A tres años del adiós de Abelardo Estorino

A tres años del adiós de Abelardo Estorino

  • Abelardo Estorino.
    Abelardo Estorino.
  • El teatro Abelardo Estorino está ubicado calle 11 entre 2 y 4 en Plaza de la Revolución.
    El teatro Abelardo Estorino está ubicado calle 11 entre 2 y 4 en Plaza de la Revolución.

Confesó a un periodista que le encantaban las entrevistas, porque le permitían decir lo que pensaba, pero el gran público lo intimidaba, por lo que escogió el Teatro como lugar donde mejor podía mostrar los temas que le preocupaban de la vida; y aunque no tuve el placer de realizarle este excelente género periodístico a uno de los más influyentes creadores del teatro cubano, hoy es un espacio propicio, para a través de las opiniones de los seguidores, estudiosos de su obra y profesionales discípulos, recordar el legado de Abelardo Estorino.

Vivian Martínez Tabares, crítica e investigadora teatral

¿Por qué cree que Abelardo Estorino fue merecedor de dos Premios Nacionales, el de Literatura en el año 1992 y diez años después el de Teatro?

“Estorino es el único escritor cubano que ostenta el Premio Nacional de Literatura y el Premio nacional de teatro; y es que en su obra, tanto lo literario como lo puramente teatral tienen un altísimo nivel, a partir del interés de Estorino por indagar en la vida del ser humano cubano desde una perspectiva de profundidad. Esa voluntad de indagación ética, la aplicó también en su condición de artista; a nivel de las estructuras, las búsquedas formales, para convertir ese texto, ese diálogo en carne viva en el escenario, y lo hizo con una ejemplar capacidad de superarse así mismo.

“Abelardo Estorino fue un dramaturgo, crítico y escritor cubano, que evolucionó con su tiempo y se calificó como materialista dialéctico; con títulos de reconocimiento nacional e internacional como El robo del cochino y La casa vieja, Premios Casa de las Américas, también Ni un sí ni un no, Morir del cuento, Vagos rumores y Parece blanca obtuvieron el Premio de la Crítica y Mejor puesta en escena; así como Las penas saben nadar que recibió el Premio al mejor texto en el Festival del monólogo”.

¿Qué temas y estructuras dramáticas caracterizaron la obra de Estorino?

“Hay un crítico cubano que calificó a Estorino con una frase un poco jocosa, hace mucho tiempo, que decía: ´(…) Estorino es un clásico en popis´; de ahí su gran obra, hasta los últimos textos están permeados de esa capacidad, por esa hondura en la indagación de lo cubano, la conducta del ser humano, de la moral y al mismo tiempo, de encontrar vía para hacer un teatro que no se acomodara en procedimientos formales, en estilo, sino que rompiera con cánones y con modos establecidos para siempre estar abierto a lo nuevo.

Elizabeth Mirabal Lorens, periodista y ensayista

En el tranquilo pero apasionado espacio de la antigua casa de Abelardo Estorino en la búsqueda de conocer más sobre los aportes de Abelardo Estorino, una joven periodista que con el mayor deseo de que se continúe reconociendo a Abelardo nos relata:

¿Qué dejó Abelardo Estorino para los jóvenes intelectuales que tuvieron el privilegio de interactuar con él?

“En esta casa de A y 25 se reunían Virgilio Piñera, Abelardo Estorino, Antón Arrufat en la época de mayor ostracismo en la época de los años setenta; en la cocina se hacían grandes espaguetadas y ellos leían las obras que no podían publicar; de modo que llegar a esta casa era como llegar a una especie de páramo privilegiado de la literatura cubana; para nosotros fue muy importante por varias razones, es que él además de ser una persona mayor, era nuestro amigo (confiesa), era una persona con la que se hablan las cosas de los adolescentes, íbamos casi todos los días a la cinemateca, vimos muchas películas, leíamos mucho en esta casa y prácticamente yo diría que fue como una suerte de fragua espiritual la que pasamos aquí”.

Lizette Martínez Luzardo, directora del Teatro Abelardo Estorino

Desde la Sala del Teatro del Ministerio de Cultura, que hace casi once meses ha sido inaugurada en la calle 11 entre 2 y 4 del municipio capitalino Plaza de la Revolución, bajo el nombre de quien dedicara su sincera alma a la defensa y desarrollo del arte dramático de Cuba: Abelardo Estorino, conversamos con la directora de la institución cultural que lleva su nombre:

¿Por qué nombrar la sala teatral del Ministerio de Cultura Abelardo Estorino?

“Que nuestra sala se llame Abelardo Estorino, es una forma de mantener viva su imagen y su trabajo. Abelardo Estorino era una figura muy querida dentro de la intelectualidad cubana y también por el pueblo cubano, un crítico de su época, alguien que trabajó siempre materiales muy cubanos, la literatura cubana, el teatro con imágenes de la realidad cotidiana y es una figura que para todos es un símbolo de unidad, de sencillez, de modestia, de búsqueda constante, de investigación hasta el último día de su vida”.

¿Cómo se insertará la programación cultural que propone el Teatro Estorino en el constante movimiento de los eventos artísticos?

“La capacidad de la sala es de 88 lunetas, el horario habitual es siempre a las seis de la tarde y todos los domingos a las diez y treinta de la mañana para la programación infantil. La entrada es libre. Este es un espacio íntimo, donde se trata que el diseño de la programación sea de un modo integral, donde el público y el artista tengan la posibilidad de dialogar, de intercambiar e interactuar sobre lo que se está haciendo, para poder enriquecerse ambos a través del arte como pretexto.

“La programación de la sala responde a un diseño que hemos realizado durante esta primera etapa que incluye todas las manifestaciones del arte y la literatura. Los viernes tenemos espacio para el humor, el teatro dramático, el audiovisual y las tradiciones; los sábados tenemos espacios de conciertos que abarcan géneros como la trova el jazz, la música de concierto y también las voces; todos los domingos es para los niños”.

A tres años del fallecimiento de Abelardo Estorino, cada 22 de noviembre agradeceremos sus lecciones, porque como él mismo pronunció: “(…) hay que esforzarse para caminar a favor de las cosas buenas”.