Gastón Allen: Tratamos de ser protagonistas del desarrollo de nuestra música

Gastón Allen: Tratamos de ser protagonistas del desarrollo de nuestra música

  • Gastón Allen Binhan, director de Orquesta Avilés. Fotos: Carlos Rafael
    Gastón Allen Binhan, director de Orquesta Avilés. Fotos: Carlos Rafael
  • La Orquesta Avilés durante uno de sus recientes conciertos en la ciudad de Holguín. Fotos Carlos Rafael
    La Orquesta Avilés durante uno de sus recientes conciertos en la ciudad de Holguín. Fotos Carlos Rafael

Cuando el 16 de octubre de 1882, el músico holguinero Manuel Avilés Lozano reunió en una orquesta a familiares y amigos, no podría imaginar que aquel empeño inicial perduraría como una de las auténticas defensoras de la música cubana 135 años después.

La popularidad de la Orquesta Avilés fue rápidamente en ascenso y muchos de sus miembros se incorporaron a la guerra de independencia como integrantes de la Banda de la Invasión. El propio Avilés Lozano recibió de las manos del mayor General Calixto García el grado de subteniente, escriben los investigadores Zenovio Hernández, Róger Darío González y Yoiner Díaz en el libro Orquesta Avilés: Centenaria y Mambisa (Ediciones Holguín, 2015).

Añaden, además, que la Orquesta acompañó al violinista Claudio Brindis de Salas en las presentaciones ofrecidas por el reconocido músico en Holguín. Durante la República el trabajo de la Avilés continuó en ascenso mientras realizaba giras y acompañaba a los más importantes músicos del momento, entre ellos Esther Borjas, Jorge Negrete, Benny Moré, Los Chavales de España, Bienvenido Granda, Celia Cruz, Paulina Álvarez, Olga Guillot, Fajardo y sus Estrellas, La Aragón, El Conjunto de Roberto Faz y Barbarito Diez.

Después de varios discos, giras y distintos reconocimientos —recibió incluso la Orden por la Cultura Nacional de manos del Comandante en Jefe Fidel Castro en 1981— la Avilés continúa siendo, para orgullo del pueblo holguinero y cubano, la orquesta en activo más antigua de América Latina y una de las más añejas del mundo.

Hoy, con 135 años de quehacer sostenido, la Orquesta Avilés no pretende ser una pieza de museo, sino todo lo contrario, intenta llevar tradición y modernidad de la misma mano. “Soy del criterio de que la fórmula fundamental para lograr que la Orquesta se mantenga en el tiempo es que la juventud forme parte de ella”, asegura Gastón Howard Allen Binhan, trompetista, arreglista y director de la Avilés en el período 1981–1992, y desde 2006 hasta la actualidad. “También vamos a contribuir con nuestra armonía, nuestro ritmo, al desarrollo de la identidad sonora cubana”, añade el versátil músico holguinero, quien recibió recientemente la Distinción por la Cultura Nacional.

La Orquesta Avilés arribó este 2017 a 135 años de fundada. Qué representa para sus integrantes llegar a este aniversario….

Para nosotros lo más importante es formar parte de esa historia. Más que otra cosa, pertenecer a la Avilés nos llena de orgullo y además, nos compromete. No es solamente cuando un músico de la Avilés toca en una tarina, en un escenario… sino cuando vas por la calle y la gente siente admiración, respeto y entonces sabes que tienes un pedacito en el corazón de cada holguinero. Y cuando vas a otras partes del mundo y dices que tocas en la Orquesta Avilés que tiene tantos años de fundada, entonces todos te miran con admiración... Pero sobre todo, los holguineros tenemos mucho orgullo de tener una orquesta así que se haya fundado en la tierra que nos vio nacer.

Desde la fundación de la Orquesta hasta hoy, cuáles crees han sido algunos de los principales momentos de la Avilés…

Comencé hace cuarenta años en la Orquesta. Recién ingresado yo participamos en el XI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, en La Habana, en 1978. Aquello fue una experiencia maravillosa, pues todavía quedaban algunos músicos ya viejitos que llevaban muchos años en la Orquesta. Después, en 1988, estuvimos en el Festival de Varadero. No sé, cuando grabamos un disco, por ejemplo, es un momento muy importante.

Los años 80 fueron muy fructíferos para nosotros, de mucha popularidad, cosa que estamos tratando de retomar, claro que las circunstancias no son las mismas, los funcionarios no son los mismos, la sensibilidad tampoco es la misma… y antes nos tomaban un poquito más en cuenta que ahora pero bueno, en definitiva, nosotros estamos aquí y hacemos lo que debemos hacer, que es tratar de entregarles calidad con disciplina en la orquesta y que el pueblo, sobre todo, se sienta orgulloso de nosotros por lo que hacemos y lo que representamos.

