Freddy Moros Bermúdez: “¡El periodista jamás se jubila ni se retira! ¡Nunca cesa!”

Freddy Moros Bermúdez: “¡El periodista jamás se jubila ni se retira! ¡Nunca cesa!”

  • Freddy Moros es también presidente de la delegación de periodistas jubilados de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), de La Habana. Foto tomada de Portal de la TV Cubana
    Freddy Moros es también presidente de la delegación de periodistas jubilados de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), de La Habana. Foto tomada de Portal de la TV Cubana

"No hay monarca como un periodista honrado", escribió el más grande representante del Periodismo cubano nuestro José Martí en el periódico La Nación, el 28 de marzo de 1886. Sin lugar a dudas, este pensamiento se refleja en la labor diaria, inteligente, abnegada de los profesionales cubanos de la prensa, y en la impronta de los que ya no están físicamente, pero sí a partir de su sabiduría y experiencias. Freddy Moros Bermúdez —o como todos le conocen: Freddy Moros—, quien, desde muy joven decide participar y ser pupila crítica y honrada pluma y voz en numerosas coberturas y misiones dentro y fuera del país, sin excluir sus cualidades como docente para enseñar, educar y para brindarlas solidariamente en otras tierras. Freddy Moros, periodista honrado y además martiano, al hacer de este oficio-profesión su gran motivo, reto y (ya) consagración en su vida personal y como revolucionario.

Periodista destacado durante décadas, ¿cómo llega el Periodismo a Freddy Moros y, en específico, la esfera televisiva? ¿Algún antecedente familiar o amistad?

"Desde el 22 de enero de 1964 estoy ligado al Periodismo. Venía de trabajar en la entonces Dirección Nacional del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC) y, en el caso específico de la televisión —no obstante ocurrir también en otros sectores—, abandonan el país o se jubilan una serie de profesionales de ese sector, entre ellos, miembros directivos y asesores. Fue entonces que se creó la necesidad de sustituir a un jefe de información del Noticiero Nacional de Televisión (NTV). Realmente, sobre Periodismo no conocía absolutamente nada. Estas fueron algunas ocupaciones empíricas que se manejaron luego del triunfo de la Revolución.

"Por suerte tuve un periodista-jefe muy experimentado: Renato Infante. Nunca olvidaré que lo primero que me dispuso a hacer fue pasarme por diferentes áreas relacionadas con el Periodismo televisivo, como fueron la hemeroteca, la redacción, la edición, la filmoteca...como forma de adiestramiento. Tuve también la suerte de contar con la ayuda de algunos compañeros muy revolucionarios y muy valiosos profesionalmente quienes provenían del NTV anterior —de la etapa capitalista—, entre ellos, Rafael Coello, Roberto López, Julio Fernández Reyes, José Rodríguez Méndez, Humberto Montenegro...Todos, fallecidos en Cuba, y quienes trabajaron para nuestro proceso revolucionario hasta el último aliento.

"Posteriormente, matriculo en el Curso de Trabajadores (CPT) la Licenciatura en Periodismo en la Universidad de La Habana a finales de los años sesenta hasta graduarme. Debo puntualizar que, anteriormente a la apertura de dicha disciplina universitaria, no existía la escuela de Periodismo como tal. Los egresados de Periodismo de la etapa capitalista procedían de la Escuela Márquez Sterling. Así tenemos que, durante algunos años, no se empieza a estudiar la carrera de Periodismo. Ella se inicia con el aprendizaje y la impartición de clases relacionadas con la prensa plana, por lo que todo lo recibido en ella debías y tenías que rediseñarlo a la prensa radial y televisiva. Luego, con la aparición de la licenciatura, a cada una de ellas se le otorga su espacio académico.

