Héctor Ochoa: Girón, primera derrota del Imperialismo en América

Héctor Ochoa: Girón, primera derrota del Imperialismo en América

  • Héctor Ochoa Carrillo, quien cedió una entrevista a este portal. Foto tomada de Internet
    Héctor Ochoa Carrillo, quien cedió una entrevista a este portal. Foto tomada de Internet

Conversar con el realizador audiovisual Héctor Ochoa Carrillo, cuyo documental Girón: la verdad de la historia,  premiado por la Caribbean Broadcasting (Unión Caribeña de Radio y Televisión), deviene un encuentro con quien desempeñara una función clave en los hechos acaecidos antes, durante y después de la invasión mercenaria a Playa Girón, en abril de 1961, hace exactamente 57 años.

Ochoa Carrillo es miembro de la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), y director del documental Médicos en Playa Girón, de la colega Ania Ortega, periodista del Sistema Informativo de la Televisión Cubana. Dicho audiovisual obtuvo primera mención en el Festival de Nueva York, así como el Premio Nacional Juan Gualberto Gómez, entre otros lauros locales y foráneos.

Ahora, con mucho gusto, le cedemos la palabra al ilustre artista de la imagen para que les narre a los lectores cómo sucedieron los acontecimientos recogidos en ese documental, exhibido en la sala Martínez Villena de la UNEAC, para festejar el triunfo revolucionario sobre los mercenarios que participaron en la defenestrada invasión a Playa Girón.   

¿Cuál es la línea temática fundamental desarrollada por usted en el audiovisual Girón: la verdad de la historia?

En dos horas de duración Girón: la verdad de la historia, incluye valiosos materiales cinematográficos y televisivos, de archivo y actuales, a la vez que de bibliotecas y centros especializados; entrevistas a combatientes de aquella gesta, a dirigentes del Partido, sindicales, portuarios, juveniles, de la aviación —algunos lamentablemente fallecidos–, al igual que a familiares de víctimas de aquel criminal ataque perpetrado contra el pueblo cubano, así como organizado y financiado por el gobierno estadounidense de turno. Materiales audiovisuales y hallazgos de entrevistas que, por momentos, alternan con elementos ficcionales que simbolizan los valores político-ideológicos en que se estructura esa muestra documental acerca de aquel hecho que la Historia de la Revolución Cubana, califica como Girón la primera derrota del imperialismo en América.

Por otra parte, esa obra audiovisual constituye una demostración fehaciente de que el culto al decoro humano y a los valores éticos y patrióticos se halla en la base de la fortaleza de la Revolución. Ese culto a la dignidad del hombre se ha sabido defender enérgicamente sin apelar, en modo alguno, a sórdidos sentimientos de venganza frente a la crueldad y el déficit moral de nuestros enemigos históricos. Firmeza y sentido humanitario reflejados —con meridiana claridad— en dicho documental

¿Cuál fue la motivación fundamental que lo llevó a filmar Girón: la verdad de la historia?

La motivación fundamental habría que buscarla en el hecho de que nunca antes se había hecho algo similar. Y si hacemos un poco de historia, le comento que, tras obtener en el 2004, Primera Mención en el Festival de Nueva York por el documental Médicos en Playa Girón, un amigo me muestra un ejemplar del diario El Nuevo Herald, donde se hacía una apología sobre «los 1 200 excombatientes cubanos que habían luchado en las arenas de Playa Girón por la libertad de Cuba, además del proceso judicial que se les había llevado a cabo, y finalmente, sobre aquellos otros fallecidos por asfixia en el interior de una rastra». Este lamentable suceso ocurrió de forma accidental y se explica pormenorizadamente en Girón: la verdad de la historia

En síntesis, un reportaje apologético de ese diario miamense, portavoz de la contrarrevolución y la mafia anticubana, donde se elogiaba la conducta reprobable de aquellos miserables extorturadores y agentes del régimen batistiano, hijos de latifundistas, jóvenes con sueños imperiales y exmiembros de la falange cubana.

Lo peor de la Cuba republicana, saturada de injusticias, discriminación y pensamiento anexionista, apoyada y financiada por el poderoso vecino norteño, fue el material humano (¿?) que desembarcó en Playa Girón para reconquistar una supuesta democracia.

Fue de ese modo cómo, desde hace varios años, comencé la compilación de información de todo tipo —tanto en imágenes como en testimonios e informaciones periodísticas nacionales y foráneas— entre las que incluyo, por supuesto, las vistas orales seguidas a los mercenarios en la capitalina fortaleza de El Príncipe; el arribo a la bahía habanera del buque African Pilot, con los primeros cargamentos de medicamentos y alimentos como resultado del canje por mercenarios convertidos en prisioneros, al igual que las faenas llevadas a cabo durante 72 horas para materializar dicha tarea, encomendada a 6 aviones de la compañía Pan American Airlines.

El loable trabajo de la Cruz Roja Cubana. Para concluir, y a solicitud expresa de familiares de mercenarios que deseaban emigrar hacia Estados Unidos, fue entonces que el Comandante Fidel Castro Ruz (1926-2016), entonces primer ministro del Gobierno Revolucionario autorizó la salida de nuestro país de todos aquellos (más de 1000), a bordo del African Pilot […].

Cuando usted evoca aquella situación, donde usted tuviera una participación activa, ¿qué recuerdos imborrables acuden de inmediato a su archivo mnémico? 

La valiente decisión adoptada por Fidel de ir en un tanque al frente de las tropas en Playa Girón, y otra que percibo como muy justa y humana fue la asumida por los jueces y fiscales del tribunal cuando, si bien había 16 mercenarios condenados a la pena capital, solo se les aplicó a 5 de ellos, precisamente por el carácter alevoso y criminal de las actividades realizadas por esos esbirros durante la dictadura batistiana.

¿Quisiera agregar algo más que usted considere relevante?

Ante todo, le agradezco su proverbial gentileza, no solo por entrevistarme, o mejor, poder establecer este ameno diálogo con usted, sino también por ofrecerme la posibilidad de recomendarles a los lectores del Sitio Web de la UNEAC que no dejen de ver este documental, para que —desde una óptica objetivo-subjetiva por excelencia— puedan formarse un juicio acertado de lo que, en realidad, ocurrió en las ensangrentadas arenas de Playa Girón hace más de medio siglo.