Elogio a CMBF

Elogio a CMBF

  • Da gusto escuchar CMBF. Foto tomada de Internet
    Da gusto escuchar CMBF. Foto tomada de Internet

Da gusto escuchar CMBF. Su diversa programación tiene un sello de calidad. Ofrece la posibilidad de escuchar toda la buena música producida de cualquier parte del mundo. No sólo los grandes maestros reconocidos universalmente como clásicos, sino las expresiones de mayor envergadura cultural de los pueblos que igualmente puede denominarse cultas en el estricto sentido de cultivar las más hermosas y auténticas combinaciones de sonido populares.
Por supuesto, es una fuente difusora del quehacer de los más notables músicos cubanos de todas las épocas y géneros, compositores e intérpretes. Pero también ofrece información del quehacer cultural en el país, y del entretejido histórico de la fundamental manifestación artística que motiva su labor, lo cual contribuye ampliar el horizonte del conocimiento sobre la música y sus temas afines.
Documentar los contextos y personalidades que marcaron la historia de la música es una característica importante, reproducir las páginas musicales que han hecho época en los filmes, en los ballets es un modo de enriquecer los saberes sobre la interrelación entre expresiones del arte en las cuales la banda sonora es esencial para su desarrollo.
Tiene, además, un fructífero intercambio con sus oyentes, que son complacidos en sus solicitudes y teniendo en cuanta las opiniones que vierten sobre la programación. Y es en verdad estimulante conocer cuántos “fieles” tiene la emisora, seguidores que agradecen haber podido asomarse al mudo de la ópera, a sinfonías y conciertos de los más significativos compositores interpretadas por notables ejecutantes, por citar dos ejemplos que no suelen aparecer habitualmente en los espacios musicales de otras plantas radiales.
También ofrece biografías noveladas de las figuras musicales o radionovelas basadas en grandes obras de la literatura universal, de manea que ofrece muy diversos atractivos que se han ido ampliando durante su larga trayectoria y que ningún parentesco tiene con aquel criterio de que sólo trasmitía “música de muertos” remitido al uso de la música instrumental más sobria para los días luctuosos.
CMBF, radio musical nacional, durante sus 24 horas de trasmisión, enseña a escuchar música, explica como fue evolucionando, cuáles son sus valores, por qué han trascendido desde siglos atrás obras y autores y esa intención signa todo lo que se trasmite por eso da gusto escucharla, porque produce una gran satisfacción comprobar que con los recursos existentes se puede proporcionar una agradable posibilidad enaltecedora de la cultura artística como relato de la creatividad humana ante los desafíos de la existencia en todos los tiempos.