Literatura para niños en la era digital

Literatura para niños en la era digital

  • Se celebró un evento dedicado al tema en la UNEAC. Foto: Elizabet Reinosa
    Se celebró un evento dedicado al tema en la UNEAC. Foto: Elizabet Reinosa

Octubre 2018 ha sido tiempo de echar miradas sobre la literatura para niños. Se celebró un evento dedicado al tema en la UNEAC. En el III Congreso de la Asociación Hermanos Saíz hubo varios delegados que dedican su escritura a los más chicos y sacaron a relucir el tema. En Cienfuegos se prepara un encuentro sobre el asunto cuando el tropical mes otoñal esté por despedirse.

Como en años anteriores, casi que desde todos los tiempos, hay un reclamo: la visibilidad de este empeño para que sus destinatarios lo conozcan y disfruten, pero esa demanda suele  constreñirse a los medios tradicionales de comunicación como la radio y la televisión, donde lamentablemente la programación para niños no está entre las prioridades.

Sin embargo, se piensa poco en las posibilidades que las nuevas tecnologías ofrecen y de hecho, a pesar de las limitantes que todavía tiene Cuba en ese aspecto no se aprovechan las existentes porque el que medios como la prensa escrita esté trasladada a lo digital no ha implicado una mayor presencia de las obras, la promoción, los comentarios, las críticas sobre este asunto que debería tener mayor importancia según el principio de que nada es más importante que un niño.

También está el apego de los no nativos digitales, escritores y lectores, a la letra impresa que tanto en formato de libro, como de revista, periódico o semanario encuentra serios obstáculos económicos porque el gasto en papel, tinta, en todo el proceso de impresión, es verdaderamente alto.

Algunos alegan que como la conectividad del país no es suficiente todavía lo que aparece en digital tienen menos posibilidades de ser conocido, pero en realidad el primer problema es que no hay suficientes obras de literatura para niños digitalizadas aunque el Instituto del Libro se ha propuesto ampliar esa posibilidad y en cada Feria ofrece una muestra de los llamados ebook.

Si hubiera suficientes obras digitalizadas se podrían hacer llegar a las escuelas, donde existen las computadoras, a los Joven Club, estar incluidas en La Mochila a la par de películas, juegos, animados. Y además, a plataformas como Claustrofobia en Santiago de Cuba que sí se ha apropiado de las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías para la literatura que está, por cierto, obligada a utilizar ese soporte para granjearse la atención de los nativos digitales.

Cierto es que la literatura para niños nunca ha tenido la visibilidad que merece, tanto para ponderarla, como para señalar sus debilidades, que una parte considerable de la población mantiene su apego a los medios tradicionales, pero las nuevas tecnologías son una gran oportunidad que deben aprovechar escritores, promotores, educadores para hacerla circular en los días actuales. Y, por supuesto, las editoriales, el Instituto Cubano de Libro tienen que contribuir de manera decisiva con libros digitales.