaron entrelazadas por una admiración mutua de la que me hicieron participar.

Siguiendo su obra descubrí, que en ella está presente la literatura cubana contemporánea, y relatos como: La rueda de la fortuna y Caballo de coral de Onelio Jorge Cardoso, Piña Colada de Laidi Fernandez y Little Woman in Blue jeans de Mylene Fernandez Pintado entre otros, han sido llevados al audiovisual con esa mirada incisiva y compasiva a la vez, muy conveniente para inducir los valores humanos y llamar la atención acerca de ese mundo utópicamente justo, pero en el que todos soñamos vivir.

Antes de que el rutero llegara a su destino, le pregunté si quería concederme esta entrevista  y accedió con una sonrisa.

¿Cómo elegiste el camino del audiovisual?  

Se suponía que iba a hacer escritora, desde pequeña me gustaba mucho la literatura, escribí un cuento Los dos, mi mamá se sintió muy orgullosa,  se lo enseñó a Triana el autor de La noche de  los asesinos, y Triana le dijo que estaba muy bien. Ella me motivó a escribir, y lo hice durante un tiempo pero solo fueron  cosas de adolecentes.

Tenía la opción de irme para el Pedagógico o estudiar Filología y Graciela Pogoloti, que es amiga de mi familia sugirió el último. Explicó que el claustro de profesores de Filología era excelente y si quería dar clases allí mismo iba a hacerlo y así fue. Siento un gran amor por el magisterio.

 Empecé en filología y desde el primer año comencé a dar clases como alumna ayudante, cuando terminé la carrera  me iba a quedar de profesora en Latin, parece que era buena en Latin y todos querían que impartiera clases, Chavarría, la Calduch, pero de pronto desapareció la plaza porque se la dieron a un joven de Camagüey para que se quedara en La Habana  y me quedé colgada de la brocha. Me pusieron de asesora de una casa de cultura y nunca fui a esa colocación. Entonces, apareció el Depto. de Subtitulaje de la TV, al que  entré por una amiga mía y ahí fue donde comencé a hacer subtitulajes y doblajes,  y por primera vez dirijo a actores,  y la dirección de actores me fascinó. Eso de coger a un actor y construir con él  un personaje desde la dirección, para mí  fue lo más grande, y me dije, yo tengo que hacer esto.

Actualmente

Sigo haciendo doblajes, el primer doblaje fue una película húngara basada en memorias del subsuelo de Dostoievski, era casi un monólogo,  lo hice con Rudi Mora padre, y el tribunal que me evaluó estaba presidido por Tomás Gutiérrez Alea,  y siendo una principiante me dieron el segundo nivel precisamente por la dirección y eso me motivó,  a partir de ahí hice documentales, adaptaciones de cuentos, obras de teatro como “Clase magistral” de Terence Mac Nally e impartí una clase magistral que tuvo mucho éxito, pero en realidad lo que siempre me ha gustado es contar historias y dirigir actores. Eso es para mí lo máximo, esa etapa donde se construyen los personajes con las actores y se le da una sicología, una piel y se van incorporando características, discutes que haría el personaje en determinada situación, te sientes Dios, porque decides si se salvan o no. Generalmente hago bastantes contribuciones a las historias, siempre he respetando los criterios de los guionistas, he cambiado finales como el de la película pero siempre en coordinación con los autores porque respeto mucho su trabajo.

 

En tu obra  está presente la mujer dentro del universo cotidiano cubano. Esta perspectiva de género, esta mirada femenina. ¿Es consciente? ¿A qué se debe?

Yo no sabía que escribía historias con un matiz feminista, quien me hace consciente de esto es Danae Diéguez, ella me invitó a una mesa donde se hablaba el tema femenino y le aclaré que no era feminista, pero insistió que lo era y no lo sabía y a partir de ahí me informé y lo estudié.

Porque estás teorías tienen sus matices, son muy sinuosas y preferí estudiarlo y ahora soy muy consciente cuando abordo una historia desde el punto de vista de la mujer, no para victimizarla sino para levantarla, mis personajes siempre van a mejor la figura femenina. A elevar la autoestima, a estar más segura de sí misma, aunque hayan empezado de forma deprimida, o en conflicto consigo misma,  porque la ficción tiene una cualidad y es que el público se involucra en la historia de manera pasional, y eso sirve para intervenir en las conductas y filosofía de vida, sin dar recetas, porque no me gustan la recetas sino llamar la atención sobre conflictos que tenemos las mujeres en la vida, en el mundo y en Cuba, por eso, ese tipo de historia que comienza de una manera y la gente dice que no pasa nada, si están pasando cosas porque la mujer está creciendo y al final siempre es una mujer diferente que tiene otra vida de ahí en lo adelante.

