Reflexiones en torno a la danza en Guantánamo

UNEAC ESCENA

Reflexiones en torno a la danza en Guantánamo

  • UNEAC ESCENA polemiza sobre las dificultades de las compañías danzarías.
    UNEAC ESCENA polemiza sobre las dificultades de las compañías danzarías.

En enero del 2016 la compañía Danza Libre arribó a sus 26 años de creada, el espacio UNEAC ESCENA que auspicia la filial de Artes Escénicas de la UNEAC en Guantánamo propició un encuentro para el reconocimiento, la reflexión y el debate en torno a las problemáticas actuales que atraviesa la madre de las compañías danzarias en la provincia. Durante esos días fue presentada una multimedia del realizador Pedro Gutiérrez que recoge la historia de la compañía desde su creación por la maestra Elfrida Meller, los logros y desafíos junto a Alfredo Velázquez de quien es posible encontrar el video de la última clase impartida por él, así como fotografías, testimonios y opiniones de críticos y directores de las restantes compañías existentes en la provincia. Actualmente la compañía atraviesa por disímiles dificultades a pesar de estos logros, que van desde la no existencia de un local de ensayo, la escases de bailarines y otras problemáticas relacionadas con la producción.

Mientras escuchaba a su directora hablar de los desafíos y las problemáticas actuales recordaba que este espacio durante el año 2015 gestó diversos debates que incluyeron la sección teórica desarrollada en el V Encuentro de Maestros de Danza en junio de 2015. En ese momento bailarines, coreógrafos guantanameros y prestigiosas figuras de la danza a nivel nacional e internacional como el destacado maestro mexicano Federico Castro establecieron una suerte de debate en donde las problemáticas más puntuales de la danza contemporánea y de la enseñanza artística de nuestro país, resultaron ser el centro del encuentro, guiado en esa ocasión por el periodista del Noticiero Cultural Yuris Nórido, al que todos conocemos por sus comentarios incisivos pero prudentes y acertados con respecto al arte en todas sus expresiones.

Para esa fecha ya se hablaba de las problemáticas que enfrentaba la danza en nuestra provincia y se dilucidaban algunas de las más puntuales y necesarias, a atender con rapidez. Entre ellas la enseñanza artística ocupó un importante lugar, pues desde la calidad de lo que se enseñe podremos asegurar el futuro desarrollo de esta manifestación. Entre las aristas de la enseñanza artística analizadas estuvo la enseñanza a las nuevas generaciones de bailarines del folklor, la necesidad de que estas sean inyectadas con una especie de vitamina que renueve el pensamiento de maestros y alumnos. Desde nuestra academia es necesario que la enseñanza del folclor se renueve, se transforme, es tiempo de dejar atrás anquilosamientos y comenzar a decir cosas nuevas, porque los tiempos cambian y la propia dinámica impone nuevos retos a los que aún nuestra enseñanza artística se resiste, sin atender a que las compañías como Danza Libre y el Ballet Folclórico Babul utilizan en sus creaciones este importante recurso. No propongo que se renuncie a las tradiciones, solo propongo no caminar de espalda a la contemporaneidad. Continuar enseñando el folclor lo más genuino posible y con ello crear espectáculos contemporáneos que no pierdan la esencia y se diluyan en lo nuevo, en detrimento de la riqueza del folclor enseñado durante décadas en las escuelas cubanas. Conocernos y conocer nuestras raíces pueden salvarnos de un que un día no logremos reconocernos en nuestra danza, de que un día nos sea tan ajena como le resultaría a un individuo de China.

Por otro lado la problemática de la inserción en el mercado internacional de la danza en Guantánamo al que se enfrentan hoy y es una realidad las agrupaciones danzarias, los bailarines e incluso las instituciones que los representan, ha estado entre las preocupaciones y ocupaciones de este espacio que desde la UNEAC incita a la crítica, el debate y la reflexión, problemática que también se ha situado dentro de las preocupaciones actuales en los discursos de intelectuales, críticos y periodistas. De este modo se ha propuesto la necesidad de encontrar soluciones factibles donde no se sacrifique el factor calidad por el factor venta, donde el arte que se comercialice continúe siendo auténtico, respete las raíces y aun así, no deje de ser contemporáneo y novedoso, por que como es evidente en Guantánamo el mercado ha ido conduciendo a las manifestaciones más genuinas de nuestra cultura a una paulatina destrucción y con esta una transformación de la identidad y las tradiciones. Propongo el ejemplo de La Tumba Francesa Santa Catalina de Ricci, uno de los grupos músico-danzario más antiguo del país. Esta agrupación hoy sufre los embates del mercado pues sus presentaciones para el público nacional han disminuido casi a un 10 %, es decir, a penas no trabajan para este tipo de público, lo que demuestra un cambio de conciencia de los bailarines que como individuos han dejado que el mercado se apropie de sus conciencias y con esta de todo lo que representaba ser bailarin o cantor de las Sociedades de Tumba Francesas y si o solo trabajen para el turismo.

Otro UNEAC ESCENA a lo largo de este año abordó un tema tan necesario y urgente como la ética del bailarín, de ese encuentro recuerdo cuanto se dijo de la necesidad de que los directores de las compañías en Guantánamo fueran ejemplo para sus bailarines y entonces me pregunto ¿si estos maestros no logran ser ejemplos de seres humanos y bailarines para quienes dirigen, cómo podrán ser ejemplo de las nuevas generaciones de bailarines que hoy ellos mismos forman desde la academia? Y recuerdo además que un evento tan importante como el Encuentro de Maestros de Danza debió haber recibido la atención de todos aquellos que de una forma u otra están involucrados en el proceso formativo de los bailarines de hoy y de los del mañana y me consta que no fue así, y entonces ¿cómo podemos esperar que los bailarines de las compañías y alumnos de la academia asistan a las clases talleres impartidas por prestigiosos maestros como el mexicano Federico Castro o José Antonio Chávez por solo citar algunos de los que en esa ocasión visitaron Guantánamo, si los directores de las compañías, profesores de la academia, además, mostraron el mínimo interés por ellas al punto de no asistir?

Hablando de ética, consta que los egresados de la academia marchan a la vida profesional con un bagaje técnico excepcional pero, y como dijera el maestro José Antonio Chávez durante ese V Encuentro: ¨desgraciadamente no está acompañada de un bagaje cultural¨ factor que indiscutiblemente influye en que los espectáculos y las coreografías no estén respaldadas en una conceptualización e investigación, nuestra academia debería repensar sus planes de estudio, pues resultará necesario para el posterior desarrollo de la danza en Guantánamo que se empiecen a elaborar programas donde se trascienda la vocación técnica imperante hoy y se incite a la investigación, se profundice en las conceptualizaciones y se estimule la ética una problemática que afecta hoy a la sociedad cubana y de la que los hacedores del arte danzario no escapan a ella.

Frases como ¨los estudiantes no conocen las figuras cimeras de la danza en Cuba¨ o ¨los estudiantes no leen y por tanto no deben estar informados¨, son escuchadas constantemente en los distintos espacios de debates realizados en la UNEAC y como trascurren los tiempos seguirán escuchándose pues aún no se habla de soluciones ante una problemática que como decía al principio de este párrafo atenta contra la calidad de los espectáculos que son presentados al público. Así el espacio UNEAC Escena ha servido de motor que remueve el pensamiento cuando de artes escénicas se trata en nuestra provincia, ha constituido el punto de partida desde donde surge el debate, la crítica, las reflexiones en aras de mover el pensamiento, sensibilizar decisores y buscar soluciones que apunten a mejorar y preservar la danza en Guantánamo.