La hija pródiga

La hija pródiga

  • En esa sala de teatro que lleva su nombre Aurora actúo. Foto tomada de internet
    En esa sala de teatro que lleva su nombre Aurora actúo. Foto tomada de internet

Desde este septiembre 2018, una sala de teatro lleva el nombre de Aurora Martínez en la ciudad de Pinar del Río, merecido homenaje a la poeta, autora para niños, actriz y directora de programas radiales, y de puestas en escenas, que nunca quiso abandonar su terruño y legó a la cultura de su provincia una poética de las libertades vitales y artísticas.

Fue en la fiesta grande por el  aniversario 151de la conversión de la fundamental villa vueltabajera en ciudad mientras por sus calles resonaban los cantos lucumì y arará, las tonadas campesinas, las canciones trovadorescas, el rock y las sonoridades amalgamadas de Toque del rio, gran jolgorio de diversidad que Aurora disfrutaría como orgullosa pinareña proclamada en su poema Canto común a mi ciudad donde se pregunta “ ¿Qué sería de mi si no existieran tus claras avenidas? , ¿qué haría si no viene a salvarme tu gorrión más pequeño, si no encuentro el camino de mi casa?”

Muchos fueron las anécdotas de su vida que se contaron, entre poema y poema suyo escuchado en su voz, junto al agradecimiento de una generación de escritores que en su juventud formaron hermosa cofradía con ella en tertulias literarias y místicas, “con un poco de luna en la guitarra y el viento en el costado”, donde se “reparaban los sueños y el silencio” y se reverenciaba a Ochùn, “la diosa puta y tierna que boga por el río”.

En esa sala de teatro que lleva su nombre Aurora actúo. Y en otros escenarios. Su interpretación de Santa Camila de La Habana vieja fue particularmente reconocida por su autor, el dramaturgo Brenes. Sus libros para niños Un dulce olor de azahares, Querida Laura y Joyero en flor muestran su parentesco con la ternura mientras su poemario A contra piel da noticias de sus desgarraduras y añoranzas, sus nostalgias y soledades a las que se sobrepuso con entereza y con el cariño que hasta el último día de su vida le profesaron sus colegas y amigos.

Yeni Pupo, la amable  y laboriosa directora del libro en la provincia ha sido una de las gestoras de los diversos  homenajes a Aurora Martínez a quien le fue dedicada una Feria del Libro, ahora se le eterniza en la sala teatro y ya se ha hablado de una escultura en la ciudad como sacerdotisa bienhechora  de sus calles. Sería muy valioso hurgar en su papelería y preparar un nuevo libro con sus textos.

Ella sabía que no sería pasto del olvido. Dejó constancia en su poema Entrevista, donde al final proclama: “soy actriz…poeta. El arte es inmorible. Soy la hija pródiga” Y así es.  Lo demuestra su presencia en esa fiesta grande de la cultura en la ciudad que amó.