Te atreves a llevar situaciones difíciles al audiovisual y lo haces con frecuencia basada en la literatura contemporánea. Cuéntanos algo al respecto.

En literatura hay cosas que ustedes se atreven a hacer, Litter woman termina con una mujer masturbándose frente a la casa donde el marido está pegándole los tarros Eso nunca lo vi como final, no soy la guionista, lo versiona Virgen Tabares y me lo da a mí, para que lo haga,  y le dije lo único que encuentro que no está la voz de Mylene,  en una ocasión sugerí que no se podía dejar de decir, que un marido es como unos zapatos cómodos, son imágenes de Mylene que me encantan, ella tiene esas cosas de un tono medio irónico, una cosas tan trágica como te peguen los tarros pudiera después a la altura de los años verse como algo simpático. Con Laidi Fernández, trabajé muy a gusto. Ella colaboró con nosotros con profundidad, trabajábamos muy juntas y nos explicaba en detalle cómo era el perfil de sus personajes.

Si no fueras directora de audiovisuales ¿qué te gustaría ser?

En realidad mi otro amor es el magisterio, pero eso lo tengo cubierto. Porque imparto clases, hay algo que quizás te parezca una locura, a mi me gustaría tener un Restaurant y dar atención personalizada a mis amigos, saber qué ofrecerte cuando tu entras por la puerta, decir: Lourdes lo mismo de siempre. A mí me gusta cocinar y recibir gente, y atenderla, me gustaría de pronto ser la Chef Magda y dar atención personalizada a los clientes.

Sobre  tu carácter,  veo que te gusta servir a los demás. Eso mismo de ser la Chef Magda, muestra una parte noble de tu forma de ser, ¿en qué crees que el audiovisual concuerde con este rasgo de tu personalidad?

Hoy por hoy, creo yo, que el audiovisual es el arte donde se está ganando la batalla cultural porque por suerte o por desgracia,  la gente recibe la cultura a través de los audiovisuales sino es a través de la Tv, es del cine o la redes sociales, el paquete, youtube. Eso para mí es importante porque es una herramienta poderosa, y a mí me angustia ver que a veces que no se aprovecha, no se utiliza esa herramienta, te pongo un ejemplo: en el Centro Cultural de la Timba acabo de grabar un programa para el espacio Una calle mil caminos y allí hay un Taller de Artes Plásticas, otro de música, otro de teatro pero no hay nada de audiovisuales, nada que ayude a la gente a ver audiovisuales, a poder discernir qué es lo bueno que hay detrás de cada historia. Pregunté por qué faltaba el audiovisual ya que además, allí hay un Cine teatro,  entonces, decidimos  a hacerlo,  en agosto empezamos un taller para la gente de la Timba, estoy segura que me va a encantar.   Empezaré con el tema del racismo,  hay que enseñar a la gente para que tenga herramientas para enfrentar esa avalancha de audiovisuales que nos llega de todas partes y a veces, detrás hay una filosofía de violencia, donde se priorizan y potencian valores pésimos. El audiovisual sirve para conducir a la reflexión porque entra en la cabeza y  después  al corazón. O al revés, pero siempre te lleva a reflexionar desde la emoción.

Tengo esa preocupación, sobre todo en los jóvenes, no he dejado de dar clases porque hago con ellos un taller de Cortos de un minuto y siempre les pregunto: de qué quieren hablar, y todos quieren hablar de cosas iconoclastas,  y le digo, ok, eso es genial, pero vamos a ver cómo lo decimos: y los llevo a que hagan el corto de un minuto de lo que ellos quieran hablar, pero con responsabilidad, estética, que no sea burdo. Y eso me encanta porque me mantiene viva conociendo como piensa las nuevas generaciones, porque ellos están en conflicto, con la propia sociedad, con la propia familia y el audiovisual me permite todo eso, porque tiene que ver con mi personalidad. A mí llega cualquiera para que le revise un guión y le pregunto, ¿te todo lo digo todo? Para no trabajar por gusto, no es que me lo des para que te diga si está bueno, no. Voy a hacer el análisis y  a decirte sobre todo lo que está mal, lo que está bueno lo sabes tú.  Así lo puedes reformar, incluso te doy las herramientas para que puedas reformarlo. Eso lo hago constantemente.

