Me niego a tu ausencia literaria

Me niego a tu ausencia literaria

  • Rafaela Chacón Nardi, autora de textos imprescindibles como Del silencio y las voces.
    Rafaela Chacón Nardi, autora de textos imprescindibles como Del silencio y las voces.

Aún la recuerdo. Su estampa en mi memoria permanece intacta. Su pelo castaño, poco abundante, gafas oscuras y su bastón que parecía una extensión de su cuerpo e intelecto. Tenía apenas nueve años cuando la conocí en el Teatro Nacional de Cuba donde impartía clases de pintura a los niños, endulzando cada color con un poco de poesía.

Parecía a veces un poco cansada y cabizbaja. Tiempo después vinieron los rumores y la confirmación de su suicidio. No soy quien para juzgar su libre albedrío. Así lo decidió.Ydejó, para suerte nuestra, poemas dignos de una detenida lectura.

¿Cómo puedo dudar de la mujer que escribió Del silencio y las voces donde fraterniza el misterio de la escritura, siendo su poesía reflejo de movimiento y quietud? Sus versos desgarrados cobran vida a través de la lectura. Ya había impresionado con su lírica a Gabriela Mistral por el año 1950, quien le brindó una lección que evidencia el poder de la soledad: “Cuídese del mundo y del demonio. Sobre todo del primero”.

Propuesta durante varios años al Premio Nacional de Literatura, algunos dicen que le faltaba obra y lo cierto es que la muerte llegó con su poder absoluto.

Al leerla descubres los pesares que la atormentan y es un vestigio de los momentos duros que padeció:

A la ruptura no siguió el olvido…
Me asaltas y alucinas cuando nace el crepúsculo

Poco se habla de su labor como educadora en tiempos que es necesario consolidar esta virtud. Para mí fue un privilegio aprender de ella, por muy cursi y gastada que sea la frase anterior. Cuando crecí me interesé por su obra y descubrí que su mayor portento radica en la sencillez de su prosa. Ahora, con más edad, entiendo el poder del amor desenfrenado que describe en Aquél:

(…) se entregó al combate y al amor
sin consultar la rosa de los vientos
ni el candor de mi sangre o su misterio
.

Siempre fue una niña más entre nosotros, aquellos sábados inolvidables donde no importaba nada más que sonreír y aprender. En un artículo reciente, la poeta y ensayista, Caridad Atencio declaró: “(…) Empezó a practicar el arte de saber borrarse, quizás por una íntima convicción que todavía desconocemos”.

A ti te debo parte de mi conocimiento, sonrisas y  lo poco que sé de pintura. A ti te debo mucho, Rafaela Chacón Nardi.