Del SIGMA al Cine Plaza, de la mano de Tomás Piard

Del SIGMA al Cine Plaza, de la mano de Tomás Piard

  • Fotograma del Viajero Inmóvil
    Fotograma del Viajero Inmóvil

A los amantes del cine, la 42 Semana de la Cultura Municipal Plaza de la Revolución (marzo) nos evocó inequívocamente en la Casa de Cultura Municipal de Calzada y 8, en diciembre de 1978, la fundación del Cine Club de Creación Sigma por Tomás Piard González, nacido en Cárdenas en 1948, según algunos, uno de los principales representantes del cine independiente en Cuba, o sea, fuera del sistema del Icaic. Sigma fue el cine club que más desarrollo, prestigio y trabajo sostenido alcanzaría entonces en este municipio, donde comienza a sistematizarse este llamado “cine sumergido” que otros reconocen como cine aficionado, emblema del cineclubismo en Cuba junto con el Cubanacán en Santa Clara. Dado su auge que irradiaba y en la misma Casa de Cultura (entonces dirigida por Armando Rojas), surge en 1980 el “Círculo de Interés Cinematográfico”, que asesoraba Mario Piedra por el Icaic.
Era un cine club al margen del Icaic no más que relativamente, pues el Icaic también había asumido los cineclubes de todo el país. Bajo la relevante creatividad de su fundador y director Tomás Piard, en noviembre de 1983 comenzó el I Encuentro Festival de Cineclubes de Plaza Cine´Plaza, que luego se desarrolló hasta convertirse en el Festival Nacional de Cineclubistas, anual hasta el año 2010. Piard dejó de dirigirlo en 1992 “por desacuerdos e incomprensiones”, pero sería invitado por ejemplo a lecturas comentadas con sus videoclips por el proyecto Elpidio Valdés en el mismo municipio, y aportaría otras películas al cine cubano como El viajero inmóvil (2008, en homenaje al eminente escritor habanero José Lezama Lima, que escandalizó a algunos beatos como orgía gay); de 2001 su largometraje de ficción Al atardecer, y del 2013 su largometraje de ficción Si vas a comer espera por Virgilio, estrenada en la sala de vídeo de Fresa y Chocolate en 12 y 23. El evento teórico Cine´plaza 2007 homenajeó a Piard y a José Massip, como “paradigmas del séptimo arte y la pantalla chica”.
De aquel I Encuentro Festival de Cineclubes de Plaza Cine´Plaza de noviembre de 1983 desde Sigma y Piard, y de su secuela hasta el año 2010, surgieron destacados realizadores con importantes premios dentro y fuera del país, tanto en realizaciones de 8 mm como de 16 mm; además de Piard, se citan José Reyes, Hugo Parrado, Ricardo Pérez Capetillo, Orlando Domínguez, Alaín Martínez y Armando Pintado, su Presidente en el 2003, cuando contaba con ocho miembros. A Piard en 1992 lo sustituyó Concepción (Conchita) Calá, con su vasta experiencia de Santa Clara, quien por similares motivos lo dejaría años después, sin lograrse volver a estabilizar su dirección. En 2007 y 2008 lo presidió Aries Morales Parrado, hija de la teatrista Gloria Parrado y antigua trabajadora de la Casa de Cultura (Municipal) de Calzada y 8.
Del Cine´Plaza había emergido uno de los grandes galanes y actores del audiovisual cubano de proyección internacional: Héctor Eduardo Suárez Noas, “Héctor Noas” y otros actores que también eran galanes y modelos. Noas residió también en estas comunidades y el Cine´Plaza lo promovió al Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano como Andrés en los filmes Ecos (1985) y Boceto (1991), donde muestra si no el primero, sí uno de los primeros desnudos frontales en el audiovisual cubano, lo que apenas comenzaba en la escena desde 1989 con el grupo El Público de Carlos Díaz (en el que trabajará después), y lo invitarían a las lecturas comentadas del proyecto Elpidio Valdés, y a presentar luego el Festival Cine´Plaza.
Invitados la tarde del 22 de marzo de 2019 a los 60 años del Icaic, supe que estaba incluido Tomás Piard al ser también, uno de los 14 reconocidos en tan importante fecha con la Distinción por la Cultura Nacional; poco después murió.
Otras obras cumbres del Cine´Plaza fueron el corto comedia de ficción Vídeo de familia (2002), Premio Coral del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano: mostraba la familia en Cuba de cubanos en Miami, la primera en explicitar la homosexualidad de un personaje (avanza en este sentido más que Fresa y Chocolate), el machismo y el racismo vigente incluso entre los dogmas de la hipocresía politiquera.
Aun en 2007 el 24 Festival Nacional de Cine y Video Plaza lo reconocía como uno de los más antiguos eventos de la cultura cubana, promotor de talentos inéditos, y subrayó como lo más importante “la exhibición, dar a conocer los códigos de la estética enraizada en lo comunitario,” abordando la realidad cubana inmediata, tratando los jóvenes y la tercera edad, los asentamientos espontáneos en el territorio donde viven personas de otras provincias, lo cual constituía un problema demográfico; festival al que Aries Morales presagiaba futuro inmediato promisorio y defendible a apoyar.
La periodista Ada Oramas le veía signos vitales, con obras para dos soportes en ficción, documental, video experimental (video clip, spot promocional y animación), guión inédito y cartel cinematográfico, y las especialidades de dirección, guion, edición, fotografía, banda sonora y dirección de arte, a partir de las características inherentes a los discursos, lenguajes y estilos propios de cada medio. No había convencionalismos, sino grandes ansias de experimentación, búsqueda de una nueva imagen para cada soporte y de códigos que respondan a cuanto puede esperarse de cineastas y realizadores de televisión del siglo XXI, de todas las edades y regiones del país, para todos los gustos. Regularmente en septiembre y octubre (venció ciclones), sesionó incluidas sus galas de apertura y conciertos inaugurales de David Torrens y otros en la Casona de Línea entre D y E, y proyectó filmes en concurso en el cine 23 y 12, desde la mañana hasta el ocaso de cada día.
Ya se había incorporado el evento teórico en los años 90 en la sala de video que sería Fresa y Chocolate, cuando se llamaba Romualdo Santos in Memoriam (crítico fallecido), yo lo convocaba y conducía con la Calá y en sus últimos momentos hacia el 2009 era lo único que se lograba, con ponentes de toda Cuba. Homenajeó en el hotel Riviera al declamador Luis Carbonell, a la poetisa matancera Carilda Oliver y al cineasta habanero Enrique Pineda Barnet, que recuerdan homenajeado en el cine Yara con su anciana madre bañados en lluvia de pétalos de flores, e impartió clases magistrales.
Fueron años dorados en que el Cine´Plaza exponía y premiaba afiches de cine, con una asignatura especializada en San Alejandro. Al Cine´Plaza le dediqué dos monografías en Cubarte, el sitio web del Ministerio de Cultura de Cuba, en 2008 y 2009, que se repetirían en un sitio web uruguayo (2013), donde y cuando pude tutorar y publicar la tesis de licenciatura en Comunicación Social de Mariluz Samper Zamora quien lo atendió en su estertor frente a una desafortunada política de cuadros, de cuyas cenizas resurgirá junto a hitos similares el Cine´Plaza, como el ave fénix.