"Inicialmente, tuve inquietudes hacia la escritura y esto es lo que me ha permitido que, al cabo del tiempo, haya escrito entre ocho y nueve publicaciones --entre ellas cuatro libros--, al igual que folletos sobre Periodismo, incluido un diccionario de términos más empleados en la esfera televisiva. Fue el primero publicado en este país pues no existían textos al respecto y verdaderamente resultó muy útil pues ya se comenzaban a crear las corresponsalías a todo lo largo y ancho de la Isla. Es en ese entonces que se publica mi primer libro, El reportero en televisión, el que considero ayudó en aquellos momentos a muchos profesionales a la obtención de una serie de elementos teóricos sobre el medio. Igualmente he realizado 54 programas relacionados con crónicas de viajes, al igual que doce documentales...Durante años hice la cobertura periodística a noticias de primer nivel, al igual que mi labor (1968) para el Canal Tele Rebelde en la provincia de Santiago de Cuba, del cual fui su director del noticiero y sub director de la planta.

"En este avatar rememoro mi permanencia como corresponsal en Nicaragua durante más de año y medio —el primero, oficialmente, de la Televisión cubana en el extranjero—, además de ser asesor del Sistema Sandinista de Televisión. Allí impartí clases al igual que en universidades mexicanas; durante siete años fui profesor y responsable del área audiovisual en la Escuela de Periodismo de Cuba.

"En 1984, durante cinco meses y medio, realicé una serie documental sobre la vida de los marinos cubanos, a bordo de la motonave Juárez capitaneada por Felipe Montano. Gustó mucho ese documental, pues se iniciaba en el Pacífico y finalizaba en las costas de Japón. Sin lugar a dudas que fue una hermosa experiencia en mi vida.

"Cuando realicé la serie Crónicas de viaje me propuse visitar los lugares que nunca antes había visitado periodista alguno de la televisión, y esto me condujo también a filmar en la cima del Pico Turquino; los faros del Cabo Roncali, de Santo Antonio de los Baños; de llegar al nivel 42 de profundidad en las Minas de Matahambre; a partir de los años ochenta fui de los primeros periodistas que abordaron el tema del petróleo en Cuba; escalé el Yunque de Baracoa y fui el primero que dio a conocer el Parque Baconao..."

Entre las coberturas más inolvidables en su vida, ¿cuáles citaría?

"Además de ser asesor del Sistema Sandinista de Televisión, la del ascenso al cosmos del compañero Arnaldo Tamayo Méndez, y de su segundo, Armando López Falcón. Con motivo de dicha actividad viajé dos veces a la Unión Soviética. Son vivencias extraordinarias e inolvidables gracias a mi trabajo en la televisión.

"Asimismo, he colaborado con algunos trabajos en la prensa plana, como han sido para  las revistas Verde Olivo, La Gaceta de la UNEAC, al igual que para diarios de provincia; colaboré en varias ocasiones con la prensa alemana —semanario Horizonte—; con reportajes transmitidos para emisoras nacionales como Radio Reloj... En fin, he colaborado con la mayoría de los órganos de prensa de este país. No obstante, la televisión es el medio que me apasiona. Ella lo fue, lo seguirá siendo y la continuaré siguiendo cotidianamente".

Si no existiese la televisión, ¿qué esfera elegirías?

"Si le establezco una escala de valores en relación con medios de comunicación masiva, te diría que lo primero que me gustaría sería la televisión; en segundo lugar, la radio por su inmediatez; luego, la prensa de revistas y, en cuarto lugar, la prensa plana. El internet lo considero algo maravilloso, en él escribo un espacio titulado Las páginas de FM —FM, es Freddy Moros—, que amplifica la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Estas son reflexiones que realizo sobre cuestiones actuales, poco divulgadas, o que les pueda llamar la atención a los cibernautas. Es un espacio que ha sido bien acogido".

En la Sección de Cine, Radio y Televisión a la cual pertenece en la UNEAC, ¿qué labor ha desempeñado?