 Ahora mismo el proyecto de la Timba, no sé cuánto me van a pagar, ni siquiera lo he preguntado. Pero sé que voy a empezar en agosto semanalmente y después quincenalmente.  Empecé a llamar a personas, a los críticos de arte y lo primero que me preguntaron, ¿eso lo pagan? Y qué pena, no pude decirle si lo pagan o no. A veces me siento como una marciana en ese sentido, eso lo aprendí con mi abuela, que decía: soy de la filosofía de dar y siempre voy a recibir. Y eso es verdad, aparece está en mi película, eso es un bocadillo de Yara, que es mío: el marido le dice, si por lo menos te pagaran esos dictámenes, ganarías una fortuna y ella responde: a mí no me interesa eso y no nos ha ido mal. Y esa es mi filosofía de vida, exactamente con lo que sé hacer mejor que es el audiovisual.

Desde mi punto de vista, uno de los personajes: la idealista, está basada en ti, en tu forma de ser. ¿Es cierto?

El guión de esta película me lo presenta Hannah Imbert quien en ese momento era mi nuera y por supuesto, teníamos discusión en la casa de lo que debería ser y lo que no. Y ella me dice, Yara eres tú, y quise incorporarle otros elementos porque Yara podía ser un personaje muy dogmático. Y odio los dogmas. Y me dije, que bueno poner en el cine cubano, un personaje revolucionario, que fuera comunista de verdad. Porque generalmente en el cine cubano han aparecido comunistas y revolucionarios que son farsantes. Gente de doble moral y yo quería hacerlo, porque no solo me conozco a mí, también a mucha gente que son de verdad. Trabajamos mucho ese personaje, cuando comenzamos el trabajo con los personajes, Yazmin Gómez, me dijo, este personaje es el que tiene menos conflicto y le respondí: estas equivocada, lo que pasa que no es un conflicto estridente sino que subyace todo el tiempo,  es sutil. Ella vive como una marciana, como una extraterrestre: como le dice el marido: Tu eres la única que todavía se cree el cuento del hombre nuevo y de la sociedad que funciona sin el vil metal. Mira sí me lo creo, porque hay que creer en la utopía, porque sino por qué vas a luchar. No puedes levantarte todos los días  y decir: lo que estoy viviendo es una basura, no sirve. Ok, puede ser que sea así pero hay que luchar por algo mejor, por un futuro mejor, y esa es Yara, esa soy yo. Sino cómo te levantas. No podría pensar ni salir a la calle con todos los problemas que hay. Hay que luchar por vivir en una sociedad mejor, porque todo sea mejor.

Tu película por qué lloran mis amigas ha sido un gran éxito. Dame tu opinión al respecto.

 

 El éxito de la película fue una sorpresa. Pensé que en ese films se habla mucho y ahora tú sabes que el cine es de los grandes silencios, como dice Joel del Rio, es de los planos donde se ve crecer la hierba. Es mi primera película, es casi todo en una locación, no hay planos exteriores, casi todas las películas cubanas muestran los escenarios preciosos que tenemos en Cuba, el mar, La Habana Vieja. Yo no tenía nada de eso, el exterior más grande es cuando Carmen toca el timbre y  se ve un pedazo de Jardín, y eso me daba mucho miedo, pensando en cómo iba a recibirlo el publico ya que hay una tendencia muy fuerte en otro sentido. Pero  la gente reaccionó tan bien, hasta en los más mínimos detalles. A mí me emocionó cuando Paula Alí sin hablar,  le saca el vaso agua,  en medio del Periodo Especial,  y la gente comprende que se trata del agua con el azúcar prieta.  Era una cosa normal dentro de las tareas escénicas, nosotros lo manejamos como tareas escénicas pero para dar como era la vida en ese momento, era muy interesante como la gente reaccionaba a detalles que nosotros habíamos trabajado, como por ejemplo en la ropa. Gloria estaba escogiendo ropa y al final escoge el mismo de siempre y cuando entra en casa de Irene, la gente el cine decía se puso el mismo. Para mí fue muy emocionante, ya que me asombraba que se dieran cuenta de esos pequeños detalles sin que se digan en la película, entonces te das cuenta que trabajamos para que todo lo que estuviera en el cuadro, en las actuaciones, en las acciones físicas, en las tareas escénicas, dijera algo y el público lo recibió con una sensibilidad extraordinaria, algo que me emocionó como la gente aplaudía cuando Gloria decía, este es el país de la rectificación de errores y detrás yara decía, cuál es tu propuesta y yo voy a seguir luchando. Hubo momentos en algunos cines, donde se aplaudía a los dos.  La misma gente aplaudía a Gloria y a Yara. Y eso me daba mucha emoción, porque nosotros estamos viviendo en esa contradicción.

