Divertimento digitalizado

Divertimento digitalizado

  • Marcia Jiménez Arce (Pinar del Río,1973) considerada una de las notables voces femeninas en la literatura de su provincia. Foto tomada de Ecured
    Marcia Jiménez Arce (Pinar del Río,1973) considerada una de las notables voces femeninas en la literatura de su provincia. Foto tomada de Ecured

La Editorial Cauce presentará en la 28 edición de la Feria Internacional del Libro de La Habana Fernanda digital, una obra para los adolescentes de Marcia Jiménez Arce que logra, con grandes aciertos, hacer humor con ese nuevo universo tecnológico que va “copando” la vida moderna y resulta ambiente natural para los más jóvenes.

Marcia Jiménez Arce (Pinar del Río,1973) considerada una de las notables voces femeninas en la literatura de su más occidental provincia, ha puesto al servicio de este texto sus dotes de poeta, narradora, compositora y licenciada en Historia, atributos presentes en la dinámica expresiva del relato que ensambla dondela mirada festiva se sustenta en la profundidad de reflexiones sobre la vida, las relaciones, los conflictos y contradicciones que las fabulosas nuevas tecnologías no han logrado variar en el acontecer humano.

El evidente conocimiento de la autora sobre los “artefactos” aportados por las nuevas tecnologías le permite jugar con sus funciones a la hora de humanizarlos como personajes de tramas hilarantes que reproducen y tipifican situaciones de la realidad con lenguaje que, sin dejar de ceñirse al “idioma técnico”, logra una vivida riqueza narrativa.

El libro está estructurado como los archivos de un ordenador en el que hay carpetas bajo los títulos Mensajería electrónica, Noticias de Internet, No son twits, son historias y lo realza el diseño de Carlos Fuente que responde eficazmente a esa intención, particularmente apoyado por las ilustraciones de Raúl Martínez, siempre efectivas en su propuesta estética, lo cual propicia un particular atractivo visual.

El discurso narrativo comienza  “el día que Fernanda descubrió que Petrès andaba lenta y casi sin memoria como su abuela decidió restaurarla”. Desde ese inicio hay un elemento filosófico que atraviesa el libro: lo nuevo envejece, que se ampliará cuando el personaje Conversación en persona, luego de muchas inconformidades,  aprende a “sobrevivir rodeada de artefactos modernos y otras conversaciones que, con certeza un día envejecerán y tendrán que convivir con otro tiempo”, texto que resume la necesidad de saber adaptarse a lo nuevo.

En esa dialéctica subyacente Harry Poter se extravía porque Nintendo se aburrió del mismo juego y lo expulsó, Nokia noqueó a Blakberry en una riña por atraparlo en un chateo con Motorola y la memorable Carilda Oliver Labra responde en un intercambio de mensajes: Me desordeno ordenador, me desordeno, cuando veo en tu pantalla demorada, eldesorden en un texto que yo ordeno.

Son muchos los elementos que demuestran ingenio, ocurrencias novedosas,  desenfado, imaginación, que van estableciendo la línea humorística desde las dedicatorias a actores reconocidos en ese empeño hasta las citas sobre el valor de la risa de Charles Chaplin, línea donde se percibe un sutil aliento poético en las viñetas que también forman parte del entramado.

Produce goce la lectura de Fernanda digital por la exuberancia de la fantasía y la celebración final  porque después de tanto regodeo de la era digital inspirada en su hija Fernanda “por  sus cibermaneras de soñar” cuando la joven despierta luego del cansancio producido por el “trasteo” en la computadora, descubre que del equipo han salido impresos los documentos que ahora se han convertido en un bloc llamado libro.

Así se conjugan los cantos a la modernidad tecnológica comunicacional de Marcia Jiménez Arce con el amor a unas de las primeras tecnologías la especie para comunicarse, el libro. Lo ha conseguido rindiendo homenaje también a esa apreciación sabia de Antoine de Saint Exúpery: la cualidad de la alegría es el más preciado fruto de nuestra civilización. Y vale resaltarlo en tiempos que parecen pretender secuestrarnos esa gratificante posibilidad.