Herejes

Herejes

Herejes, del escritor y periodista literario Leonardo Padura, Premio Nacional de Literatura 2012, es el título de la novela publicada por Ediciones UNIÓN, para beneplácito de los amantes del género policial, en el que —con indiscutible éxito de público y de crítica, tanto en el archipiélago cubano, como fuera de nuestras fronteras geográficas— ha incursionado uno de los mejores narradores, a escala internacional.

Los fieles seguidores de las aventuras del exteniente Mario Conde podrán disfrutar con la lectura serena y reflexiva de ese volumen cómo el multilaureado intelectual cubano va resolviendo, poco a poco, “como llega cojeando la verdad de la mano del tiempo”, al decir del pensador heleno Annon, el acertijo que se le plantea en relación con un cuadro del pintor y grabador holandés Rembrandt Van Rijn (1606-1669), desaparecido desde hace siglos, y perteneciente a una familia judeo-polaca que lo heredó de sus ancestros, y fue víctima del holocausto llevado a cabo por los nazis contra el pueblo hebreo durante la segunda conflagración mundial. Esa joya de las artes plásticas de todos los tiempos fue encontrada, en la primera década del presente siglo, en la urbe neoyorquina.

Ahora bien, esa historia se entrelaza con la vida del joven judío que modeló para ese genio de la pintura universal, así como con la desaparición y ulterior suicidio (¿?) cometido por una joven emo habanera, que se privó de la vida para encontrar la libertad individual que en la tierra no fue capaz de hallar, porque ignoró olímpicamente el proverbio martiano de que la “verdadera libertad solo radica en la mente y en el espíritu humanos”

Es admirable apreciar cómo Padura, con la inteligencia global y emocional, y la amplísima cultura general que lo identifican, tanto en el campo de la literatura, como en el ejercicio periodístico, que no ha abandonado y mucho menos subestimado, ilustra e instruye al lector para cumplir al pie de la letra dos indicadores fundamentales en que se sustenta el arte de escribir: educar entreteniendo y entretener educando.

Herejes es una novela compleja y ambiciosa en grado sumo, pero el talentoso creador capitalino sabe sortear con destreza y habilidad —dignas del más cálido elogio— las dificultades y los obstáculos que se le interponen en el camino, para poder llevar de la mano al lector a un final basado en la más estricta racionalidad.

En ese contexto dramático, donde se funden en cálido abrazo la novela histórica, la trama policial y la indagación filosófico-antropogénica y social, el expolicía Mario Conde devela el pasado y el presente de unos personajes salidos de la fértil imaginación de Leonardo Padura: el sefardí Elías Kaminsky  Montalbo de Ávila y su maestro Rembrandt; el asquenazi Daniel Kaminsky y el tío, Pepe Cartera, vinculados al bochornoso episodio acaecido, en la época republicana, con el trasatlántico Saint Louis, donde parte de la familia Kaminsky venía a buscar refugio en La Habana para escapar de la barbarie desatada por el odio enfermizo del füher Adolf Hitler contra los judíos, y la adolescente emo Judy Torres, salida de las oscuras tinieblas de la actual realidad cubana.

Herejes es una obra dirigida, no solo a los ávidos consumidores de novelas policiacas, sino también a los amantes de la historia, la filosofía, la antropología y la sociología, así como a quienes deseen conocer los principales rasgos psicosociales que caracterizan a ciertos sectores marginales de nuestra sociedad.