En el films, Por qué lloran mis amigas, das la posibilidad de que la gente escoja su posición, no impones con tu obra absolutamente nada. Hay temas que son vistos desde una perspectiva liberadora como por ejemplo, la temática de la homosexualidad femenina y otros personajes como Gloria, en qué te basaste para el perfilarlos.

De algo que tampoco fui consciente es que es la primera vez que se trata la homosexualidad femenina. Fresa y Chocolate, abrió la temática de la homosexualidad masculina y después se ha ido tratando de alguna manera, en el caso de Vestido de novia, el travestismo, transexual, pero lesbiana nunca, eso me lo dijo un estudiante. Porque no me había dado cuenta. Como tratamos ese personaje: lo tratamos sin estereotipos. Además lo fundamentamos en una historia de amor, porque creo que mucha gente, ve el homosexualismo como algo morboso, sobre todo vinculado con el sexo y no como historia de amor. Y fue tratado como una historia de amor, ese personaje que es el  último que se devela, lo trabajamos con mucha profundidad, el trabajo de las actrices fue esencial. Ese casting fue muy pensado.

El primer día que fui a 23 y 12 y vi una cola que doblaba por 12 para abajo, se me paralizó el corazón y que la gente todavía me diga cómo me gustó se película, las personas le han encontrado puntos de contactos, también hay personas con mucha contradicción, algunas me dijeron, ya esa Gloria no existe, sin embargo, con el debate de la Constitución pude ver a muchas Glorias alrededor de mi. Existe, y sirve para polemizar sobre el tema.

Cómo te desempeñas dentro de la familia. Ya que eres una mujer con mucho trabajo. ¿También se lleva adelante esta igualdad de género?

A veces es más difícil hacerlo, pero realmente tengo suerte, mi esposo es también realizador audiovisual: Charly Medina, y nosotros nos ayudamos mutuamente. En la época que estuvimos en Colombia, hubo un tiempo en que la que tenía trabajo era yo, y él aprendió a cocinar, me preguntaba la receta y después lo hacía.  El cocina, lava, limpia. El que primero llega a la casa hace lo que se necesite hacer y con respecto a los terrenos de cada uno nos respetamos mucho,  puedo leer la obra de él o él la mía, le hago preguntas porque él tiene más experiencia que yo desde el punto audiovisual, en cuanto a la tecnología, y otras cuestiones pero nos respetamos él no se mete en mi trabajo. Cuando hice mi primer trabajo estaba preocupado y se apareció en el lugar sin avisarme,  pero solo lo miré y él entendió perfectamente la seña y nunca más. Y con mi hijo sucede exactamente lo mismo, hablamos de los proyectos, y muchas veces, igual que Charly me han dado consejos muy buenos, lo fundamental en una convivencia familiar, es el respeto. A mí no me gusta planchar, y no hay problemas con eso, ellos lo hacen. Nos apoyamos mutuamente y por eso hemos durado tanto.  Llevamos más de 20 años, este es mi tercer matrimonio. No nos hemos casado porque pactamos que el día que no se quiera continuar cada uno para su casa, sin problemas de ningún tipo.

¿Cuál es para ti  la palabra que más te asusta?

La mentira, la falsedad, se que decir la verdad es duro, pero hace mucho tiempo decidí, creo que desde que estaba en la universidad, recuerdo que en un revuelo que iban a botar a mucha gente, con mucho susto, me puse de pie y dije la verdad, y después otras personas me siguieron.

Cuando uno es falso, se proyecta de alguna manera la mentira, prefiero que me lo digan de frente, detesto la hipocresía, incluso no lo sé manejar, cuando hay algo que traman a mis espaldas, me crea incertidumbre y una angustia tremenda.

¿Cuál es la palabra que más esperanza te ofrece?

La que más me gusta, aunque pueda sonar un poco cursi, es el amor, amor en toda su extensión, a la familia, a la patria, a la profesión, cuando todo sea hace por amor siempre es positivo.

¿Cuáles son tus defectos?

Me cuesta mucho trabajo cambiar de opinión, mientras no me convenzan de lo contrario, creo que viene por mi signo, porque soy Aries, soy muy obstinada. Cuando se me mete algo en la cabeza, me doy cuenta, que a veces cuesta convencerme y de verdad con argumentos, por eso no soy una buena subordinada, mi jefe tiene que pasar mucho trabajo para convencerme de algo que me dice que haga cuando yo no quiero hacerlo, por principio, no por capricho. Es un defecto porque podía haber sido más diplomática y eso lo aprendido con la edad. Me ha costado mucho trabajo.

¿Cuál es tu virtud más sobresaliente?

