El Mago de OZ en Jícara de miel de la UNEAC

El Mago de OZ en Jícara de miel de la UNEAC

  • El maravilloso mago de OZ que según algunos especialistas es una metáfora fantástica de la situación de su país entre los finales del siglo XIX y comienzos del XX. Foto tomada de Internet
    El maravilloso mago de OZ que según algunos especialistas es una metáfora fantástica de la situación de su país entre los finales del siglo XIX y comienzos del XX. Foto tomada de Internet

A pesar de las postmodernidad la historia de El maravilloso Mago de OZ, escrita por el estadunidense Lyman Frank Baum, mantiene encantadora actualidad quizás porque los terrícolas seguimos entrampados en el conflicto que supone soñar aventuras más allá del arcoíris como Dorithy, para como Dorithy proclamar después no hay lugar más feliz como la casa propia, el hogar, tal como le pasó al ET del memorable filme.
El autor, la historia, los personajes fueron el preámbulo para a echar a andar Jícara de miel, una nueva oportunidad para que los escritores para niños y jóvenes se encuentren, se conozcan, intercambien y se difundan libros.
Como poco se menciona al creador de El mago de OZ, se recordó a L Frank Baum, quien anduvo de trotamundos desde su Chittenango natal a Chicago, Pasadena, Europa, intentó varios negocios, hizo periodismo, hasta que su vocación de escritor tuvo resultados notables con El maravilloso mago de OZ que según algunos especialistas es una metáfora fantástica de la situación de su país entre los finales del siglo XIX y comienzos del XX.
Había nacido en el 15 de mayo de 1856 y murió el 6 de mayo de 1919 luego de escribir trece libros más sobre el universo de OZ e incluso preparar una adaptación musical de la obra que le ha permitido llegar a la postmodernidad luego de hacer época como filme protagonizado por Judy Garland en 1939, tener numerosas versiones teatrales y audiovisuales en las más diversos soportes tecnológicos, según los avances de cada época.
Las peripecias de Dorithy, adolescentes huérfana de 14 años que añora vivir un mundo másallá de Kansas, de su tía Enma y su tío Henry se convirtieron en “virales”, se diría ahora, a partir del despliegue de la fantasía del autor que las va hilvanando con un Espantapájaros que necesita un cerebro, un hombre de hojalata que necesita un corazón, un león cobarde que necesita perder su miedo y la ansiedad de Dorithy por regresar a casa.
Unidos en sus aspiraciones y sueños van en busca del Mago de OZ que quiere poder prescindir de las brujas del este y el oeste que lo molestan y que son vencidas de la manera menos imaginables, como si el autor quisiera demostrar que el mal puede ser vencido y el amor y la amistad son fuerzas potentes para enfrentar los infortunios y conseguir lo que se aspira como bien preciado.
A pesar de que la crítica reconoce en El maravilloso mago de OZ el primer libro para la infancia que compone su historia, sus personajes y escenarios con elementos reconocibles de Estados Unidos, mientras antes de su aparición eran de tono europeo, en 1928 el libro fue retirado de las bibliotecas de Chicago, por considerarlo de escaso valor.
A 80 años del éxito de la película y 100 de la muerte del autor El maravilloso mago de OZ sigue siendo suceso imaginativo y de gran aliento humano y ha servido de hermoso pretexto para inaugurar este mayo 2019 Jícara de miel, en la Sala Villena de la UNEAC, un nuevo espacio conducido por el escritor Alberto Hernández sobre Literatura para niños y jóvenes con la intención de ponderar los universos que tienten la atención de los destinatarios más difíciles de conquistar gracias a ciertas seducciones de la postmodernidad que intentan confundir lo simple con lo sencillo.
La escritora Nieves Cárdenas fue la invitada al encuentro inaugural y tuvo como entusiasta público a alumnos de la escuela primaria Olo Pantoja que conocían a El mago de OZ, habían leído La edad de oro de José Martí, revista que está cumpliendo su 130 aniversario, le hicieron graciosas preguntas, cantaron varias canciones y hasta hicieron una representación teatral creada por ellos mismos, todo lo cual hizo sentir a los presentes el dulce sabor de Jícara de miel que seguro volverá a hacer las delicias de escritores y niños en próximas ocasiones.