"He participado como jurado de concursos y festivales del medio televisivo, al igual que (confieso) de la gran mayoría de ellos convocados en nuestro país: Premio 26 de Julio, Premio José Martí por la Obra de toda la Vida; de Periodismo en Mayabeque, en Artemisa, en Santiago de Cuba, en Matanzas; Premio Primero de Mayo, de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC)..."

¿Su experiencia como Profesor universitario...?

"A la universidad llegué en un momento muy difícil: a principios de los años noventa en pleno Período especial en que entra en crisis todo el proceso de la televisión; desaparece la conocida Revista de la Mañana (de la cual fui su director), al igual que el noticiero del mediodía. Fue entonces cuando me proponen pasar a impartir clases de Periodismo televisivo en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social. Nunca había impartido clases en el alto centro de estudios pero, me gustan los retos. En ella llegué a crear un equipo sobre Comunicación Audiovisual conformado por excelentes compañeros como fueron, entre otros, Ariel Larramendi y Loly Estévez...Incluso, debo comentar que ni condiciones materiales existían, pero llevamos a cabo ese reto con el mayor entusiasmo posible. Tiempo después retorno al Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) donde me proponen trabajar en el programa Hoy mismo. Luego la Agencia Internacional de Noticias Prensa Latina me solicita para dirigir un espacio televisivo en el cual laboré durante doce años. Aquí adquirí un nuevo conocimiento: la publicidad televisiva, con vista a obtener ingresos económicos para dicha agencia. ".

¿Qué hace ahora?

"Ya son 56 años cumplidos como trabajador de este medio; en estos momentos soy presidente de la Asociación de Jubilados y, profesionalmente, escribo en Las páginas de FM, al igual que imparto conferencias para alumnos de la Facultad de Comunicación, en donde soy Profesor titular adjunto.

"Asimismo, soy presidente de la delegación de periodistas jubilados de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), en específico de La Habana, una en las más numerosas del país".

Jubilado... ¿realmente?

“¡Nunca! ¡El periodista jamás se jubila ni se retira! ¡Nunca cesa! El Periodismo es uno de los oficios que puede ejercerse hasta minutos antes de morir, y vivo con esta convicción. Nunca cesa en su labor, es como una esponja a la cual se le exprime y bota el agua, mas, en el caso nuestro, se nos adhieren un sinnúmero de conocimientos que luego comunicamos... Diariamente leo, escucho y observo todo lo que acontece en Cuba y en el mundo. Siempre me estoy informando. Y es que lo fundamental que debe tener un periodista no es tan sólo el conocimiento práctico y teórico de lo que hace y donde lo ejerce, sino también su cultura. No puede existir un periodista que desconozca a los escritores más afamados de la literatura cubana y universal, que desconozca la vida y la obra de José Martí, la historia de nuestro país, al igual que temas diversos del área internacional, de la cultura en general.

"Jamás olvidaré a una de las voces más representativas de nuestra televisión durante muchísimos años: el inolvidable locutor del NTV, Manolo Ortega, quien en una ocasión me afirmó: ‘Yo me jubilo, pero no me retiro’. Y fue para Radio Habana Cuba, emisora que se identifica por su excelente locución en el mundo entero.

"Algunos creen que la televisión es parrafada...No todo el mundo tampoco posee un rostro o una voz televisiva. La televisión es entonación, modulación, énfasis en cada signo de puntuación, es Gramática verbal, al igual que existe una Gramática escrita".

¿Cuál es su máxima?

"La honradez y el afecto hacia los compañeros"

Si decidiese redactar su epitafio...

"Escribiría ‘Aquí yace para siempre’, porque aunque ya no exista, estaré en otro lado y en otra forma de materia. Quiero también que mis cenizas sean esparcidas en el mar, frente al Malecón, cerca de la casa donde he vivido durante más de 45 años. Pero, además, quisiera que me recuerden no sólo como periodista, sino también como una buena persona, quien en todo momento trató de comprender a todos los que le rodeaban y de brindarles sincero apoyo".