La mayor virtud y ojalá la tuviera, es la generosidad, hay una anécdota de mi abuela que yo cuento, es que cuando llegó de su primer viaje, se le perdió una pantufla y ella averiguó donde había una coja y ella fue hasta Lawton a llevársela. Mi abuela es un parámetro igual que mi madre de generosidad. Me acuerdo que en el Periodo Especial en la calle detrás de mi casa, siempre había luz porque estaba conectada con los hospitales, en los apagones de 14 y 16 horas, me entraba ese sentimiento terrible que es la envidia, y yo como que me abofeteaba, me decía por qué, y tengo un dicho de mi abuela que decía, A quien dios se lo dios San Pedro se lo bendiga, y quisiera que me caracterizara

¿ Crees que la obra de la mujer ha alcanzado un mayor espacio? ¿Se ha avanzado en relación a épocas anteriores?

Creo que se ha avanzado, lo que no todo lo que hace falta, tenemos que seguir luchando, porque el machista está ahí, esperando. Pero pienso que nosotros nos hemos sabido abrir paso, en el audiovisual por ejemplo, me encanta cuando mis alumnas, quieren ser fotógrafas, sonidistas, productoras, y lo logran y son súper exitosas y en el caso de la literatura hay muchas muchachas, cuando estaba dando clase en la facultad de filología, venían a que yo los ayude en sus tesis, son excelentes investigadoras. Pienso que las mujeres tenemos unas cualidades tremendas para triunfar en la vida, porque tenemos un sentido práctico, por esos roles que no has dando en la vida nos han permitido hacer las cosas con más facilidad. Hemos logrado mucho pero creo que hay que hacer más. Sin embargo, algo que me asusta de la contemporaneidad, es que he encontrado mujeres, que se han adocenado, y de pronto le preguntas, que haces, y te dicen, yo nada, a mi me mantiene mi marido, eso me parece que es un bocadillo del siglo pasado, es por un problema social y económico, evidentemente esa mujer, que seguro que estudió, pero lo que gana no le alcanza para el nivel de vida que quiere, y por tanto, renunció a su independencia y prefiere ser mantenida, y eso es terrible. Porque ser mantenida te crea una subordinación en todos los sentidos, desde el punto de vista espiritual, desde el punto de vista de gusto, de tu voluntad, pero creo que sí, que hemos ganado terreno. El audiovisual es una muestra, desde el año 2009 a la fecha en que Rebeca Chávez hizo el tercer largometraje hecho por una mujer, de allá para acá se han hecho 8. La mujer nos hemos ido abriendo espacio donde quiera que hemos llegado, pero aun está limitado ahora mismo tú ves quienes son los dirigentes, esta misma mujer, Inés Maria Chapman,  esa Vicepresidenta me encanta, en la misma UNEAC, tuvimos un espacio que se llamaba Mirar desde la sospecha, que era un espacio, sobre todo para la equidad de género y fue mal visto, y se logró porque estaba en la presidencia, porque Senel Paz me ayudó, pero inmediatamente cuando salimos de ahí desapareció. Es para incluirnos, y opinar hombres y mujeres, Isabelita Moya, que tenía un pensamiento ecuménico con las mujeres y los hombres, lo apoyaba Pero sí ceo que hemos avanzado en sentido general.

¿Tienes algún consejo para los jóvenes?

Que hagan su obra con responsabilidad y cuando digo responsabilidad,  es evitar las tendencias que garantizan premios en concursos o te garantizan trabajos más rentables. Si vas a abordar temas, desde cualquier manifestación artística hay que hacerlo con responsabilidad, investigando, diciendo lo que quieres decir con argumentación. Porque hay una tendencia en los jóvenes a irse por lo que más pueda impactar.  Es decir,  sale una noticia en las redes que tu sabes que tienen un porciento de verdad y un porciento de mentira, e inmediatamente se montan arriba de eso.  Lo sé por mis alumnos, y cuando preguntas a fondo, te das cuenta que no tienen ninguna información anterior, se están dejando llevar por lo que dicen las redes, y eso me parece fatal y por eso le doy tanta importancia al audiovisual porque puede estar en la redes y polemizar, hay que incentivar a la lectura, no se debe hablar solamente por la referencia, hay que investigar, esa actitud me asusta porque estamos en un momento muy contradictorio, donde hay mucha polémica, donde las cosas pueden tener múltiples lecturas y si no se aprende a discernir desde tus propios valores, como se dice, te puedes ir con la de trapo, insisto con mis alumnos y he tenido buenos resultados. Hay que tener claras las convicciones.