El Barroco desde la perspectiva contemporánea

El Barroco desde la perspectiva contemporánea

  • El objetivo esencial del Invierno Barroco es brindar a los estudiantes de la enseñanza artística una visión unitaria del arte barroco. Foto tomada del portal de la AHS
    El objetivo esencial del Invierno Barroco es brindar a los estudiantes de la enseñanza artística una visión unitaria del arte barroco. Foto tomada del portal de la AHS

Del 28 de enero al 2 de febrero de 2019 tuvo lugar en la ciudad de Matanzas un evento de especial significación para la enseñanza artística: el Festival Invierno Barroco. Auspiciado por la Dirección Provincial de Cultura del Territorio y presidido por la reconocida cellista y profesora Felipa Moncada, el Festival celebró su tercera edición en la Sala de Conciertos “José White” como sede principal.

El mismo incluyó actividades colaterales en la Ermita de Monserrate, la Escuela Vocacional de Arte “Alfonso Pérez Isaac”, la Escuela Provincial de Arte, la Universidad de Matanzas “Camilo Cienfuegos”, la Sala “Pepe Camejo” del Teatro Las Estaciones, el Paseo de la calle Narváez, la Casa de Abuelos de la Calle Río y la recién restaurada Sala “Joseíto White”, sede de la Banda Provincial de Conciertos.

El objetivo esencial del Invierno Barroco es brindar a los estudiantes de la enseñanza artística una visión unitaria del arte barroco como complemento a su formación académica. En consonancia con ese propósito, música, danza, artes plásticas y teatro se fusionaron en varias de las presentaciones y se propiciaron diversos espacios de diálogo.

El concierto de apertura “Barroco al alba”, a cargo de la agrupación Ensemble Cantabile, abordó parte del repertorio del denominado “Barroco temprano” correspondiente a la primera mitad del siglo XVII, con obras de algunos de sus exponentes (Andrea Falconieri, Claudio Monteverdi, Giovanni FeliceSances y Dario Castello).

Estudiantes de los niveles Elemental y Medio de las escuelas de arte de Matanzas ofrecieron un recital de lujo el segundo día de festival. Este contó con la asesoría de los expertos José Antonio Méndez Valencia, Ileana Patricia Pinedo Navia y Vanessa Herrera Álvaro, quienes asumieron la selección de intérpretes y repertorios.Los alumnos de la Academia de Artes Plásticas de Matanzas estuvieron representados por Cesar Alejandro Martínez Guerrero y Sergio Rufín Ramos, con la exposición deltríptico “Invierno-Primavera-Otoño” en alusión a “Las cuatro estaciones” de Antonio Vivaldi.

Otro momento memorable dentro del programa general fue el debut de la Orquesta de Cámara de la Escuela Nacional de Arte bajo la batuta de Alice Jane Guerra, junto a Carolina Baños y Melisa Rivero del Río como solistas invitadas. La orquesta tuvo el privilegio decompartir escenario con Yasek Manzano para la interpretación del Concierto para trompeta piccolo en Re mayor de Giuseppe Tartini. Dicho elenco protagonizó otros dos conciertos en la Ermita de Monserrate y la Universidad de Matanzas, los cuales fueron, a decir de la audiencia “una experiencia educativa en extremo enriquecedora”.

En la jornada sucesiva se disfrutó la puesta en escena de “Cleopatra”, sobre la original de Ubail Zamora, con la dirección artística de Inima D’Fuentes y la dirección musical de Cesar Eduardo Ramos. Este pasticcio de la ópera “Giulio Cesare in Egitto” de Georg Friedrich Händel fue interpretado por la Orquesta de Cámara del Instituto Superior de Artey estudiantes de la cátedra de Canto Lírico y constituyó un valioso referente de la ópera de cámara.

