¿Por qué no se reconocen los veteranos de guerra en la Cuba de hoy?

¿Por qué no se reconocen los veteranos de guerra en la Cuba de hoy?

  • Mambises. Foto: Internet
    Mambises. Foto: Internet

Cuando era un niño, muy cerca del colegio donde estudiaba la primaria, estaba el Centro de Veteranos de Caibarién. Siempre que pasaba por allí veía a un grupo de ancianos, medallas al pecho, conversando, o jugando dominó o parchís, o dados, muy bien atendidos y con un reconocimiento social que los distinguía y los protegía. Eran veteranos de las guerras de independencia, que habían colaborado con las tropas de Máximo Gómez en la liberación de Caibarién.

Al triunfo de la Revolución, uno de los postulados dichos por el Che, en aquel momento en que estaba más candente la guerra de los norteamericanos contra Viet Nam, era “que había que hacer muchos Viet Nam” y dada esa idea solidaria de ayudar a otros pueblos del mundo a liberarse del neocolonialismo, muchos cubanos dieron el paso al frente y voluntariamente fueron a combatir por la liberación de otros países.

Algunos murieron en el empeño, la mayoría regresaron victoriosos a la Isla. Aunque estuvieron en cruciales desenlaces bélicos en diversos países del mundo, muchas de esas acciones ni siquiera aparecen en  los textos de Historia actuales. Los combatientes internacionalistas cubanos  fueron y cumplieron, sin esperar ni recibir nada a cambio, solo la gloria que proporciona el sentimiento solidario y la pasión del deber cumplido.

Hoy muchos de ellos han fallecido, otros son ancianos, algunos viven solos, sin familia que los atienda, han perdido sus amigos, porque como diría el poeta “ha llegado el momento de tener más amigos en los cementerios que en los bares”, y esos héroes de entonces hoy no tienen un reconocimiento social, y no pocos de ellos viven en precarias condiciones.

En cualquier lugar del mundo un veterano de guerra tiene una consideración social, y a veces económica, de salud, de amparo en un asilo, y en nuestra patria, no sé por qué, eso no se tiene en cuenta.

La propia Unión de Escritores y Artistas de Cuba creó hace años una distinción llamada “Majadahonda 1936” en referencia a la muerte de Pablo de la Torriente Brau combatiendo contra las fuerzas franquistas en España. Primero se les otorgó a artistas y escritores miembros que fueron combatientes en eventos bélicos, y luego a otras personalidades que habían cumplido misiones civiles de apoyo en otros países, pero de eso hace ya muchos años, y nunca más se ha hablado del caso ni se hecho referencia al accionar de aquellos miembros que arriesgaron su vida en aras de facilitar un futuro próspero a otros países.

Creo que sería bueno que se reflexionara sobre este tema por parte de nuestros gobernantes, no estoy procurando privilegios ni riquezas, solo la atención y el reconocimiento necesario y justo.