Desplazamiento al desasosiego

Desplazamiento al desasosiego

  • Cubierta del libro. Cortesía de la autora
    Cubierta del libro. Cortesía de la autora

Estoy convencida que la voz femenina sale del cuerpo, un cuerpo magullado, mutilado y muy criticado, y que ahora veo levantarse endurecido y sensible, en estos versos:

Dicen las damas penetrantes que soy el horcón de la casa. Quien más sensible a su desesperación soporta los desplantes inconscientes del hijo o los irracionales del padre y del marido. El horcón, que se quiebra en las puntas para abrirse, y aún sostener la hilacha, pero imbatible el centro. El tronco inocente y ancestral donde alcanzo los restos de la noche.

Pletóricos de una poética, concisa, íntima y cuestionadora, que da cuentas de la condición existencial femenina. Se trata del inquietante libro Desplazamiento al margen, Premio Dador de poesía, 2013, publicado en 2018 por la Editorial Extramuros de la poeta, ensayista e investigadora Caridad Atencio.

Un volumen femenino, sin malinterpretar el término, pues puede ser propenso a entenderse con un sentido corrosivo. Se percibe una mujer expuesta, despojada de mentiras, arquetipos, ensoñaciones, revelando su propio ser. Que vive su experiencia de madre, esposa, hija, y la comparte en estos versos, sobre los que escribo agradecida, porque tiene plena conciencia del valor y el significado que posee su cuerpo:

Miedo a morir de parto. Cambiar para salvarse:

¿Salvarse ya? El espacio es comprimido. En

mi endeblez soy el auxilio del desequilibrado…

….Me propinan un golpe, me enseñan la cuchilla.

Bebo sangre y muerdo las vísceras del pájaro.

Estamos ante un discurso femenino muy elevado, cuya lirica nos ofrece un concepto trascendental sobre lo que representa la mujer en la literatura, y en toda amplitud. No es precisamente lamento, acusación. Es el cuerpo de la mujer en el centro de la existencia, como punto de referencia de desasosiegos y quebrantos:  

A pesar de la sangre que se escapa, cierro mi

mano izquierda con las cuerdas. Y rescato la

pelvis astillada, una foto de un potro de tortura,

la babosa un tiempo caracol que aprieta mi cabeza.

Cada vez que tienes un cuerpo tienes que

elegir un camino.

La autora materializa carnalmente lo que piensa. En cierto modo, inscribe lo que dice, porque no niega a la pulsión su parte indisciplinable, ni a la palabra su parte apasionada. Su discurso, incluso teórico o político, nunca es sencillo ni lineal, ni objetivado generalizado: la mujer arrastra su historia en la historia[1].

Sin duda, Caridad Atencio, convierte su cuerpo en su voz, su discurso esta sostenido con su propio cuerpo en carne viva: 

Les he prestado mis brazos que me anudan. Con un pie navegar, pisar mi propia sangre con el otro.

Desde que leí este libro, de corrido, en una sola tarde, tuve respuestas, pero también interrogantes, inquietudes y desasosiegos que a partir de ahora padezco junto a la autora. Sin embargo, no me amilano, porque la autora también impregna fuerza con su poesía. La fuerza avasalladora de la escritura que va desde y para la mujer que acepta el desafío de su existencia, exhibiendo con desenfado la voz que repara, alimenta y resiste.

 

Notas:

Cixous, Helene “LA RISA de la medusa”. Ensayos sobre la escritura, Editorial Anthropos, España. 1995 Autora teatral, novelista y ensayista, Helene Cixous es internacionalmente conocida por sus libros y por sus tajantes y radicales propuestas en el campo feminista. Sus escritos, de una riqueza extraordinaria, barajan la filosofía, el psicoanálisis, lo lingüístico, el análisis histórico, la antropología, escribe sobre la escritura desde la poesía, y, desde la palabra poética. (Ana María Morx).