El componente didáctico del Festival se enfatizó con las clases magistrales ofrecidas por Yasek Manzano y Alejandro Falcón para las especialidades de trompeta y piano, respectivamente. En ese sentido, es de destacar también la labor desempeñada por los integrantes de Ensemble Cantabile, quienes durante la semana de evento desarrollaron talleres de canto, violín, cello y guitarra, adentrando a los estudiantes en las peculiaridades del Barroco latinoamericano mediante el montaje de fragmentos del Códice de Baltazar Martínez Compañón. Además, sentaron las bases para el aprendizaje del órgano en la provincia, para lo cual se realizan las coordinaciones pertinentes en la Catedral de Matanzas, institución que posee un órgano en perfectas condiciones.

El taller inició la quinta noche de presentaciones con resultados sorprendentes. Seguidamente, excelentes músicos matanceros que han desarrollado una tarea de peso en la docencia, hicieron gala de sus habilidades técnico-interpretativas al ejecutar un repertorio de altas complejidades entre el que vale la pena mencionar el ciclo de Arias para soprano, trompeta y órgano de Alessandro Scarlatti —estreno en Matanzas— por Vanessa Herrera (soprano), María de los Ángeles Horta (pianista) y Rodolfo Horta (trompetista).

En el marco del festival se celebró el 3er aniversario de la Sala de Conciertos José White. Asimismo, se homenajeó el 166to del natalicio de José Martí con la reposición de la obra Los dos príncipes de María Laura Germán y la dirección artística de Rubén Darío Salazar; obra ambientada con música de los compositores barrocos Tomaso G. Albinoni, Georg Philipp Telemann, Benedetto G. Marcello, entre otros.

La jornada de clausura respondió a la premisa “El Barroco desde la perspectiva contemporánea”, por tanto, dio cabida a obras barrocas con arreglos modernos y a otras compuestas en el siglo XX o XXIcon marcada influencia barroca. Ambas ópticas caracterizaron el concierto del cuarteto de cuerdas Amadeo Roldán, en el quesobresalieron obras y arreglos de su director Leonardo Pérez.

La ocasión fue propicia para sugerirdebates en torno a la relación entre Las Cuatro Estaciones de Antonio Vivaldi y Las cuatro estaciones porteñas de Astor Piazzolla, interpretadas magistralmente por el Dúo Ondina y el cellista invitado Adriel David Rodríguez Laza.

Además, se abordaron los puntos de contacto entre la suite “WaterMusic” de Georg Friedrich Händel y la que escribiera Alejandro Falcón inspirada en la anterior, con el título Entre las dos aguas. Dicha suite para piano y orquesta de cuerdas, dedicada a Matanzas, culminó el Festival en la interpretación de la Camerata José White que dirige el maestro Bienvenido Quintana y del propio Falcón al piano. La obraconjuga los patrones formales, rítmicos y de fraseo propios de la música popular matancera ysus antecedentes de origen yoruba, mediante un concepto armónico de vanguardia, con constantes reminiscencias barrocas.

Como preámbulo al estreno mundial de Entre las dos aguas, la bailarina y coreógrafa Lilian Padrón, directora artística del evento, concibió un pasacallea modo de enlace entre el estilo Barroco y el sincretismo cultural matancero al que refiere la suite en sus cinco danzas: 1. Preludio a Ochún, 2. Danzón, 3. Minuet-zapateo, 4. Allegro-Rumba (canto a Yemayá) y5. Allegro-Mambo. El trayecto contempló varias presentaciones artísticas en el paseo de la calle Narváez que bordea el Río San Juan hasta su desembocadura, conduciendo al público desde el parque de La Libertad hasta la Sala “Joseíto White” —donde se estrenó la obra—. El teatro El Mirón Cubano, la Compañía Danza Espiral, el quinteto de viento metal Atenas Brass Ensemble, alumnas de 5to año de danza de la Escuela Vocacional de Arte, estudiantes del Nivel Medio y las excepcionales bailarinas de Afrocuba representando las deidades Ochún y Yemayá, fueron los artífices de ese hermoso y genuino espectáculo de clausura.

El Festival Invierno Barroco en su tercera edición se reafirmó como una propuesta válida para enaltecer la riqueza cultural del período estilístico Barrocoy fomentar valores estéticos en los estudiantes y enla sociedad toda. Así lo demostró la concurrencia de un público diverso, en su mayoría joven, que abarrotó las locaciones durante las sucesivas jornadas de conciertos.