La Avilés es defensora de la música cubana y sus raíces soneras. Cómo han podido mantener tradición y modernidad de la mano…

Soy del criterio de que la fórmula fundamental para lograr que la Orquesta se mantenga en el tiempo es que la juventud forme parte de ella. Evitar que se convierta en una pieza de museo. Yo he sido enemigo de eso. A veces, al lograr esas dos cosas, hay un choque generacional; por ejemplo, ya yo tengo 68 años y tengo músicos que tienen sobre 20 años. Intentamos que ellos vayan adsorbiendo esa música, porque lo bueno no pasa, como dice el programa de la televisión, y además, que ellos asimilen eso como algo bueno, pero que al mismo tiempo lo hagan con amor, pues siempre le dan su toque y siempre se deja ver, entre líneas, ese toque que le da la juventud de cada tiempo.

¿Cuántas generaciones y cuánta gente joven han tocado y pasado por esta Orquesta?

Mira, yo entré siendo un niño y ya soy un viejo… Queremos que eso vaya de generación en generación y que aquel que entre no desoiga y sea un trasmisor de ese legado que nos antecedió… Y que sean capaces, además, de mantenerlos y, al mismo tiempo, nosotros marchamos con el tiempo, hacemos de todo y tratamos de ser también protagonistas del desarrollo de nuestra música, porque el hecho de que nosotros mantenemos las raíces no quiere decir que la mantengamos de una forma estática.

También vamos a contribuir con nuestra armonía, nuestro ritmo, al desarrollo de la identidad sonora cubana. Que no sea algo que esté congelado, sino que las generaciones futuras digan: mira cómo la Orquesta Avilés hacía ese son, ese bolero… sin perder la escencia, la originalidad, pero sí con un toque de modernidad. Un toque que, a lo mejor, dentro de algunos años no será tan moderno, pero sí sumará a la contribución nuestra al desarrollo de la música cubana.

Cuál crees haya sido el mayor momento de éxito popular de la orquesta...

Los años 80. Ahí fue donde surgió “Que tira y que jala”, “Péstame un peso Vicente” y “Date a querer”, entre muchos otros temas. Todos, todos eran éxitos.

La Avilés ha pasado por varios formatos en distintas épocas…

¿Crees que la música, el son que se hace en esta región del país suena diferente de alguna manera al que se realiza en otras partes?

¿Qué sucede…? Ahora los medios les han dado un protagonismo a la música con influencia extranjera y no es que no se haga nada, yo soy jazzista, me gusta el jazz, por ejemplo, pero yo no puedo pretender que el jazz es lo más importante para nosotros. La tarea que nos toca es defender nuestra música, nuestras raíces y eso nos va de principio a todos los que tenemos que ver con la promoción de la cultura cubana, de nuestra identidad. Entonces, no puede ser que hayan otros ritmos que sean los protagonistas; en todos los tiempos ha habido músicas y ritmos que van y vienen pero lo nuestro es lo nuestro y lo mío primero. Sucede que los que se llevan el gato al agua no son aquellos que realmente defienden, promueven y tratamos de desarrollarnos en la música con nuestra identidad.

La Orquesta Avilés tiene en proyecto algún nuevo disco…

Acabamos de hacer un disco con la Egrem. Vinieron los productores con la técnica y lo hicimos. Fue un compromiso que teníamos con una de las etapas más importantes de la Orquesta Avilés, una etapa marcada con la música de Juanito Márquez. Ahí grabamos algunos temas de su autoría, como “Alma con alma” y “Arrímate pa´cá”. También incluimos en el disco un danzón–cha de Juanito llamado “Dulce guayaba”. De esa época es “Joropero”, tema antecesor del ritmo Pacá. Cuando la orquesta va a Venezuela en 1956, hay como una especie de transculturación entre la música cubana y el joropo venezolano. Entonces Juanito Márquez escribe “Joropero” y el tema tuvo tanto éxito que entonces hizo “Arrímate pa´cá”, más o menos por esa línea, y fue un éxito más grande todavía. De esa canción nació un ritmo independiente, el ritmo Pacá…

Recuerdo haber escuchado al Conjunto de Roberto Faz interpretando ese tema…

Sí, y la Aragón también. Fue un éxito nacional rotundo, muy grande. Muchos lo interpretaron. Nosotros tratamos, en este nuevo disco, de hacer algo en ese sentido también. También incluimos otros temas más actuales: cumbias, sones, uno que sintetiza un poco la historia de la Orquesta, un tema mío, así quisimos darle una diferencia entre lo muy actual y más viejo. Es posible, según el productor, que se llame “Alma con alma”, por el alcance del tema, en el disco interpretado junto a Nadiel Mejías, un excelente cantante holguinero. “Arrímate pa´cá” lo interpretó Gilberto Torres, Candela, y Edilberto Vázquez, Azuquita, hizo “Joropero”. Ellos fueron cantantes de la Orquesta en la época de esplendor de los años 80, y es muy justo que participaran también.