Presentaciones de Capablanca, leyenda y realidad

Presentaciones de Capablanca, leyenda y realidad

  • La presencia del libro estuvo permeada por una cálida atmósfera de anécdotas, recuerdos y reflexiones de su autor sobre el proceso de investigación de la biografía. Fotos de la autora
    La presencia del libro estuvo permeada por una cálida atmósfera de anécdotas, recuerdos y reflexiones de su autor sobre el proceso de investigación de la biografía. Fotos de la autora

Ediciones UNIÓN y Miguel Ángel Sánchez, autor de Capablanca, leyenda y realidad organizaron una serie de tres presentaciones de esta significativa publicación por diversos escenarios. Iniciamos la inolvidable presentación del libro el sábado 17 en el patio Hurón Azul de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) con un distinguido y colmado grupo de admiradores, ajedrecistas y entrenadores, además de dos extraordinarios presentadores, Eduardo Heras León y el escritor Rafael Acosta de Arriba.

La presencia del libro estuvo permeada por una cálida atmósfera de anécdotas, recuerdos y reflexiones de su autor sobre el proceso de investigación de la biografía, la vida de Capablanca y las jornadas ajedrecísticas que fundaron su amistad con muchos de los allí presentes.

La segunda presentación fue el lunes 19 en la Universidad de Ciencias de la Cultura Física y el Deporte Manuel Fajardo donde el autor también pudo comentar su investigación y además mostrar la selección de fotografías sobre la vida de Capablanca que el libro contiene, algunas muy desconocidas y reseñar particularmente su hallazgo y significado. Una mañana también emocionante por la cantidad de público asistente e interesado en el libro, el cual pudo adquirir y tener dedicado por su autor. 

La última presentación fue en Güines, un pueblo que sin dudas merecía el evento debido a la larga y fructífera experiencia formando ajedrecistas y Grandes Maestros. Invitados a la Academia de Ajedrez del pueblo por su entrenador Raúl Hernández Pérez, vivimos unas jornadas maravillosas rodeadas de niños ajedrecistas, padres y entrenadores que asistieron a la presentación con sus tableros listos sobre la mesa. Escucharon las anécdotas de Miguel Ángel y realizaron preguntas sobre la vida de Capablanca y sus comienzos en el deporte. Así, luego de las dos presentaciones anteriores, no podíamos terminar mejor que con los niños de Güines, su calidez y amor por el ajedrez. Gracias a Miguel Ángel por regalarnos tan buenos momentos junto a su libro, y por mantener viva la labor de Capablanca como un símbolo y ejemplo para los cubanos.

Por María Victoria Guerra Ballester