Rocío García en la XIII Bienal de La Habana

Rocío García en la XIII Bienal de La Habana

  • Beliki Tumanes es el título de la nueva exposición de Rocío García. Fotos Rubén Ricardo
    Beliki Tumanes es el título de la nueva exposición de Rocío García. Fotos Rubén Ricardo
  • Beliki Tumanes es el título de la nueva exposición de Rocío García. Fotos Rubén Ricardo
    Beliki Tumanes es el título de la nueva exposición de Rocío García. Fotos Rubén Ricardo

Beliki Tuman es el título de la nueva exposición de Rocío García, la cual puede apreciarse en la Galería Villa Manuela. Hacia allí me trasladé el pasado 13 de abril –día de la inauguración– para dialogar con la reconocida artista.
Nuevamente expone Rocío García y lo hace en el marco de la XIII Bienal de La Habana: ¿Qué representa esta nueva exposición en un contexto que ha convocado a numerosos artistas?
Esta es una exposición que yo la concebí para esta Bienal. Aunque, a decir verdad, la tenía concebida y ya la venía haciendo desde la bienal pasada. Yo trabajo por series. Y la presente es una serie nueva que yo quería presentar en un evento de relevancia como este. La UNEAC me cedió un espacio, aquí en la Galería Villa Manuela, lo cual agradezco mucho.
Ha venido mucho púbico, como siempre. Tu obra convoca a tus seguidores fieles y también a espectadores iniciados, vamos a llamarlos así. La Bienal ha sido propicia para acercar tu poética a otras generaciones.
Pues sí. Te cuento que por primera vez me invitan oficialmente a la Bienal. Todo coincidió de manera que fluyera bien. Por eso pude presentar la exposición aquí en Villa Manuela. Estoy muy contenta.
En cuanto a la temática, Rocío, ¿es un relato continuado o consideras esta propuesta una parada crítica relacionada con los cambios socioculturales y psicosociales que estamos viviendo a nivel de país y que, por supuesto, repercuten en tu obra?
Esta es una temática que tiene que ver con las demás series que he venido trabajando, donde la esencia siempre es la relación del poder con el ser humano, cómo lo manipula desde espacios eróticos, sexuales hasta espacios sociales, mentales, sicológicos y hasta políticos. Y, claro, es una manera de abordar mis inquietudes sobre la época actual que vivimos. No solo es un problema local. A mí me gusta trabajar de manera global.
Por la presencia de esos varones imponentes y, sobre todo, por el contexto de pasiones falocéntricas y regodeo homoerótico, donde el deseo por la erotización de los desnudos no encubre la violencia física y anímica, pudiera emerger, por contraste, una lectura feminista. Según mi apreciación eso no está. No obstante, me gustaría saber tu opinión al respecto.
No creo que mi obra tenga que ver con el feminismo, para nada. Es el ser humano el centro, que se amplía en el horizonte del desnudo. De hecho, es el espacio de desnudez que va desde lo que puede ser muy placentero hasta lo que puede ser muy desarticulado. Tú puedes ser muy frágil estando desnudo. Te pueden hacer el amor estando desnudo; te pueden matar estando desnudo. Te pueden hacer millones de cosas. Es uno de los estados más puros del ser humano. Yo diría que es el estado más limpio aparentemente y el menos enmascarado.
A la luz de esta nueva exposición y de cómo muchos prejuicios han acompañado nuestros avances sociales, ¿consideras que hoy somos menos falocéntricos y heterosexistas que hace veinte años por ejemplo?
Seguimos siendo heterosexistas y falocéntricos. Es cuanto prevalece. No ha variado mucho y creo que demorará en variar porque el discurso masculino es cuanto se impone. En general, hay que admitir que las mujeres han alcanzado cierta libertad y han logrado entrar en determinados espacios. Eso merece reconocimiento. Pero, vamos, es el discurso del hombre lo imperante. No es que abogue por una especie de matriarcado ni nada por el estilo. Aspiro a que todos podamosparticiparde este mundo a ratosinjusto. Por ahora, el racismo y, sobre todo, el machismo, condicionan los discursos de poder que terminan afectándonos a todos.
Fassbinder, Taratino…
Fassbinder, Taratino y muchísimos más.
Supongo que han relacionado tu obra con la de Tom de Finlandia ¿Sientes vínculos con él?
Hum… Tom de Finlandia. Sí, me han relacionado con él. Pero, realmente no tengo vínculos con su obra. La conocímucho después de haber creado aquella serie de los machos marineros. Si bien la gente nos relaciona por la cuestión erótica y los machos fortísimos, no tengo influencias de él. Tom de Finlandia era un artista gráfico, pero muy caricaturesco. Él no profundiza en la psiquis de los personajes. No hace un dibujo para mi gusto bien hecho. En fin, es otra cosa. Yo lo veo superficial. Es una onda como simpática.