Jorge Luis Sánchez: Cuba Libre es expresión genuina de mi amor a la historia de Cuba

Jorge Luis Sánchez: Cuba Libre es expresión genuina de mi amor a la historia de Cuba

  • Jorge Luis Sánchez, realizador audiovisual.
    Jorge Luis Sánchez, realizador audiovisual.

Conversar con el realizador audiovisual Jorge Luis Sánchez (El Benny, Irremediablemente juntos), guionista del filme Cuba Libre, deviene un placer inefable para cualquier profesional de la prensa que ame la historia patria y sepa apreciar cuándo tiene delante a un verdadero creador, capaz de comunicar —a través de imágenes fílmicas— lo que piensa y siente acerca de esa disciplina de las ciencias sociales que, al decir martiano, ha adquirido tanta importancia como la filosofía (ciencia madre).

Dejemos que sea el propio Jorge Luis quien nos explique cómo se desarrolló ese proceso, donde profesionalidad y conocimiento del medio audiovisual se fusionaron en cálido abrazo, para producir un largometraje que —de una forma verídica, pero sin renunciar a la ficción— explora un complejo período de nuestra historia, muy poco explotado desde la vertiente estético-artística por los cineastas y documentalistas insulares.

¿Cómo y por qué surgió la feliz idea de escribir el guión de Cuba Libre?

Si quiera que le sea sincero (y esa es una de las principales características de mi personalidad), desde hace casi dos décadas estoy entregado en cuerpo, mente y alma a la confección del guión de ese largometraje que ahora compite por el Gran Premio Coral en el XXXVII Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano.

Las motivaciones fundamentales que tuve para escribirlo no fueron otras que el amor que le profeso a la historia de mi país y la coyuntura bélica de que, en la guerra de independencia contra la metrópoli peninsular, coincidieran en el campo de batalla tres ejércitos: el Libertador, el español y el norteamericano, que con el pretexto de querer ayudar a la mayor isla de las Antillas a separarse definitivamente de la corona hispana, una vez obtenida la victoria, se convirtió en ejército de ocupación.

Por otra parte, tuve que realizar una exhaustiva investigación histórica y periodística en torno a aquella época, sobre todo en la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí

¿Qué mensaje les envía ese filme a los cinéfilos cubanos?

Ante todo, debo decir que esa cinta está signada —básicamente— por los símbolos, que el espectador deberá decodificar e interpretar para poder llegar a la esencia íntima del mensaje que me propongo transmitir a través de todos y cada uno de los personajes que intervienen en la trama de la película, la cual tiene como punto focal o eje central a dos “pequeños príncipes”, quienes con la ingenuidad, el encanto y la inocencia que caracterizan a ese ciclo vital humano, hicieron suyos los papeles protagónicos que desempeñaran en ese singular contexto, y consecuentemente, actuaron con gran responsabilidad. Se tomaron su trabajo muy en serio, cual si fueran adultos, y se hizo cuanto estuvo al alcance del equipo de realización técnico-artística para que sus actuaciones quedaran con la mayor autenticidad posible, y estoy muy satisfecho con el resultado.

Por otra parte, indagar en las reacciones emocionales de esos dos “Ismaelillos” era una de mis “secretas” intenciones mientras escribía el guión de Cuba Libre. Con otras palabras, era como un pie forzado que me aguijoneaba el intelecto y el espíritu y me conminaba a seguir hasta el final.

¿Cuba Libre tiene alguna relación con el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y el vecino norteño?

En lo absoluto, porque cuando comencé a acariciar la idea de escribir el guión de este filme, ni en sueños se pensaba que nuestros dos países pudieran vencer los obstáculos aparentemente insalvables que los separaban, no desde el triunfo revolucionario, sino desde mucho antes, como lo demuestra la acción dramática que le sirve de telón de fondo a ese enfrentamiento entre las fuerzas armadas de Cuba, España y Estados Unidos.

Le reitero lo que manifesté en una conferencia de prensa a la que fui invitado con motivo de la premier del filme: esta no es una película oportunista ni por encargo.

¿Qué representa para usted, como realizador audiovisual, Cuba Libre?

Cuba Libre constituye para mí un reto, una prueba de fuego, de la cual el público dirá si salí indemne o no, ya que hubo que invertir grandes recursos materiales y humanos, tiempo y fuerza para llevarla a puerto seguro, además del hecho de trabajar con niños que poseen una energía inagotable. Esta fue, quizás, una de las mayores complejidades dada la función clave que desempeñaban en la película y la credibilidad que debían transmitir

¿Quiénes integran el elenco actoral y qué indicadores tuvo en cuenta para seleccionarlo?

Los niños Christian Sánchez y Alejandro Guerrero, compartieron el set de filmación con los primerísimos actores y actrices Manuel Porto, Isabel Santos y Georgina Almanza, así como Adael Rosales y el noruego Jo Adrian Having, a quienes escogí por su indiscutible profesionalidad en el campo de la actuación, así como por la entrega incondicional con que acometieron mi proyecto cinematográfico.

Con apoyo en esas virtudes que los caracterizan en cualquier medio, les pedí la contención en el momento de interpretar sus personajes, y supieron asimilarlo, interiorizarlo e incorporarlo a su estilo de trabajo artístico. Aprecio y valoro mucho la sobriedad en la actuación; por ese motivo constituyó un gran privilegio poder trabajar con ellos/as, sobre todo con los dos “príncipes enanos”.

En esta ocasión, no puede dejar de mencionar y agradecer, desde lo más hondo de mi ser, a los integrantes del equipo técnico que estuvo detrás de las cámaras para hacer realidad Cuba Libre.

¿Cuáles fueron las locaciones seleccionadas para la filmación de ese largometraje?

Decidimos buscar las locaciones en lugares alejados de La Habana, ya que ellos conservan parte de la arquitectura colonial de la época; por ejemplo, Ceiba del Agua, en la provincia de Artemisa, y Jaruco, en la provincia de Mayabeque, donde tiene lugar una gran parte de los hechos narrados en Cuba Libre, expresión genuina de mi amor a la Historia de Cuba.

Ahora, solo queda esperar la reacción del respetable y de la crítica especializada.