Obras audiovisuales por hacer

Obras audiovisuales por hacer

  • El programa televisivo Mesa redonda, dedicó unos de sus espacios Historias de vida a mujeres del sector de la salud que prestaron servicios en Angola. Foto tomada de Canal Habana
    El programa televisivo Mesa redonda, dedicó unos de sus espacios Historias de vida a mujeres del sector de la salud que prestaron servicios en Angola. Foto tomada de Canal Habana

El programa televisivo Mesa redonda, —Cubavisión 7pm—, dedicó unos de sus espacios Historias de vida a mujeres del sector de la salud que prestaron servicios en Angola y estuvieron en la Batalla de Cuito Cuanavale.

Los televidentes nos quedamos con los deseos de saber cómo fueron sus vidas antes de la guerra de Angola, cómo fueron después, cómo resistieron, aparte de los aspectos declarados por ellas, con cierta timidez, pero con evidente emoción.

Pero, sobre todo, viene sola la reflexión de cuantos ciudadanos y ciudadanas tenemos en nuestros hospitales, fábricas, escuelas, empresas artísticas, que son héroes anónimos de todas las epopeyas, de guerra y de paz,  en que se han visto involucrados los cubanos en los últimos 60 años y que ameritan algo más que una breve entrevista.

Cierto que la televisión bajo el símbolo de los 150 años de luchas independentistas que se conmemoran el próximo octubre ha estado presentando diversos materiales como historias no contadas de  muchos participante en las guerras del siglo XIX, una serie sobre las integrantes del pelotón Mariana Grajales de las huestes insurreccionales de la Sierra Maestra, recordatorios de aniversarios de los combatientes de la primera mitad del Siglo XX.

Se ha intensificado el relato de los acontecimientos que fueron estructurando el nacimiento y desarrollo de nuestra nación y su cultura como suceso vivencial y su reflejo en la memoria del arte y eso tiene un valor para los interesados.

Pero qué falta haría que para los jóvenes que encuentran otros lenguajes más seductores se produjeran, desde el punto de vista humano, obras audiovisuales para contarles tantas historias de gentes que a su edad andaban envueltos en la gran aventura de intentar mejorar la vida propia y la ajena.

Se han hecho muchos documentales, reportajes o entrevistas, casi siempre signados por la relevancia alcanzada, por  las responsabilidades adquiridas, pero no suficientes sobre tantas y tantos que cumplieron la parte extraordinaria que les tocó y luego se reintegraron a sus quehaceres habituales en los cuales hicieron esa obra más difícil que es la de todos los días.

Y hay que ver que cuando una serie recurre a los recursos expresivos imprescindibles para lograr la comunicación con los públicos alcanza lo conseguido por la de la Lucha contra bandidos o Duaba, el interés general  y por esa vía el conocimiento necesario.

Luego de tantas campañas en las redes sociales o en Internet contra Cuba, muchos televidentes más jóvenes  no podían creer los horrores sufridos en el macizo montañoso central, los crímenes, las torturas.

Series, telenovelas, películas, deberían realizarse tomando en cuenta tanta historia que queda por contar,  y lo necesario que es hacerlo en términos artísticos para que pueda llegar hasta los menos interesados y atraídos, lamentablemente subyugados por otras historias a las que nada tenemos que envidiarles.